Proyecto de reconstrucción de El Salado fue presentado en España

La iniciativa  fue calificada como un “laboratorio de paz” en Casa de América, un espacio en donde se estrechan los lazos entre España y Latinoamérica a través de seminarios, conferencias, mesas redondas y exposiciones.

Foto: Archivo Semana.

El modelo de reconstrucción de El Salado, el corregimiento de Carmen de Bolívar (Bolívar) que fue víctima de una masacre paramilitar, fue presentado hoy en Madrid como una experiencia exitosa de paz y reconciliación.
 
En la sede de Casa de América estuvieron presentes Jaime Montalvo Correa, Presidente de Ayuda en Acción Colombia y Claudia García, Directora Ejecutiva de la Fundación Semana, dos de las entidades que hacen parte de la iniciativa en la que se adelantan, en consenso con la comunidad saladeña, proyectos sociales, culturales, productivos y de infraestructura.
 
El embajador de Colombia en España, Fernando Carrillo, recordó que El Salado es sede de “una de las peores masacres de la historia reciente de Colombia”, en la que 450 paramilitares ingresaron al pueblo durante casi una semana (entre el 16 y el 21 de febrero del año 2000) y asesinaron a 66 personas, violaron masivamente a las mujeres y causaron el desplazamiento de toda la comunidad. Sin embargo, los habitantes decidieron volver dos años después y con la ayuda de un grupo de entidades públicas, privadas y de cooperación internacional han logrado sacar adelante a la población.
 
El embajador Carrillo consideró que El Salado es un modelo que se puede replicar en otras regiones de Colombia y lo llamó un laboratorio de paz con resultados concretos.
 
“No se trata de entidades depositando dinero en una cuenta bancaria sino que las diferentes ONG, instituciones y empresas acompañaron el proceso en el terreno”, dijo Claudia García, directora de la Fundación Semana, quien explico que con esa dinámica “se han construido infraestructuras, se han reconstruido centros como la Casa del Pueblo para activar la vida cultural, y se han ampliado los servicios educativos, entre otras mejoras”.


García ya había escrito un artículo para la revista Reconciliación Colombia en el que había aclarado que “reconstruir no es donar cemento y ladrillos, sino realizar esfuerzos coordinados, que resuelvan la cadena de problemas con la ayuda armónica de empresarios y gobernantes, y, sobre todo, que carezcan de ínfulas mesiánicas: porque no se trata de asignarle al pueblo su destino, sino de acompañarlo para que lo recupere por sí solo”. 

Esa ha sido la clave de todo el proceso, pues según dijo Luis Alfredo Torres, uno de los líderes de los desplazados de El Salado en una
 entrevista con Reconciliación Colombia: “nosotros sabíamos que solos podíamos, pero que acompañados lo haríamos mejor”.