Acciones Reconciliadoras

Corporación VallenPaz sembró sueños en el Cauca

1600 familias agricultoras del norte del Cauca, de municipios como Padilla, hoy hacen parte de exitosos proyectos agrícolas con el apoyo de Vallenpaz. "A los campesinos no hay que enseñarles a sembrar, sino a ser empresarios", dijo el Alcalde de Cali, Rodrigo Guerrero, quien ha estado vinculado a esta iniciativa desde hace años.
 
Publicado en El País, 12 de octubre de 2013
Foto: Archivo Semana
 
Vino, dulce y barras de cacao, así como rodajas de plátano frito en paquetes o ‘platanitos’, son algunos de los productos que hoy comercian agricultores de Padilla, en el departamento del Cauca.
 
Estas personas, al igual que las de otros siete municipios del norte del Cauca, como Corinto, Villa Rica y Puerto Tejada, hoy ven sus sueños hechos realidad y se sienten empresarios exitosos. Todo gracias al programa ‘Fortalecimiento de la finca tradicional en el norte del Cauca’, el cual fue desarrollado del 2003 al 2011 por la corporación VallenPaz.
 
Esta organización sin ánimo de lucro se dedica a brindar apoyo integral a las regiones azotadas por el conflicto armado en el suroccidente colombiano.
Este proyecto, que benefició a 1600 familias en las distintas localidades, contó con el apoyo de la Unión Europea.
 
Martín Pérez, propietario de la finca ‘La Fortaleza’, ubicada en la vereda Rionegro, del municipio de Padilla, dice que “con este programa nos brindaron soporte tecnológico y nos enseñaron a no dejar perder nuestra tierra” y también asegura que su predio hace parte del 5 % de las zonas con propietario en las que no se cultiva caña en el departamento.
 
Esta finca de cuatro hectáreas hoy tiene sembradas 2500 plantas orgánicas de plátano, cacao y otros frutos.
 
Leonilder Banguero, agricultor del norte del Cauca, asegura que gracias a esta iniciativa hoy dirige su propia empresa familiar y vende a todo el departamento su producto bandera, que es la guayaba pera.
 
“La caña no es la solución para el campesino. Yo alquilé cuatro hectáreas a una compañía cañera y me pagaban cuatro millones de pesos cada catorce meses”.
El agricultor relata que, después de esto y con el conocimiento adquirido en las capacitaciones dictadas por VallenPaz durante tres años, empezó a sembrar zapallo.
“En cuatro meses gané $6’000.000, así que empecé a sembrar plátano y finalmente guayaba pera también”, cuenta Banguero.
 
Ana Cilia Orozco, comerciante de ‘platanitos’, oriunda de Guachené, dice que se siente la empresaria más dichosa del mundo. “Mejoré mi vida, la de mi familia y la de mi pueblo porque me compran un producto orgánico de calidad, que es lo que VallenPaz enseña”, afirma.
 
En total, 30 municipios de Nariño, Cauca y el Valle fueron beneficiados por proyectos liderados por esta corporación desde su creación, en el año 2000. El alcalde de Padilla, Armando Mina, asegura que de los nueve habitantes que tiene este municipio, la mayoría son agricultores.