“Los colombianos y las colombianas me han dejado lecciones de vida muy importantes”

*Foto: Fernanda Pineda para USAID/Colombia

 

Entrevista a Peter Natiello a propósito de la finalización de su período como Director de USAID en Colombia.

Después de cinco años de intenso trabajo termina la misión en Colombia del Director de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), Peter Natiello. Reconciliación Colombia hace un reconocimiento a su importante labor fortaleciendo el trabajo colectivo en las regiones para transformarlas en escenarios de reconciliación. Así mismo, le agradece especialmente por haber respaldado el trabajo de la Corporación desde el primer día, contribuyendo a su consolidación como una de las iniciativas de la sociedad civil más importantes para el posconflicto.

 

 

  • ¿Cómo encontró Colombia cuando llegó y cómo la deja ahora?

Al llegar al país hace cinco años me encontré con una Colombia que estaba abriendo nuevos espacios para la construcción de Estado, mercado y ciudadanía desde los territorios. Se estaba adelantando la ley de  víctimas, el programa de restitución de tierras y se encontraba en un proceso muy maduro respecto a la reintegración de ex combatientes, todas esas experiencias se estaban creando y daban mucha esperanza para el país.

Hoy en día veo un país que ha  aprovechado esos espacios  desde el sector privado, desde la sociedad  civil, desde el Estado, desde el gobierno y desde las comunidades. Dejo un país en el cual tengo mucho optimismo, mucha esperanza, con una tarea pendiente aún con los territorios. Estoy feliz de que USAID continúe siendo un socio importante para profundizar lo que se ha logrado hasta la fecha.

  • Uno de los principales objetivos de USAID es apoyar los esfuerzos de los colombianos para superar el conflicto y establecer las condiciones para una paz sostenible ¿Por qué cree tan importante apostarle a la reconciliación, como herramienta para cumplir con este propósito?

Lo que yo he aprendido en Colombia, entre muchas otras cosas, es que lo primero que desaparece en un conflicto armado es la confianza y que no se puede hablar de paz ni de desarrollo cuando no existe una base de confianza en la sociedad.  Los territorios que han sufrido los impactos más duros del conflicto armado, son territorios en donde antes de hablar de desarrollo, antes de hablar de paz, hemos tenido que hablar de confianza y el trabajo que USAID ha ejecutado en esos territorios, de la mano con el gobierno colombiano, con las comunidades, con el sector privado, con la sociedad civil, sin excepción ha empezado con la reconstrucción del tejido social y de la confianza.

  • De todas las iniciativas que adelantó durante su periodo como Jefe de USAID en Colombia, ¿Cuál es el logro del que se siente más orgulloso?

Son varios y la verdad es que el orgullo que siento no es solo por mi trabajo sino por el de todo el equipo de USAID, un equipo de excelentes profesionales que trabaja con toda el alma, ese es mi principal orgullo.

Adicionalmente, me siento orgulloso de haber logrado construir puentes entre dos Colombias diferentes, entre la Colombia moderna, próspera, innovadora, pujante, con una economía fuerte, con capital humano excepcional y la Colombia rural, desigual, afectada por el conflicto,  donde en muchos casos han florecido las economías ilegales.

Esos puentes que hemos tendido para conectar esas dos Colombias han sido claves para construir una nueva Colombia, creando oportunidades y bienestar. Estoy muy orgulloso de ese trabajo que hemos hecho desde USAID para ayudar a crear un mejor futuro para esa Colombia afectada por el conflicto armado.

  • Una de las grandes apuestas desarrolladas junto con Reconciliación Colombia fue visibilizar historias de reconciliación de todo el país a través de los encuentros regionales logrando poner este tema en la agenda nacional ¿Cómo continuar fortaleciendo iniciativas de reconciliación en los territorios?

Lo que nosotros hemos visto desde USAID en muchas partes del mundo es que después de un proceso de paz, de una negociación de acuerdos  para poner fin a un conflicto armado, muy rápidamente el país y el mundo empiezan a olvidarse de lo importarte que son estos procesos y es una lástima porque ahí se pierde apoyo, se pierde lo que en inglés se llama “momentum”; yo creo que Reconciliación Colombia es un espacio muy importante de la sociedad civil que puede ayudar al país y al mundo a que no se olvide la importancia de este proceso y de seguir apoyándolo desde varios espacios: la comunidad internacional, el Estado, la sociedad civil, el sector privado.

Adicionalmente, tenemos que tener claro que  las personas que viven en estos territorios afectados por el conflicto armado tienen inquietudes históricas, tienen pedidos históricos, necesidades históricas, que no han sido satisfechos. Por eso hay que hacer un trabajo serio en la construcción del Estado, en los vínculos con mercados lícitos y en la construcción de ciudadanía. Esos son deudas que el país tiene con los territorios y hay que seguir adelante con ese trabajo.

