El verdadero Teófilo Forero

El tristemente célebre nombre de Teófilo Forero está asociado a lo más tenebroso que se pueda conocer de las Farc. Así fue bautizada la columna móvil de hombres y mujeres dedicados a planear y ejecutar los actos terroristas de esta guerrilla, como la bomba a El Nogal. Sin embargo, en la vida real, Teófilo Forero fue un líder obrero de extracción campesina que logró llegar al Concejo de Bogotá y a la Asamblea de Cundinamarca.

Hoy hace 25 años fue asesinado Teófilo Forero junto con su esposa Leonilde Mora, el dirigente del Partido Comunista Colombiano Antonio Sotelo, y el conductor del vehículo en que se desplazaban, José Antonio Toscazo. Para la mayoría de colombianos este nombre está asociado con la facción más temible de las Farc, la columna móvil Teófilo Forero, responsable de numerosos actos terrorista y violentos como el secuestro de los diputados del Valle, el atentado contra Álvaro Uribe y la bomba al club El Nogal. Son pocos los que recuerdan que el verdadero Teófilo Forero fue uno de los líderes más importantes del movimiento obrero colombiano.

Líder político, creyó en la participación política y en la democracia, y jamás tomó las armas para reivindicar sus ideales. Sin embargo, fue asesinado en la época en la que arreciaron los asesinatos contra militantes de la Unión Patriótica, capítulo de la historia que analistas consideran se debe analizar a la hora de evaluar las razones por las cuales Colombia no ha logrado su reconciliación.

Forero nació en Natagaima, Tolima, en 1937. Sus padres eran unos humildes campesinos que tuvieron que salir de su tierra hacia Bogotá cuando Teófilo tenía 10 años, azotados por la violencia de la región. A los 19 años, cuando el Partido Comunista actuaba en la clandestinidad, ingresó a sus líneas. Luego de haber vivido la industria de la producción en masa en la que trabajó como obrero. A los 26 años, fundó con algunos compañeros la Confederación Sindical de Trabajadores de Colombia, núcleo vital de la conocida Confederación Unitaria de Trabajadores. Tiempo después creó la Federación Sindical de Trabajadores de Cundinamarca, y fue  presidente de la misma durante algunos años.

Fue diputado ante la Asamblea de Cundinamarca durante dos períodos, y concejal de Bogotá en varias ocasiones. Como dirigente del Partido Comunista contribuyó a la creación de la Unión Patriótica, fruto de las negociaciones de paz entre la administración de Belisario Betancur y las Farc en 1985. El movimiento político fue víctima de asesinatos selectivos que dejaron por lo menos 1.598 muertos y desaparecidos. Dentro de esa ola de crímenes políticos está el asesinato de Teófilo Forero, el 27 de febrero de 1989 a la entrada de un restaurante en la carrera 30 con calle Primero de Mayo de Bogotá.

La historia de este líder obrero le recuerda al país los retos de una verdadera apertura política, donde todos los actores tengan la confianza y seguridad de que les van a respetar sus derechos, empezando por la vida.

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