Empresarios hablaron de reconciliación en el Día de las Víctimas

El selecto grupo de empresarios se encontró en el Gun Club de Bogotá este miércoles en el marco del Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas, que hoy suman 6’231.617 personas según el registro de la Unidad de Víctimas.

“No es una casualidad que hayamos elegido el 9 de abril para este encuentro”, les dijo al abrir el espacio de discusión José Manuel Acosta, presidente de la consultora Human Capital, que, junto con la iniciativa Reconciliación Colombia, convocó a cada uno de los 25 líderes empresariales.

Además de Yépes y Vélez, la lista de asistentes incluyó a: Noberto Carrasco, Presidente de Aviatur, Fabricio Ponce, Presidente de COCA COLA FEMSA, Camilo Reyes, Director de Amcham Bogotá, Oscar Villadiego, Vicepresidente de Sostenibilidad de Ecopetrol, Jorge Giron Leuro, Presidente de Pizano S.A., José Miguel Linares, Presidente de Drummond, Isabel Arboleda, Presidenta de GRUPO SM, Hernan Briceño, Presidente de Merck, Yamil Valencia, Gerente General de Pelikan, Fabio Chavarro, Presidente de JURISCOOP, Ana María Piñeros, Presidenta de la FUNDACION CLINICA JUAN N. CORPAS; Enrique De Zabala, Presidente de la Cámara HispanoColombiana y Néstor Rodriguez, Presidente de Compensar.

Alejandro Santos, director de revista Semana y miembro del Comité Directivo de Reconciliación Colombia, les preguntó: ¿estamos haciendo lo suficiente? ¿nosotros desde los medios y ustedes desde la empresa privada? ¿qué estamos haciendo en función de la reconciliación?

A continuación, explicó que las respuestas a estas preguntas deben plantearse de cara al impacto transformador de las acciones que se están realizando.

Y como la iniciativa Reconciliación Colombia ya va en su segunda fase explicó que luego de ir a los territorios, investigar por más de ocho meses, identificar las experiencias en esta materia, realizar por lo menos 400 reuniones y documentar periodísticamente las historias el proyecto llegó a la conclusión de que hay una “cantidad admirable de todo tipo de proyectos de cantidad de gente que trabaja desde hace por lo menos 25 años de forma heroica y silenciosa” y que, sin embargo, “todos esos esfuerzos no son suficientes”.

A juicio de Santos, y tras la evaluación de lo andado hasta el momento, falta el compromiso que lleve a la acción por parte de los distintos sectores empresariales de Colombia, más que en Centroamérica, o que en Sudáfrica. Así lo dijo pues la empresa privada en Colombia es un actor determinante en el país.

Y este argumento pudo cobrar valor en la intervención de Óscar Villadiego Medina, de Ecopetrol, cuando dijo que a las empresas “históricamente se les ha visto como el Estado”, en muchas regiones del país donde o no está o es precaria su presencia.

“Un reto grande es volver a las regiones”, dijo Villadiego y añadió: “el otro es que las empresas ya no son fuertes por su tamaño, sino por la capacidad de relacionarse con su entorno y de generar red”.
Precisamente en este tema de propiciar un trabajo colectivo se fue buena parte del espacio de reflexión. “Estamos en la etapa de que alguien como Reconciliación Colombia tome el liderazgo y que las empresas donemos tiempo y demos dinero para ser masivos porque hemos hecho cosas, pero apenas somos cientos... necesitamos ir más rápido... tener esa convicción de que el desarrollo de las personas es el desarrollo de las empresas”, comentó Fabricio Ponce, de Coca-cola Femsa.

Es aprender a trabajar en red y “uno de los elementos es ir poniendo pedacitos de la cadena”, dijo Néstor Rodríguez, de la Caja de Compensación Familiar, Compensar, quien agregó que en esto el empresariado debe entender que lo público no es lo estatal, sino “trabajar en lo público”, que es distinto.

Jorge Girón, de Pizano S.A., pidió avanzar, sin descuidar lo que la empresa ha hecho hasta el momento. “Hay que corregir los casos anteriores, aprender de estos, dar apoyo mutuo y cerrar ciclos”, recalcó al comentar que eso quisiera, por ejemplo, con la iniciativa apoyada por su empresa en Zambrano, Bolívar, donde a pesar de la presencia guerrillera, lograron apoyar a los campesinos en la reforestación. A su juicio, la etapa que sigue es enseñarles a los pobladores rurales qué hacer con la madera y esto comienza la comercialización de su economía familiar.

José Alberto Vélez, de Argos, comentó que al apoyar a 300 personas afectadas por la violencia en Puerto Triunfo, Puerto Nare y San Onofre, principalmente mujeres cabeza de familia, no fue fácil encontrar qué era lo que mejor se comercializaba. Las mujeres hoy siembran ají y el proyecto ya lleva ocho años. Así que halla razón a la preocupación expresada por Girón. “Hay que traer una sumatoria de ideas y buscar alternativas de pequeña, media y gran empresa en el sector rural”,  señaló.

Es a lo que Human Capital se refirió cuando expuso la necesidad de gestionar otros temas que se han puesto en la agenda pública como los de inclusión, diversidad, nuevas generaciones, trabajo digno, condiciones del entorno. “Estamos ante una nueva cultura de relaciones laborales, donde la estructura de esta relación es de concertación, no de dominación”, comentó Acosta.

“Juntos somos más” , concluyó el presidente de Bancolombia, al agregar a lo ya dicho que hay que animar un foro permanente y perdurable de acción frente a este tema. “Transmitir nuestro propósito común desde adentro (desde cada empresa) para que la agenda de posconflicto y también dentro del conflicto comience a reaccionar”.

Y este esfuerzo hacia la acción también involucra a la academia. Por eso es que cuando tomó la palabra Ana María Piñeros dijo que si se trata de enfocarnos igual en las nuevas generaciones, son los millones de estudiantes universitarios los más “entusiastas y comprometidos” cuando se les contagia de estos temas. “Pueden ser la gran fuerza espiritual y material que necesitamos”, dijo al comprometerse al gestionar con los rectores una red de cara a la reconciliación.

Santos cerró el enriquecedor espacio y comentó que si bien ve que hay un interés más activo, también ve que “falta el compromiso que lleve a la acción”.  “Reconciliación Colombia quiere facilitar ese proceso de remar, remar y remar en un propósito común y en un proceso en el que todos vamos a aprender”, puntualizó.