Con ceremonia de perdón se inauguró Centro para la Reconciliación en Florencia

Manuel y Floralba, un desmovilizado de las AUC y una víctima del conflicto, que fueron vinculados como gestores de convivencia del Centro, se abrazaron en señal de reconciliación. "La paz no se firma en un papel, se firma en el corazón de cada uno cuando perdona", dijo Floralba, quien perdió a padre e hijo en la guerra.

Fotos: Archivo Particular


El Centro de Reconciliación está diseñado para que sea un escenario en el que los habitantes del departamento de Caquetá, incluidas víctimas y desmovilizados, tengan la oportunidad de dialogar y compartir sus ideas, y de reconocerse como parte de una comunidad que comparte un mismo sueño: poder vivir en paz. 


El departamento de Caquetá es una de las zonas del país que más ha sufrido los efectos del conflicto armado colombiano: cuenta con más de 273.000 víctimas y el número de personas desmovilizadas se ha multiplicado por diez en los últimos siete años: pasó de 96 en 2007 a 925 en 2014.

“El Centro de Reconciliación será un espacio en el que se favorezca la práctica de principios como el respeto, la inclusión, la participación y la defensa de la vida. Se buscará contribuir al restablecimiento y fortalecimiento de las dinámicas de convivencia, a través de  la construcción de espacios  de paz y reconciliación”, afirmó el Padre Leonel Narváez, Director de la Fundación para la Reconciliación, que lidera el proyecto, con apoyo de la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR), la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). 

“Ella no sabía que yo era una persona en proceso de reintegración y trabajamos juntos durante más de dos meses sin que conociera mi pasado, cuando se enteró lloró mucho y tuvo miedo, pero eso no fue impedimento para que más tarde me perdonara y le demostrara a la sociedad que la reconciliación sí es posible, que es el camino hacia la paz”, cuenta Manuel.

"En un país en posconflicto las víctimas y desmovilizados tendrán que mirarse en paz, con respeto", manifestó el Padre Narváez. La ceremonia de perdón incluyó también una interpretación musical por parte del grupo de jóvenes de Batuta, la pintura de un mural de la reconciliación y una ceremonia de luz.

En total, se espera que durante el 2014 más de mil personas, entre las que se encuentran desmovilizados, víctimas del conflicto armado, comunidades receptoras, madres cabeza de hogar y niños y niñas desvinculados de los grupos armados, accedan a servicios como jornadas de perdón y sanación, centros de escucha, emprendimientos productivos e iniciativas locales de paz, en las instalaciones del Centro.

El Director de la ACR, Alejandro Eder, señaló que “para el departamento de Caquetá es fundamental la creación de este Centro, pues la cantidad de población desmovilizada ha venido aumentando progresivamente y sigue creciendo con quienes a diario dejan las filas de las Farc. De igual manera, lo que hagan los desmovilizados en el Centro se complementará con las actividades de la Agencia, de modo que tengan más éxito en su retorno a la vida civil”.

A su vez Lawrence Rubey, Subdirector de USAID Colombia, dijo que “la reconciliación es un asunto vital para Colombia, pues el país está en proceso de superar el conflicto y hacer su transición hacia una paz duradera. En esa medida, el Centro de Reconciliación se convertirá en un escenario muy valioso para que las víctimas, las personas desmovilizadas y las comunidades tengan la oportunidad de dialogar entre sí”.

“Para nosotros es fundamental insistir en que las iniciativas de reconciliación y de reintegración se gesten desde las regiones, pues han sido las más afectadas por el conflicto. Este Centro abrirá muchas oportunidades de crecimiento para quienes han dejado las armas, y muchas más de perdón y sanación para quienes han sido víctimas: nos sentimos muy orgullosos de impulsar esta iniciativa y de pensar que gracias a ella más de mil colombianos podrán verse frente a frente sin rencor”, concluyó Marcelo Pisani, Jefe de Misión de la Organización Internacional para las Migraciones Colombia.