‘En este momento histórico, los jóvenes no podemos ser indiferentes, como si esto no fuera con nosotros’

Entrevista de Reconciliación Colombia a María Camila García Mugno, una de las jóvenes que sobrevivió al atentado que en el 2003 las FARC hicieron al Club el Nogal.

María Camila es una colombiana de 25 años, alegre y llena de vida.A sus 12 años, en el atentado de las FARC al Club el Nogal, perdió a sus papás y a su hermanita de 4 años. Su hermano mellizo sobrevivió. Ella fue la última sobreviviente encontrada después de 16 horas de la explosión. Estuvo al borde de la muerte, y para sobrevivir le tuvieron que amputar la pierna izquierda y hacer cirugías en la pierna derecha y mano izquierda ya que estaban bastante comprometidas. Vive hoy con sus tíos que desde entonces han sido como sus papás. Creció rodeada de mucho amor por toda su familia.Es una persona agradecida con la vida y optimista frente al futuro, quién, sin embargo, no olvida el dolor que ha sufrido. En estos días su Facebook se volvió muy visitado porque anunció públicamente que votará por el Sí al plebiscito. Reconciliación Colombia le preguntó por qué. Aquí sus respuestas:

Luego del 7 de febrero de 2003, ¿Qué ve hoy María Camila que antes no veía o no caía en cuenta de ello?

En el 2003 todavía era muy chiquita para darme cuenta de muchas cosas, pero a medida que he ido creciendo cada día, me ha traído muchas lecciones y aprendizajes. El atentado me hizo darme cuenta de lo frágil y valiosa que es nuestra vida, pues podemos despertarnos una mañana como siempre y por la noche, sin ningún aviso, toda tu vida cambia. También he aprendido que para sanar las heridas y hacer el proceso más fácil y llevadero, la familia y el amor son fundamentales. Otra de las cosas que me ha enseñado esto es a aceptar que todas las personas en nuestra vida son transitorias, y que el recuerdo y el dolor siempre estarán, pero uno aprende a vivir con ello. Por último, he aprendido que para poder seguir adelante es importante aceptar la realidad y llenarse de determinación para lograrlo, por más difícil que parezca.

¿Por qué decidió María Camila públicamente decir que va a votar por el Sí?

Yo decidí hacer público mi apoyo al Sí porque creo que en este momento histórico, los jóvenes no podemos ser indiferentes, como si esto no fuera con nosotros. Es importante que empecemos a ver hacia el futuro, más allá de nuestras afinidades políticas, y tengamos en cuenta tanto los retos como los beneficios que esto nos traerá, para así dar el primer paso para lograr construir un mejor país. También quise hacerlo porque al ser afectada directamente por las FARC, no me puedo quedar callada porque no quiero que NADIE más sufra el dolor que yo sufrí. Pero además quise trasmitir mi deseo de que, al igual que yo, aquellos afectados y los que no, puedan dejar el odio atrás para así poder avanzar tanto a nivel personal cómo a nivel de sociedad. Todos hemos sido afectados por esta guerra y la única manera de acabar con este sinsentido, es que dejemos de usar las balas y acudamos al debate de ideas para resolver nuestras diferencias. Además, quise manifestar mi apoyo porque soy optimista, y me entusiasma la idea de pensar en vivir en un país en paz, dónde podamos aprovechar todo lo que tenemos como país y que la guerra nos ha impedido gozar.

                ¿Qué es la reconciliación para María Camila?

Para mí la base de la reconciliación parte de superar el odio y el rencor para poder sanar las heridas que nos ha dejado la guerra. Así mismo, es fundamental que secuente la verdad y que los responsables de esta violencia pidan perdón. Y que el resto de la sociedad este dispuesta también a perdonarlos, para así iniciar el proceso de reconciliación. Solo respetando las diferencias, eliminando los prejuicios y valorando el aporte que cada uno pueda hacer es como creo que podremos tener una mejor convivencia y aprovechar estaoportunidad para hacer las cosas mejor.

