¿Cómo pasar de la reflexión a la acción?

Autoridades locales del Pacífico y el Centro del país, pequeños y grandes empresarios y un número representativo de organizaciones sociales de Cauca, Valle, Nariño, Boyacá, Cundinamarca y Bogotá, evaluaron cómo pasar de la reflexión a la acción en el tema de reconciliación en Colombia.
 
Cali, 26 de febrero de 2014. Reconciliación sí, reconociendo los derechos de las víctimas y, muy especialmente, de niños y de mujeres. Reconciliación sí, incluyendo a las nuevas generaciones, ya que las viejas no vivieron ni alcanzaron un país en paz. Reconciliación sí, con el compromiso decidido de Gobierno nacional, de empresarios y de políticos que no “vivan de las víctimas”. Reconciliación sí, pero con mayor ampliación de la democracia deliberativa y con movilización pacífica. Reconciliación sí, con arte y los jóvenes participando de experiencias estéticas y expresivas. Reconciliación sí, haya o no haya negociaciones en La Habana; aunque la paz siempre es el mejor escenario. Reconciliación sí, pero con menos retórica y más acción.

 
Esas son algunas de las conclusiones del segundo gran encuentro de Reconciliación Colombia, llevado  cabo este miércoles en Cali. En esta ocasión la palabra la tuvo la región Pacífico – Centro.  Reconciliación Colombia es una plataforma de la sociedad civil en la que participan más de 37 organizaciones sociales, empresariales, medios de comunicación y de la cooperación internacional.
 
Entre las autoridades locales participantes destacaron los gobernadores del Cauca, Temístocles Ortega; de Cundinamarca, Álvaro Cruz; el secretario de gobierno de Nariño, Jaime Armando Rodríguez; el alcalde de Cali, Rodrigo Guerrero, y autoridades distritales de Bogotá, representadas por Ana Teresa Bernal, alta consejera para las víctimas; Camilo González, director del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, y Ricardo Cañón, personero de Bogotá.
 
Los mandatarios del Pacífico pusieron el dedo en la llaga en el tema de la autonomía territorial. Para estos, la descentralización no ha sido posible y esto “ha ahogado” la probabilidad de que los territorios se desarrollen  y rompan el perverso esquema de dependencia centro-periferia. Por su lado, las autoridades de la región central señalaron el hecho de que hay 67 líderes de restitución de tierras asesinados en los últimos años. Junto a ellos, 29 homicidios de miembros de la Marcha Patriótica y 93.165 personas desaparecidas en un lapso de dos décadas, muestran los retos que nos esperan para lograr una sociedad reconciliada consigo misma.
 
Ante esas cifras, las autoridades locales pidieron que se planee una verdadera descentralización, porque es en los territorios desde donde se construirá la reconciliación. El auditorio, conformado por 60 panelistas y por más de 300 asistentes, coincidió en que una cosa es el escenario de La Habana y otra la construcción de procesos de reconciliación en las regiones y esta última no debe depender de aquella. Cada región mostró que, de hecho, ya se viene trabajando en este tema y que la reconciliación ya está en marcha.
 
En Nariño se ha realizado un trabajo consistente del que han participado los últimos cuatro mandatarios regionales. Para mediados de este año se instalará una mesa de iniciativas de paz y reconciliación en ese departamento.
 
Por otro lado, en el Cauca se ha reivindicado la movilización pacífica de indígenas y campesinos. Lo decía el gobernador Temístocles Ortega, “mientras en muchas regiones del país se le tiene miedo a la movilización, en el Cauca se reivindica este derecho”.
 
El alcalde de Cali, Rodrigo Guerrero, está convencido de la necesidad de que el empresariado trabaje comprometido en este tema, pues es el que tiene los medios. Al respecto mencionó las experiencias exitosas en Cali y Valle del Cauca, donde antiguos combatientes luchan hoy hombro a hombro para sacar adelante pequeñas y medianas iniciativas empresariales.
 
Y el gobernador de Cundinamarca resaltó que la presencia institucional y el voto de confianza en las alcaldías municipales, estableciendo controles y seguimientos para hacerle frente a la corrupción, son claves para la reconciliación.
 
Empresarios.  Más allá de la responsabilidad social.
Los sectores empresariales presentes en el evento, consideraron que, en efecto, tienen un papel fundamental en el tema de construir país, pues indudablemente son los que más tienen y eso genera una responsabilidad más allá de la que comúnmente se considera como ´responsabilidad social empresarial´.
 
Esta responsabilidad implica un cambio de mentalidad e involucrar a todo el empresariado, pues no todos están pensando en este tema.
 
Un gran pacto social desde y hacia las regiones.
Por su parte, las organizaciones sociales dijeron que para avanzar se debe hacer un pacto social en las regiones entre los actores clave de cada territorio para pasar de la retórica a la acción.
 
También dijeron que este pacto social debe estar articulado con el gobierno nacional y local, y el sector empresarial para que sea funcional. Es decir, no se trata de que este último le diga a la sociedad civil qué es lo debe hacer, sino que el empresariado debe acercarse al territorio y apoyar lo que las organizaciones sociales ya están construyendo en materia de reconciliación.
 
En todo caso, y aunque estas experiencias no dependen del escenario de La Habana, los líderes sociales asistentes a este segundo gran encuentro concluyeron que, en caso de que se llegara a un acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc, la articulación con los departamentos y municipios sería fundamental para aterrizar en las regiones los acuerdos, dependiendo del contexto local, porque la paz se construye desde las experiencias y territorios.
 
Las Conclusiones del evento.
1. La reconciliación pasa por los territorios, con sus particularidades políticas, económicas y culturales.  Por esta razón, es clave reconocer las necesidades y especificidades regionales.

2. La reconciliación tiene desarrollos diferentes y formas distintas de hacerse. No existe un solo modelo.

3. La reconciliación es un asunto de todos los colombianos. No solo de unos cuantos.

4. Es clave entender las causas del conflicto y trabajar sobre estas para poder hablar de reconciliación.

5. La reconciliación tiene costos económicos y políticos, que debe afrontar la sociedad

6. El sector empresarial con sus iniciativas en clave en el proceso de superación de la guerra y reconciliación social.

7. No solo se trata de una práctica de responsabilidad social empresarial, sino de una reingeniería y un ejercicio de repensar la manera como se hacen las cosas.

8. Más allá del asunto de los recursos, es un cambio de mentalidad por parte del sector empresarial.

9. La reconciliación social es una tarea de múltiples actores en la que todos debemos repensarnos individual y colectivamente.

10. La reconciliación es el resultado de un esfuerzo articulado entre los distintos sectores del Estado, los grupos armados, las víctimas y la sociedad civil.