Mauricio Lopez - Pacto Global

Mauricio López González

Director Ejecutivo de la Red del Pacto Global en Colombia

Estamos ante un momento clave para la consolidación de construcción de país y de paz en Colombia. Sin menoscabo del hecho de que en el pasado nuestro país ha concretado acuerdos de paz con diferentes grupos que se han levantado contra el ordenamiento interno y la institucionalidad, la Agenda 2030 es una oportunidad inmejorable para ambientar y crear nuevas posibilidades de compromiso empresarial que complementen y consoliden las acciones del sector privado sobre temas se han trabajado anteriormente.

La construcción de sociedades pacíficas, justas e instituciones transparentes forman parte de la ambición humana. Por eso, dentro de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) promulgados por las Naciones Unidas en septiembre de 2015, se incluye este propósito en el ODS 16 y se complementa con el ODS 17 con un llamado a hacer alianzas público-privadas y con la sociedad civil que permitan lograr esta agenda. Esto implica esfuerzos que vayan más allá de mínimos legales, de la acción sin daño y de la debida diligencia.

Asimismo, por su naturaleza colectiva y participativa en la construcción e implementación, los Objetivos de Desarrollo Sostenible deben ser un proyecto de sociedad: el sector privado no puede ser el actor exclusivo para lograrlos, pero es innegable que estas metas tampoco podrán alcanzarse sin la participación activa del sector empresarial. 

La construcción continua de la paz es un propósito permanente y no requiere de hitos para su actuación. Una sociedad pacífica y más justa genera un entorno para los negocios más sólido y mayor bienestar general. Como principales generadoras de riqueza y empleo en el país, las empresas pueden potenciar aún más su compromiso, promoviendo una cultura de paz con los distintos grupos de interés con los que se relacionan. Este compromiso no es coyuntural, ni producto de un sentido del deber pasajero. Debe ser estratégico, tener una visión territorial y estar incorporado en el ADN del negocio, con acciones que respondan a los motores de paz y causas estructurales de situaciones conflictivas.

Nuestro reto radica en consolidar las acciones de paz existentes y construir nuevas partiendo de mentalidades, estructuras e instituciones que hagan viable su sostenibilidad. Las empresas tienen múltiples formas de acción a través de la resolución pacífica de conflictos; asegurando que sus operaciones están libres de corrupción hasta el último eslabón de la cadena de suministro; fortaleciendo las capacidades locales e institucionales en los territorios en los que operan; generando empleos incluyentes y apoyando el emprendimiento y la inversión social para la paz; fomentando un lenguaje constructivo y reconciliador desde las altas direcciones; con un liderazgo público de empresarios que estén decididos a hacerles frente a los problemas de corrupción, violación de derechos humanos y deterioros medioambientales.

En este momento privilegiado de nuestra historia, debemos encontrar fuerza en la colaboración, generando espacios de diálogo público-privado que incentiven la comunicación transparente, el trabajo en sinergias y la construcción multisectorial. Desde la red colombiana del Pacto Global, a través de la plataforma Empresas por la Paz, generamos escenarios de diálogo entre empresas, el gobierno y organizaciones de la sociedad civil, así como conocimiento e intercambio de experiencias y facilitación de acciones colectivas.

Esta es una invitación a todas las empresas e iniciativas de construcción de paz para que no dejemos pasar el ímpetu que la Agenda 2030 asumiendo el compromiso empresarial con la sostenibilidad.

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