“Estamos comprometidos a sembrar la semilla de la reconciliación”

“Estamos comprometidos a sembrar la semilla de la reconciliación”

Por: Cristina de Armas

 

Como fundadora y directora general de Inspirandot - Inclusión Consciente & Bienestar Organizacional, me siento honorada y muy agradecida por las oportunidades que nos ha brindado Reconciliación Colombia para sentirnos parte y contribuir a un propósito superior compartido: “impulsar iniciativas sociales y productivas que aporten a la construcción de una sociedad en paz”. Conectar, inspirar y fortalecer el trabajo colectivo son fundamentos que unen nuestras misiones. 

Gracias a la Cámara Colombo Americana, nuestro referente con el pacto de igualdad de oportunidades, hace un par de años conocimos y nos inspiramos con la misión de Reconciliación Colombia, ahora como empresa cooperante y consciente, responsablemente en acción, apoyando la capacidad del equipo motor de la entidad y su inventario de proyectos a través de la donación en especie para emprendedores y participantes de las Macrorruedas. Los invitamos a hacer parte.

En Inspirandot estamos comprometidos a sembrar la semilla de la reconciliación con la vida, con el tejido de redes humanas y conexiones poderosas al servicio de la construcción de país, y con el proceso individual y colectivo de las organizaciones a las que servimos inspirando coherencia reflejada en posibilidades. 

Somos un equipo humano diverso que desde hace más de cuatro años acompaña organizaciones y empresas en el camino de la cultura incluyente de la diversidad, específicamente a gestionar la diversidad que se necesita para cumplir su propósito superior y su visión 2030 de manera coherente.

Estamos convencidos del poder de la presencia que abre puertas y de que las diferencias humanas representan el talento para apalancar el compromiso, el bienestar, la felicidad y la productividad en sus equipos y comunidades. Cuando hablamos de diversidad nos referimos a todas las posibles aristas humanas (género, orientación sexual, social, cultural, etnia, geografía, reintegración tras el conflicto armado, generaciones, estilos de pensamiento, discapacidad, etc.). 

Inspiramos la transformación hacia la cultura de la reconciliación y la inclusión, reflejada en comportamientos individuales. En ese sentido diseñamos para cada organización de acuerdo con su momento histórico, su industria, su desafío, su cultura y su caso de negocio, experiencias simples y de alto impacto individual-colectivo. Cuando menciono simple me refiero a lo conectado al sentido común y a la posibilidad de toque con la vulnerabilidad de cada ser humano, de tal forma que podamos despertar y expandir conciencia, inspirado a salir del piloto automático cotidiano y generar la presencia que permite la verdadera inclusión.  Esto es fundamental para dar vida a la estrategia, los comités, las políticas y las métricas en las que muchas veces se quedan los temas de diversidad de manera estéril.

A estas cápsulas experienciales las llamamos momentos o instantes de inclusión / reconciliación fértil que nos permiten tejer oportunidades a partir de la confianza. Nos inspira que los individuos que conforman organizaciones puedan inspirar sus acciones desde la confianza por la capacidad de otro, otro simplemente diferente, y que sus comportamientos que constituyen la cultura colectiva, sean visibles al tocar vidas.  Que la coherencia transpire.

Cuando hablamos de confianza la entendemos como la fuente para creer de manera genuina en la capacidad de otro diferente a mí, en la capacidad de su diversidad y en la capacidad de su contribución para un propósito común.  En ese sentido trabajamos siempre en las dos caras de la moneda: quien genera los espacios y las posibilidades y quien los maximiza, los disfruta y los agradece.

Uno de los temas claves en los que trabajamos es el proceso de la identificación de sesgos inconscientes o prejuicios que son la primera amenaza para la inclusión y que son contrarios a la vivencia de la confianza y la compasión.

Si entendemos la verdadera compasión como la evolución de la empatía y la fuente de la reconciliación y si la vemos como el caminar al compás de otro ser, a su ritmo, sin juzgarlo y con la disposición de aliviar su sufrimiento, la pregunta es ¿Cómo cada uno la está cultivando y viviendo en su cotidiano?   ¿Dónde está la coherencia individual que construye la consciencia colectiva? ¿Cómo hacemos de esta experiencia algo propio y consciente?

Continuamos en nuestro compromiso de hacer camino de manera consciente y al servicio.

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