Acciones Reconciliadoras

La empresa que en Bucaramanga venció el miedo a contratar excombatientes

Muchos colombianos no han esperado a que los toque directamente el conflicto armado para sentirse partícipes de su solución. Este es el caso de Estructuras PAR, una empresa bumanguesa dedicada a la construcción, que desde hace siete años vincula laboralmente a excombatientes para ofrecerles la oportunidad de un nuevo comienzo. De esta forma, hacen su aporte a la reconciliación.
“Si realmente quieren la paz, hay que empezar a abrir las puertas y darles oportunidades a las personas que vienen de la guerra”. Esta es la invitación que Henry Peña les hace a los empresarios de Colombia. Peña es el secretario de obra de Estructuras PAR, una empresa contratista dedicada a ofrecer personal al sector de la construcción en Santander.

Elton Acuña, representante legal de Estructuras PAR, coincide con Peña en que la participación del sector empresarial es fundamental para lograr la reconciliación del país. Y complementa: “el primer paso para la paz es el perdón, es decir, borrón y cuenta nueva. Olvidar el pasado y empezar un nuevo camino”.

Ni Peña ni Acuña han empuñado jamás un arma. Sin embargo, están convencidos de que la transición hacia una sociedad pacífica implica reconocer y valorar las capacidades de todas las personas, incluso de quienes han pasado por grupos armados ilegales. “Los empresarios debemos reconciliarnos con nuestros conciudadanos. Sin ellos no podemos vivir. Todos nos necesitamos, de una u otra manera (...)”, dice, como pensando en voz alta, Acuña.

Estructuras PAR ha venido vinculado de manera paulatina a desmovilizados que hoy cuentan con beneficios como la afiliación a la seguridad social y  la probabilidad de cualificarse a través de la capacitación. “A nosotros nos motiva la calidad humana de las personas que han ingresado a esta empresa. Ellas han demostrado ser ejemplo de superación. Gracias a esta oportunidad pueden vivir en paz”, comenta Acuña.

José Manuel Ortiz fue el primer desmovilizado de las AUC que ingresó a trabajar a Estructuras PAR. Cuenta que cuando lo contrataron no tenía ninguna experiencia en el área de la construcción. “Uno llega como desmovilizado a buscar trabajo y nadie lo contrata, nadie cree en uno. Por eso, apenas me aceptaron acá, empecé a crear confianza en mí mismo, pero también quería que la gente confiara en las labores que me encomendaban”, dice.

El buen desempeño de Ortiz le ha permitido capacitarse y ascender laboralmente. Este hombre de 50 años nacido en San Vicente del Chucurí (Santander) es actualmente el jefe técnico de personal administrativo. Su ejemplo ha permitido que más de diez desmovilizados hayan sido seleccionados por Estructuras PAR como ayudantes de construcción. 

Ortiz no solo se encarga de la vinculación y verificación de la calidad laboral. También influye en la implementación de políticas empresariales de educación que les permita a los trabajadores alternar sus oficios con la formación académica. “Aquí hay personas que han entrado sin saber las cosas y puedo decir que hoy en día son oficiales de construcción: hacen escaleras, amarran el hierro, etc. Han salido adelante porque tienen su sueldo y una seguridad para ellos y para sus esposas e hijos”, cuenta Ortiz, sin ocultar su satisfacción.

Ante la pregunta sobre el motivo que llevó a Estructuras PAR a vincular personas con un pasado en la guerra, Elton Acuña contesta que saben, por experiencia, que quienes llegan a pedir trabajo en la dura actividad de la construcción es porque, en realidad, lo necesitan. “Aquí no miramos si es feo o bonito, negro o blanco, gordo o flaco –dice y agrega: El que viene a pedir trabajo en construcción es porque tiene necesidades y seguramente sabe qué es pasar hambre. Aquí no se le pregunta nada a nadie, simplemente se le da una oportunidad para que forje su vida”.

“La reconciliación es volver a la vida civil, poder encontrar caminos para establecerse y vivir en paz”, dice animado Ortiz. Por eso, este es un proceso en doble vía: se reconoce el error, pero también se brindan las condiciones para corregir. Henry Peña lo resume así: “para mí la reconciliación es tener derecho a equivocarse, pero también derecho a otra oportunidad”.



Fotos: Daniel Reina / Reconciliación Colombia