Acciones Reconciliadoras

1.000 historias de mujeres víctimas del conflicto reconstruidas en un libro

Este miércoles 19 de febrero se realizará en ocho  regiones del país la presentación del libro “La verdad de las mujeres. Víctimas del conflicto armado en Colombia”. Editado por la organización Ruta Pacífica, este trabajo recoge los testimonios de más de mil mujeres en diez departamentos y 80 municipios del país.

Durante tres años, esta organización feminista estuvo recorriendo el país registrando las experiencias más crueles que han tenido que soportar las mujeres en el marco del enfrentamiento armado que ya completa casi medio siglo. Los resultados están  contenidos en dos tomos de 500 páginas cada uno.
 
"Las mujeres no solo han sufrido las violaciones de derechos humanos o sus consecuencias. También han resistido. Y esa resistencia se basa en reconocerse con las otras como iguales, en la solidaridad, el apoyo mutuo y la organización. En el silencio y la autoprotección. En la búsqueda de apoyo para sus familias, y especialmente sus hijos e hijas que son su máxima preocupación y también una fuente de sentido para seguir con
sus vidas", afirma la presentación del libro.

Si está interesado en descargar la publicación, puede hacerlo en este enlace

70 años de lucha por los derechos de las mujeres

La coordinadora de la Ruta Pacífica de las Mujeres en el Valle del Cauca, Maria Teresa Arizabaleta, es una feminista consagrada. Su trabajo sirvió para reconstruir la historia de 1.000 mujeres víctimas del conflicto armado.

Maria Teresa tenía sólo 12 años cuando comenzó a luchar contra las injusticias que viven las mujeres. Fue cuando Lucero, una niña que vivía cerca de su casa en el barrio San Antonio de Cali, fue violada por el odontólogo.
 
La sociedad de la época aisló a la pequeña como si estuviera sufriendo de una enfermadad contagiosa, mientras que el victimario siguió tranquilo con su profesión y su vida.  
 
Su papá le prohibió juntarse con la niña y ella, terca desde que había nacido, le dijo que no y siguió frecuentando a Lucero. Sin embargo, un día ella desapareció y no ha vuelto a saber que fue de su vida desde entonces.
 
Eso la marcó. “Me dolió ver como trataban a las de mi género”, dice. Y a partir de ese momento enarboló la bandera por los derechos de las mujeres. Una lucha que le ha valido momentos dulces y amargos.
 
Dulces, como cuando se aprobó el voto de la mujer, del cual había sido promotora. Y Amargos, como el día en que un señor la empujó en la calle y le dijo “si su marido no es capaz de pegarle, yo sí”.
 
Sin embargo, han sido más los buenos momentos y eso se nota en su trayectoria. La Casa de la Mujer dijo que era una de las feministas más influyentes del Siglo XX en Colombia y hoy, muchos años después, la gente aún recuerda que se enfrentó con valentía a la conformación del Frente Nacional.
 
En la lucha por la memoria de las víctimas
 
Aunque ya tiene 80 años, su lucha sigue. Es la coordinadora en el Valle del Cauca de la Ruta Pacífica de las Mujeres, un movimiento que trabaja por visibilizar los efectos del conflicto armado en la vida de las mujeres. “Tenemos coordinadoras en diez municipios, y admiradoras en 42”, cuenta sonriente.
 
Admite que acercarse al tema de las víctimas no ha sido fácil, y recuerda que al principio tenía miedo. “Me da temor prometer y no cumplirle a una persona que ha sufrido tanto”. Algo que aún la sigue atormentando, en especial cuando el país está implementando una ley que promete resarcir el dolor de aquellos que han sido afectados por la guerra.
 
Hoy, la ruta trabaja con mujeres víctimas de todo el país y la clave, para ella, es que las tratan como personas y ciudadanas. De hecho, tienen un programa llamado ‘Trenzando Saberes y Poderes’, en el cual realizan conversatorios para discutir el contexto internacional, nacional y local. “Así las empoderamos y las enriquecemos”.
 
Actualmente, además, está presentando un trabajo que la enorgullece. Un informe llamado ‘La verdad de las mujeres víctimas del conflicto armado en Colombia’, que reune el testimonio desgarrador de 1000 mujeres que cuentan como ha sido el impacto del conflicto en sus vidas.
 
El libro será lanzado este miércoles 19 de febrero en Cali, y la idea es hacer oír la voz de mujeres que han sido acalladas y darle a conocer al país historias conmovedoras, que buscan mover a la gente, para que algo así no vuelva a pasar.
 
“Hay que hacer memoria, porque las mujeres quieren saber la verdad, porque sin verdad no hay justicia y sin justicia no hay reparación”, cuenta Maria Teresa. Además, dice que los hombres son quienes hacen la guerra y las mujeres quienes llevan las riendas del dolor, lo que las convierte en pieza clave en la construcción de la paz.
 
Para eso habla del perdón con verdad y sin olvido. “Yo, que soy apasionada, sé que es difícil perdonar. Pero hay que hacer un gran esfuerzo, porque si el país no se reconcilia, yo no sé que va a pasar”.
 
Queda callada por un momento y luego sonríe. “Sí sé. Las mujeres seguiremos sosteniendo al país”.