El Congreso oyó a las víctimas

Durante el Día Nacional de Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto, el Congreso de la República en pleno se reunió con más de 500 víctimas para oírlas y considerar sus quejas, peticiones y reclamos. 

La participación no se limitó a discurso y declaraciones, también se incluyeron grupos musicales de diferentes partes del país que a través del vallenato, la música llanera y el hip hop le rindieron un homenaje a las victimas.

La plenaria inició a las 10 de la mañana y se extendió hasta las 7 de la noche. Algunos senadores y representantes participaron, haciendo un balance tras los dos años de implementación de la ley de víctimas, pero lo que primó fue la participación de las victimas que mostraron la problemática a la que aun hoy se enfrentan. 

En la apertura de la plenaria, el senador Juan Fernando Cristo destacó la visibilidad y protagonismo que la ley le ha dado a las victimas. “Hoy las víctimas en Colombia existen y son reconocidas en la agenda del proceso de paz. Hoy las víctimas tienen derechos, no son objeto de limosna como se pretendía antes” señaló.

Víctimas como Carmen Palencia también reconocieron que es la primera vez que el gobierno le da la cara a las victimas, “
ningún presidente había tocado el tema de atender a las víctimas, hoy por lo menos tenemos una ley que nos reconoce” –dijo la participante. Por su parte, Jairo Marín, represente de victimas, estableció que la ley 1148 (ley de victimas) “es el instrumento más importante que ha tenido el país en materia de derechos de las victimas” y que “ha abierto espacios de dialogo y participación importantes”.  

Sin embargo, la mayoría de las intervenciones reflejaron la dificultad y la problemática que aun existe en nuestro país frente al tema de las víctimas. El proceso de restitución de tierras que previó la ley ha tenido una implementación bastante lenta e ineficaz. Guillermo Rivera, uno de los creadores de la ley, reconoció esta realidad. “Somos conscientes de la necesidad de hacer mucho más ágil el proceso de restitución”- dijo. Agregó que,  junto con otros senadores, viene adelantando un proyecto de ley con algunas reformas al proceso de restitución. Una de las propuestas es que en los casos en donde no haya un opositor a las tierras reclamadas, no se inicie un proceso judicial sino que se resuelva en sede administrativa de una forma mucho mas veloz.  El senador Cristo también aceptó que al “tema de restitución hay que meterle el acelerador. No solamente al tema de la Unidad, sino al de los jueces de restitución. Pienso que hay que tratar de hacer restituciones colectivas y no simplemente individuales.”

Los reclamos no se dirigieron únicamente al proceso de restitución. Las vicitmas también expresaron su preocupación frente las oportunidades de empleo y las condiciones de seguridad. Mayerlis Angarita, una de las líderes del proceso de restitución en Montes de María, señaló que no se puede hablar de paz si no hay empleo, y la mayoría de los participantes mostraron gran preocupación por ese tema. Sin embargo, la plenaria dejo claro que el mayor problema en este momento es la inseguridad. Más de 60 reclamantes de tierra han sido asesinados, y, según dijo Gerardo Vega de la Fundación Forjando Futuros, hoy 18 reclamantes más fueron asesinados en el municipio de Turbo. Esta cifra es aterradora y demuestra que si bien la ley le ha dado visibilidad a las víctimas y les ha permitido a algunas retornar a la tierra de la cual fueron despojadas, no existen garantías para que ese retorno se pueda mantener. No solo no tienen proyectos productivos que les permitan tener una fuente de ingresos, sino que no tienen las garantías de seguridad. “Necesitamos que el gobierno nos garantice la seguridad. Las víctimas necesitamos vivir en paz” – exigió Miguel Blanco, representante de la Asociación de Víctimas de Sardinata. 

El senador Jorge Eduardo Géchem, que participó en la plenaria como víctima del conflicto, instó a las víctimas a pensar en un futuro pacificó. Géchem hizo un llamado para que “no convivan con el pasado. Hoy Colombia quiere construir un buen futuro para nuestros hijos y para ello necesita de nuestro perdón, que es reparador”. En ese mismo sentido se pronunció la senadora Consuelo Gonzalez, también víctima del conflicto, al decir lo siguiente:  ”Las víctimas hemos dejado nuestro rencor y hemos reconocido que tenemos una responsabilidad grande frente a la reconciliación”.  

Los puntos que se pueden extractar en común de la participación de las víctimas en Colombia es que si bien hay avances en algunas áreas, la implementación de la Ley de Víctimas no ha dado los resultados que esperaban. Les ha dado voz a las víctimas, les ha dado visibilidad y le ha mostrado al país que existen, que tienen propuestas, que tienen quejas y solicitudes. Este es un gran paso. Pero esperan más. Esperan que sus derechos se materialicen y que las garantías sean reales. El hecho de que el Congreso, con muchas menos sillas vacías que el año pasado, haya escuchado a más de 80 victimas y representantes de victimas, es un paso hacia adelante.