‘50 años de conflicto nos obligan a buscar la reconciliación entre los colombianos’

Dado que la guerra sigue afectando la sociedad colombiana, autoridades locales presentes en el cuarto encuentro regional de Reconciliación Colombia, invitaron a los ciudadanos a trabajar para superar esta situación en la que todos, sin excepción, "pagamos el pato".

Foto: Juan Carlos Sierra

“50 años de conflicto nos obligan a buscar la reconciliación entre los colombianos”, dijo Horacio Serpa, exgobernador de Santander y hoy senador electo. Para el político santandereano, el país debe caminar en esa senda. 


“Si se llega o no a un acuerdo de paz, tenemos que apersonarnos de este tema”, dijo Serpa, quien enfatizó la importancia de vencer el miedo a los cambios que esperan al país en el camino a superar la desigualdad, principal problema social que, a su juicio, impide la reconciliación.

El cuarto gran encuentro de la iniciativa Reconciliación Colombia, que agrupa a empresarios, cooperación internacional, medios de comunicación y organizaciones sociales, se cumple en el Centro de Eventos y Exposiciones de Bucaramanga. En este evento participan por lo menos 60 panelistas y participantes de mesas redondas y 150 asistentes.

Por otro lado, Juan Carlos Pérez, secretario general de la Federación Nacional de Personeros, comentó que los 1102 personeros del país comenzaron a tener una presencia activa, a partir de la Ley de Víctimas, pues “somos la puerta de entrada para el ciudadano de a pie ante el  Estado”.

Para Pérez, el mayor reto es la enorme carga laboral que tienen los personeros de cuarta, quinta y sexta categorías de los municipios más apartados del país, donde las víctimas están concentradas. "Las víctimas buscan a los personeros para encontrar asesoría legal, acompañamiento e incluso apoyo psicológico", dijo el funcionario. Según gran parte de los participantes de la mesa redonda, el reto también es que los personeros dejen de ser cuotas políticas. 

Por su parte, Sergio Muñoz, gobernador encargado de Santander, comentó que iniciativas como Reconciliación Colombia muestran que sí hay un camino posible en un tema trascendental, en el que la administración departamental ha invertido “2 mil millones en proyectos.
 
“El 10,5 por ciento de los santandereanos han sido declarados como víctimas; se habla de 200 mil personas que han sufrido el flagelo de la violencia en el departamento. De estos, 123 mil fueron expulsados del territorio, mientras que se han recibido a 187 mil personas en situación de desplazamiento", aseguró Múñoz.


Perfeccionar la acción estatal

Los mandatarios presentes coincidieron en que las autoridades tienen que mejorar su accionar en varios aspectos. Ana Carolina Guatame de EQUITAS (Equipo Interdisciplinario de Trabajo Forense y Asistencia Psicosocial) dijo que “una de los aspectos más importantes de la reconciliación es recuperar la confianza en las instituciones”.
 
Por su parte Deisy Perea, de la mesa departamental de víctimas de Norte de Santander, aseguró que "en algunos territorios no se reflejan los esfuerzos por la reconciliación por parte de las autoridades locales”. Para ella, muchas veces, los personeros y los alcaldes no respetan los derechos de las víctimas, e incluso las vulneran.
 
Orlando Puentes, personero de Cúcuta, dijo que eso sucede porque la Ley de Víctimas entregó una serie de obligaciones a las personerias, alcaldías y gobernaciones sin tener en cuenta los presupuestos. “Los recursos son limitados; los personeros del país somos los que realmente estamos poniendole el pecho a las personas que sufrieron por el conflicto”, afirmó. 
 
Algunos panelistas también hablaron de la consecución de justicia social y equidad en las regiones, como una tarea de los gobernantes. “Debemos apostarle a que todos los colombianos sepamos leer y escribir”, dijo Mariana Hernandez, víctimas del Magdalena Medio. 
 
En la mesa se resaltó el caso de Norte de Santander, departamento que ha vivido todas las manifestaciones del conflicto y una gran problemática social. “Con oportunidades y justicia social, habrán más opciones para hacer la paz. Pero las leyes en ese sentido no se ven”, señaló Porfirio Velez, vocero de ASFUCANS (Asociación de Familias Unidas por el Conflicto en el Norte de Santander). 
 
Para el Padre Abimael Bacca, director de pastoral social de Cúcuta, lo que necesita el departamento es unidad: “Cuando todos tenemos claridad sobre los principios que están enfocando los esfuerzos de  paz, esta va a ser estable”.
 
Otra región con condiciones similares es el oriente de Caldas, una de las zonas más afectadas por el conflicto armado desde hace décadas. José Ospina, víctima de marquetalia (Caldas), dice que ve mucho desinterés y falta de compromiso con las víctimas, por parte de las administraciones municipales de la región. “Las autoridades locales deben saber de nuestras necesidades, como por ejemplo, vivienda y trabajo dignos”, mencionó. 


Voces de inconformidad.

También hubo críticas para las autoridades de Santander. “La paz y la reconciliación no se construyen sólo con discursos para quedar bien. Hay que asumir responsabilidades y compromisos realizables”, dijo Eduardo Ramirez, director de la Corporación Compromiso, una de las organizaciones sociales que más ha trabajado el tema de derechos humanos en el departamento.

En ese sentido, aseguró que los gobernantes de Santander y Bucaramanga no están comprometidos con el tema. “Dejó de convocarse el comité de derechos humanos y no se ha concretado el Plan Departamental de Paz.  ¿Cuáles son las acciones emprendidas?", cuestionó.

Sergio Muñoz, Gobernador encargado de Santander, respondió que el Comité Departamental de Derechos Humanos está funcionando, que el plan ya se avaló, y se está trabajando con programas para prevenir el reclutamiento de menores y proteger los derechos humanos. “En la primera parte del gobierno trabajamos en las consultas y en la construcción del plan. Tenemos más de 400 millones de pesos este año, para ejecutar estas acciones”, aseguró. 

Por su parte, Gloria Serrano, funcionaria de la Unidad de Víctimas de Santander, aseguró que “en un proceso de reparación deben estar todos los colombianos, pues por más esfuerzos que haga el Estado, no va a ser suficiente. Es que el 10 por ciento de los habitantes del país son víctimas”, sentenció. Además, propuso que, desde las Escuelas los niños de todas las regiones y condiciones sociales –y no sólo los que sufren por el conflicto– sepan que el país tiene una gran cantidad de víctimas, y que estas deben ser reparadas.