 

                  ¿Dónde ve la mayor dificultad para encontrar la reconciliación?

Personalmente creo que el reto más grande para encontrar la reconciliación es la disposición a perdonar para dar una segunda oportunidad y trabajar en equipo, sin que importen las diferencias, especialmente políticas. Creo que la polarización a la cual hemos llegado, le esta haciendo mucho daño al país y así va a ser muy difícil empezar a construir la paz y enfocarnos en los retos que se nos avecinan. Para reconciliarnos todos debemos aportar en cada una de nuestras acciones: desde el trato a su vecino, el respeto a su contradictor, actuando en forma honesta en cada cosa que haga, combatiendo la corrupción y respetandolas reglas en cada una de las actividades que desarrollamos. El perdón no cambia el pasado, pero mejora el futuro.

           ¿Qué cree Camila que nos falta a los colombianos para dejar de odiar?

Dejar de querer venganza, que me parece que a veces la confunden con justicia; y tener una disposición real de perdonar y empezar a construir sobre lo que se tiene aceptando las diferencias del otro sin prejuicios. Creo que es importante que las FARC demuestren con hechos reales su voluntad de reparar a las víctimas con actividades concretas en aquellas zonas del país más afectadas por el conflicto. En lo personal, al haber estado en contacto con víctimas de minas antipersonales en mi proceso de recuperación, considero esencial que una de las actividades que se desarrollen como parte de las penas que pagarán sea el proceso de desminado. Con ese tipo de hechos concretos, que demuestren una verdadera voluntad de paz, creo que el país podrá empezar a dejar de odiar.

María Camila logró perdonar: ¿Cómo lo hizo?

Si perdoné porque para mí esta era la única manera de poder seguir adelante y, de cierta forma, empezar a construir mi nueva vida. Odiar a los que pusieron la bomba o cuestionarme por qué me había tocado a mí, no me iba a devolver a mis papás y a mi hermanita, ni a mi pierna. Decir que no siento odio, no significa que no sienta profundo dolor y todavía, a veces, mucha rabia. Odiar no tenía ningún propósito, y en cambio esto me amargaría y no me dejaría vivir. Siento que lo que más me ayudó a lograrlo fue todo el amor y apoyo que recibí, y aprender a vivir con el recuerdo de mis papás y mi hermanita, tomándolo como una motivación. Creo que haber dado este paso me permitió dejar el odio que impide avanzar y mirar hacia el futuro.

                 ¿Qué es lo más difícil hacia el perdón?

Lograr transformar la rabia y el dolor en un recuerdo que lo acompañe a uno día a día, permitiéndonos dejar de vivir en el pasado para pensar en el hoy y en el futuro.


¿Con qué país sueña María Camila?

Yo sueño con un país en el cual prime el respeto y la confianza en el otro, uno más inclusivo teniendo oportunidades para todos, con una mayor tolerancia frente a las diferencias, absteniéndose de prejuicios destructivos. Sueño en un país dónde no se busque únicamente el beneficio personal, sino en el beneficio colectivo que intrínsecamente lo beneficia a uno. También un país en el cuál sus ciudadanos estén orgullosos de este, lo cuiden y en su día a día ayuden a construir una mejor sociedad, eliminando tanta violencia y agresividad en las calles. Me encantaría que todos nos uniéramos en este proceso cómo cuándo la Selección o alguno de nuestros deportistas gana porque ahí se siente la verdadera pasión y unión de los colombianos.

¿Cómo se imagina a una Colombia en paz?

Para mí en una Colombia en paz la gente crece y vive sin miedo, no hay una guerra que cobre vidas, hay más oportunidades para todos sin discriminar, aprendemos a vivir con el otro generando una mejor convivencia y un mayor desarrollo porque todos aprendemos a utilizar nuestros talentos y a trabajar unidos, aprovechando todo el potencial que hay aquí.

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