Acciones Reconciliadoras

Un papa reconciliador


Francisco, el papa que está impulsando un cambio en la iglesia Católica,  cumple hoy un año de su pontificado. Estas son algunas de las frases que ha pronunciado durante su ejercicio, que inspiran la reconciliación:
 
"¡Cómo me gustaría una Iglesia pobre y para los pobres! La pobreza se aprende con los humildes, los enfermos y con todos aquellos que están en las periferias existenciales de la vida. La pobreza teórica no nos sirve. La pobreza se aprende tocando la carne de Cristo pobre en los humildes, los pobres, los enfermos y los niños", conversación con periodistas, 16 de marzo de 2013.

“Estamos viviendo un momento de crisis; lo vemos en el ambiente, pero sobre todo lo vemos en el hombre. La persona humana está en peligro. Lo que manda hoy no es el hombre, es el dinero: ¡el dinero y la riqueza son los que mandan!. Y Dios, nuestro Padre, no ha dado el cometido de cuidar la tierra al dinero, sino a nosotros: a los hombres y las mujeres. ¡Somos nosotros los que tenemos este encargo!. Sin embargo, los hombres y las mujeres son sacrificados a los ídolos de la explotación y del consumo: es la cultura del descarte", reflexión en el Día Mundial del Medio Ambiente, 5 de junio de 2013.

“Si una persona es gay, busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarlo?. El Catecismo de la Iglesia Católica explica y dice que no se deben marginar a esas personas y que deben ser integradas en la sociedad", declaración a los periodistas en su viaje de regreso de Rio de Janeiro a Roma”, julio 29 de 2013

“Sufro, y os digo la verdad, cuando veo en la Iglesia o en algunas instituciones eclesiales que el papel de la mujer queda relegado a un papel de servidumbre”, discurso a los participantes en la convención celebrada con ocasión de los 25 años de la carta apostólica “Mulieris Dignitatem”, octubre 12 de 2013.

“La paz requiere la fuerza de la mansedumbre, la violenta fuerza de la verdad y el amor. El valor del diálogo y la reconciliación prevalecen sobre las tentaciones de venganza, de intimidación, de la corrupción”, Mensaje del Ángelus. Enero 1 de 2014

“Es intolerable que todavía miles de personas mueran cada día de hambre, a pesar de las grandes cantidades de alimentos disponibles y, a menudo, simplemente desperdiciados. Del mismo modo, no pueden dejar de impresionarnos los imnumerables refugiados que buscando condiciones de vida con un mínimo de dignidad, no sólo no consiguen encontrar hospitalidad, sino que a menudo mueren trágicamente mientras se desplazan de un lugar a otro”, Carta a la Cumbre de Davos, 17 de enero de 2014.