“La reconciliación no debe darse solamente entre las personas, también debemos reconciliarnos con la realidad, con el entorno, con la cultura, con la naturaleza, con todo lo que somos y tenemos”

El sábado 26 de agosto se llevó a cabo en el corregimiento de Napipí, municipio de Bojayá (Chocó) el evento de clausura de los talleres de implementación de la metodología “La Reconciliación es Nuestro Cuento” y “Prácticas Reconciliadoras”  desarrollados por Reconciliación Colombia en el marco del Programa de Alianzas para la Reconciliación de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional USAID y ACDI/VOCA.

Durante tres meses los habitantes de Napipí asistieron a diferentes talleres en donde a través del diálogo abierto y actividades pedagógicas plantearon reflexiones en torno a las acciones positivas que debían construir para lograr transformaciones positivas en su territorio considerando cuatro dimensiones principales: confianza, empatía, cooperación y reciprocidad.

 Al ritmo de chirimía presentaron su proyecto “Me reconcilio con los míos a través de la alegría que genera mi cultura y el sonido del amor”, esta iniciativa fue construida colectivamente a partir de lo aprendido en los talleres  y tiene como propósito fortalecer las tradiciones culturales de la comunidad que a causa del conflicto armado habían comenzado a perderse, para convertirlas en herramientas poderosas que permitan devolverle la confianza a este territorio.

Hablamos con Álvaro Hernán Mosquera Asprilla, Párroco de este municipio para que nos contara más sobre este proceso:

  • ¿Por qué escogieron la confianza y la cooperación como ejes principales de su iniciativa?

Todo lo que vimos en los talleres fue muy importante, sin embargo en nuestra comunidad consideramos que era la necesario continuar trabajando en la confianza y la cooperación para conseguir cambios reales en nuestro territorio. Para reconciliarnos primero debe haber confianza en nosotros mismos, creer que somos capaces y confiar en que sí posible. Debemos confiar en nuestras capacidades y destrezas para hacer las cosas y reconocer nuestro potencial para construir un mejor futuro. La cooperación también es fundamental, porque entendimos que como comunidad no podemos trabajar de manera aislada, por el contrario lo que cada uno de nosotros haga debe sumar y contribuir con el crecimiento comunitario.

  • ¿Cómo nace la iniciativa “Me reconcilio con los míos a través de la alegría que genera mi cultura y el sonido del amor”?

La reconciliación no debe darse solamente entre las personas, también debemos reconciliarnos con la realidad, con el entorno, con la cultura, con la naturaleza, con todo lo que somos y tenemos, esta siempre era una de nuestras principales reflexiones durante los talleres. Esta iniciativa nos permite reconciliarnos con nuestros ancestros y todo lo que hemos vivido. También nos permite recuperar todo lo que representa nuestra cultura y reconocernos como el pueblo que somos, pero sobre todo contribuye a que los niños y los jóvenes vayan descubriendo lo importante que es retomar y proteger todo lo que tiene que ver con nuestra gente, con nuestro legado, resaltando la importancia de mantener en el tiempo nuestra herencia.

  • ¿Cuáles son los principales cambios que percibe la comunidad al participar en estos talleres?

Nuestro pueblo ha dado lo mejor y los resultados de participar en este proceso se ven especialmente a nivel familiar, la comunidad reconoce la importancia del diálogo para disminuir las dificultades y la intolerancia. Hemos respondido de manera positiva y alegre a todo este trabajo. Hoy que terminamos los talleres sentimos mucha satisfacción. Esta iniciativa es muy importante y debe continuar no solamente aquí en Napipí, sino también en otras comunidades, porque rescatar las costumbres tradicionales permite que los pueblos se reconcilien entre sí pero también que nos reconciliemos con la misma creación.

  • ¿Cuál es el reto principal que viene a continuación para la comunidad de Bojayá?

A partir de ahora debemos continuar aplicando lo que aprendimos. El reto principal implica retomar todas nuestras lecciones vida y sumarlas a todo lo que recibimos en esta experiencia, cada familia debe poner en práctica lo aprendido para conseguir salir adelante como comunidad. Aquí vivimos situaciones difíciles a nivel económico y social, pero es momento de pensar en qué podemos hacer nosotros para salir adelante, dejar de quejarnos y enfocarnos en lo que podemos aportar para superar las dificultades.

 

 

 

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