  • Uno de los principales  hallazgos de la Encuesta de Reconciliación Colombia realizada este este año fue la importancia que otorgaban los encuestados al papel de la mujer y de los jóvenes como agentes que influyen en la reconciliación del país ¿Cómo empoderar estas poblaciones para fortalecer el trabajo que vienen adelantando?

El papel de la mujer y de los jóvenes es un papel clave en la construcción de la reconciliación, en la construcción de paz y en los procesos de desarrollo en las regiones, yo lo he visto  y lo he vivido en estos cinco años acá en Colombia, hay que visibilizarlos  hay que escucharlos, hay que empoderarlos a través de asistencia técnica, de capacitación y de oportunidades. Por ejemplo, hace muy poco estuvimos en el municipio de Ituango en el norte de Antioquia, un municipio inmenso y rural, muy afectado por el conflicto armado, un municipio con unos casos emblemáticos de violencia, masacres emblemáticas, pero un municipio que está creando nuevas realidades. Ahí conocí a Johana Grajales, una joven médica veterinaria que ama su territorio, que vive muy comprometida con sus conciudadanos de Ituango, quien luego de estudiar en Medellín decidió formar una asociación de ganaderos, de productores de leche y de carnes, una asociación que está trabajando la ganadería de una manera muy amigable con el medio ambiente, ella tiene una visión moderna y de progreso para su municipio. Como Johana conozco muchas personas en Colombia que llenan de esperanza y optimismo sus comunidades, estas personas deben ser apoyadas pues son esperanza para el futuro.

  • ¿Cuál es la principal fortaleza que identificaron en Reconciliación Colombia para escogerla como socio estratégico en la implementación del programa PAR?

Nos interesa de sobremanera aliarnos con Reconciliación Colombia por varios motivos: primero nos parece brillante el concepto de trabajar la reconciliación desde el sector privado, desde la Colombia próspera, moderna, empresarial. Segundo, no es solamente un concepto, Reconciliación Colombia ya ha ejecutado cosas muy prácticas, ya tiene un record, una trayectoria de hacer cosas como la Macrorrueda para la Reconciliación, que reúne inversionistas con emprendimientos  pequeños y medianos de esa otra Colombia. 

Todos los esfuerzos que ha hecho Reconciliación Colombia para visibilizar procesos de reconciliación, de personas reales que han hecho cosas valientes para conseguir avanzar en la construcción de paz y reconciliación de una manera silenciosa pero con muchísimo coraje y con mucha dedicación.

Vemos a Reconciliación Colombia como un socio que está abriendo nuevos espacios, que está haciendo cosas pioneras,  yo en los 26 años que llevo trabajando en USAID nunca había visto semejante esfuerzo desde la sociedad civil, desde el sector privado para contribuir con el proceso de reconciliación. Yo creo que Reconciliación Colombia es única  en el mundo y lo vemos como un gran socio con el cual estamos haciendo cosas importantísimas y con quien seguiremos haciéndolas.

  • ¿Cuál es el mayor reto que enfrenta Colombia después de haberse firmado la paz?

El reto sigue siendo el mismo, yo veo que el país tiene el gran desafío de construir más Estado, más mercado y más ciudadanía en los territorios. Es un desafío histórico para Colombia, fue un desafío antes del 30 de noviembre de 2016 y sigue siendo un desafío fuerte.

Vemos en Colombia un país que tiene las herramientas, las personas, los recursos, la voluntad para enfrentar esos desafíos con muchísima responsabilidad, por eso veo el futuro de Colombia con mucho optimismo.

  • ¿De qué se deben reconciliar los colombianos?

Yo sigo viendo dos países, dos Colombias y hay que reconciliar esas dos realidades. Por un lado yo veo un país próspero, un país echado pa´ lante, que está haciendo de su comercio exterior una posibilidad para vincularse con el mundo, pero por otro lado yo veo una Colombia muy afectada por el conflicto, una Colombia muy aislada. Son dos países en uno solo, esto es una paradoja, yo agradezco que instituciones como Reconciliación Colombia estén enfrentando ese desafío con mucha responsabilidad y con mucha dedicación.

  • ¿Cómo recordará en unos años su paso por Colombia?

Con mucho cariño, con buenos recuerdos, con mucho orgullo por un trabajo muy bien hecho con un excelente equipo y también con mucha humildad frente a miles de colombianos y colombianas que me han dejado lecciones de vida, lecciones muy importantes. La valentía de esas personas, su coraje, su decisión de seguir adelante después de momentos muy difíciles son cosas que me han marcado para toda la vida. Doy gracias a esas personas y a Colombia por esos regalos que me han dado.

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