Acciones Reconciliadoras

Los que más tienen son los que más deben comprometerse

Empresarios reunidos en el segundo Gran Encuentro –esta vez de las regiones Pacífico y Centro-, como parte de la propuesta de la iniciativa de la sociedad civil Reconciliación Colombia, expresaron que evidentemente es necesaria la decidida voluntad de este sector de poder del país “porque son los que tienen”.

Eso dijo en el  auditorio del Centro de Eventos Valle del Pacífico, Maurice Armitage, de la Siderúrgica de Occidente quien, en una emotiva intervención, dijo que es claro que el empresariado tiene que estar comprometido: “la vida nos ha dado una oportunidad a los que tenemos y eso nos obliga a trabajar más. El compromiso social de los que tenemos dinero es muy grande. Lo digo, sin populismo”, concluyó al comentar que aunque ha sido objeto de dos secuestros,  le ha inculcado a sus hijas y nietos trabajar por el país. La fundación de la Siderúrgica de Occidente actualmente desarrolla trabajo social en el barrio Siloé, de la capital vallecaucana.

Varios son los enfoques y experiencias trabajados en este panel, pues Fabricio Ponce, presidente de Coca-Cola Femsa, dijo que la empresa mexicana que emplea a 220 mil personas en el mundo trabaja este campo desde la perspectiva de bienestar a sus empleados. En Colombia, ha encontrado que el reto es darles oportunidades a sectores de la población que han participado de la violencia y se han arrepentido de sus acciones, sometiéndose a un proceso de desmovilización.

En este sentido, explicó que hay facilitadores de su organización que donan tiempo para trabajar con los futuros desmovilizados-trabajadores para “quitarles el miedo”. Miedo a hacer parte de esta sociedad, sin que sientan la necesidad de hallar su seguridad empuñando un arma.

Los trabajadores de Coca-cola Femsa en Colombia son cerca de 7.500, el 97 por ciento de materia prima que se necesita para esta industria es provista por nacionales colombianos y paga los impuestos de ley.

Al resaltar esta iniciativa, Alejandro Éder, de la Agencia Colombiana de la Reintegración, ACR, comentó que este camino que se ha recorrido por parte de Coca – Cola Femsa, es al que ha invitado la agencia a su cargo, pues una de las grandes dificultades con las que se encuentran los desmovilizados es el estigma social.

“Hoy esta es una empresa innovadora. Dentro de su propia responsabilidad social están contribuyendo. Esta responsabilidad es de todos los colombianos. No solo del Gobierno, ni de empresarios”,  comentó Éder.

Según las cifras de la ACR, en Colombia 57 mil personas se han desmovilizado al día de hoy. Cinco personas diarias.

Este es el caso de Manuel Ballestas, hoy presidente de junta de la empresa Ganchos y Amarras, antes miembro de grupos armados ilegales. Ballestas se presentó ante el auditorio integrado por cerca de 60 panelistas y por más de 300 asistentes y pidió perdón por las acciones cometidas durante su permanencia a estas agrupaciones, agradeció públicamente la oferta institucional que le permitió tomar la decisión de abandonar la guerra y dio votos por que la empresa privada continúe profundizando las oportunidades para que cada vez más colombianos se salgan del conflicto y retomen la vida, tal como él lo hizo.

“A las personas que no creen en nosotros les decimos que somos conscientes y aceptamos toda nuestra culpa, pero queremos que entiendan que somos humanos. No tenemos ira ni rencor en nuestro corazón. Hoy tengo una familia que es el motor que día a día me da fuerza para volver a casa”, le dijo Ballestas al público.

La empresa Ganchos y Amarras a la que Manuel Ballestas pertenece, está referenciada en nuestro proyecto Reconciliación Colombia.

“Ya hay por lo menos 30 mil desmovilizados en trabajos productivos y la mayoría lo hacen sin que sus jefes lo sepan porque cuando se dan cuenta de su condición la reacción es a salir de estas personas”, comentó Éder al invitar a romper los prejuicios.

Oportunidades para todos
En el panel, también se abordó el reto de que niños, niñas y jóvenes de ciudades y campos tengan oportunidades.

Alejandro Varela, de FES,  comentó que es necesario el compromiso en estos diálogos sobre reconciliación del Gobierno Nacional y de los políticos nacionales para que arroje mayores frutos. “Se necesita desarrollo de oportunidades y capacidades, proyectos de vida que hagan posible la vida de los niños, jóvenes, mujeres dentro de las ciudades y campo, adultos mayores; nuestra sociedad debe repensarse mucho más solidaria”, dijo.

Las comunidades indígenas, a través de su portavoz en el encuentro Feliciano Valencia, de la Asociación de Cabildos Indígenas del Cauca, comentó que si bien es cierto lo que dicen los empresarios que participaron de este foro, también lo es que hay muchos sectores que no están en la onda de la reconciliación y que hay que exigir más a las multinacionales, Gobierno nacional y otros sectores para que Colombia pueda pensar en una reconciliación sostenible.

El panel sobre el papel del empresariado en el crucial asunto de la reconciliación del país estuvo moderado por María Elvira Domínguez, directora del diario El País de Cali, uno de los 37 aliados de Reconciliación Colombia, la iniciativa de la sociedad civil de la que forman parte empresa privada, cooperantes internacionales, organizaciones sociales y medios de comunicación.