Es hora de construir un gran pacto

Las organizaciones sociales del Pacífico y el Centro del país hablaron sobre el papel de la sociedad civil en la construcción de paz, en el marco del segundo encuentro de Reconciliación Colombia, en Cali. Una de las conclusiones a las que se llegó fue que los diferentes actores de la sociedad deben hacer un gran pacto de reconciliación.
 
Si se firma un acuerdo entre el Gobierno y los grupos alzados en armas en La Habana, empezará la tarea más difícil para los colombianos: construir la paz en los territorios. Para eso, es necesario que las diferentes organizaciones de la sociedad civil hagan desde ya un gran pacto para empezar a trabajar en ese tema.
 
Esa fue una de las grandes conclusiones del segundo encuentro de Reconciliación Colombia que se llevó a cabo en Cali este miércoles 26 de febrero. Más de 50 organizaciones de todos los sectores de Nariño, Cauca, Valle del Cauca, Cundinamarca y Boyacá compartieron experiencias de reconciliación en sus territorios y hablaron de los retos de la construcción de paz.
 
Ese pacto debe ser realizado desde lo local y regional. “Si todos entendemos que el territorio es lo que nos une, podemos tener más claro hacia donde apuntar. Hay que hacer acuerdos territoriales para definir cual debe ser la ruta para construir la paz”, dijo Armando Garrido, Director de Comfandi.
 
Con él estuvo de acuerdo Feliciano Valencia, representante de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, quien resaltó el hecho de que los diferentes actores estuvieran hablando frente a frente. “Tenemos que hacer los pactos en el marco de nuestras diferencias. Sólo así podremos iniciar un proceso de reconciliación para vivir en paz”.
 
Además, invitó a los empresarios y funcionarios del Estado a visitar las comunidades indígenas, para que se les reconozca como un actor importante, con una visión diferente de país. También, propuso realizar campamentos de paz, reuniendo a las personas que hablan de reconciliación, para contrarrestar los efectos de la guerra que aún persisten en el territorio nacional.
 
La hermana Alba Stella Barreto, directora de la Fundación Paz y Bien, quien trabaja con las comunidades desplazadas del Pacífico que están asentadas en el distrito de Aguablanca (Cali), también propuso crear la mesa de reconciliación del Pacífico, para que las autoridades de los departamentos de la región puedan trabajar en conjunto y buscar soluciones concretas para las víctimas, los desplazados y los desmovilizados. Minutos más tarde, el Gobernador de Cauca, Temístocles Ortega, aceptó la propuesta.
 
Integración y unión
 
Otra de las conclusiones del encuentro es la necesidad  de partir de lo que ya venían trabajando las diferentes organizaciones sociales. Según Jaime Rodriguez, Secretario de Gobierno de Nariño, “la sociedad civil es quien tiene la palabra en la reconcliación”.
 
Para eso es necesario integrar las diferentes propuestas e ideas de varias personas y entidades que, desde ya, están trabajando por construir paz en los territorios, y articularlas con los empresarios y los gobiernos locales.
 
“Hace falta la integración del Gobierno, las empresas y las organizaciones, para resolver los problemas y llevar a cabo los proyectos en conjunto con las comunidades”, dijo en ese sentido Hoover Melendez, de Asopatia, una asociación que trabaja por traerle oportunidades a comunidades rurales de Nariño.
 
En ese caso es clave el ejemplo de Vallenpaz, una corporación que lleva 14 años trabajando por crear un campo más productivo en el Valle del Cauca y Cauca, y que ha logrado articular empresarios, autoridades y ONGs en un programa que le ha llevado apoyo logístico y económico a más de 10.000 campesinos del Valle y Cauca.
 
Luis Alberto Villegas,director ejecutivo de la corporación, terminó su intervención pidiendo más union intersectorial. “Si nos unimos, vamos a multiplicar el impacto y podremos alcanzar la paz que tanto necesitamos”.
 
Otras propuestas
 
· La Hermana Alba Stella Barreto habló de una propuesta llamada Ecoaldea, en la que participa un grupo de 100 personas desplazadas en Cali que quieren volver al campo, y para las que se tiene una agenda preparada.
 
· Paula Monroy, directora de la Fundación para la reconciliación, propuso crear una pedagogía de reconciliación y perdón. Esta fundación, en conjunto con Nestlé, ha creado escuelas de reconciliación en Bugalagrande (Valle) y Doncello (Caquetá), en la que enseñan a la gente a dejar atrás el odio y aprender a perdonar.
 
· Cesar Lopez, músico bogotano, propuso crear un banco nacional de instrumentos musicales, donados por diferentes personas y entidades, para llevar oportunidades desde la música y el arte a los niños de las diferentes comunidades vulnerables del país.
 
· Feliciano Valencia, de ACIN propuso realizar campamentos de paz, reuniendo a las personas que hablan de reconciliación para que debatan del tema en lugares afectados por causa del conflicto, para contrarrestar los campamentos de guerra que aún persisten en el territorio nacional.