La importancia de descentralizar el país, conclusión de segundo encuentro regional

La reconciliación pasa por los territorios y el país no va a cambiar si desde el centro no se reconoce la diversidad regional y se respeta la autonomía local. Así lo sostuvieron los participantes en el segundo encuentro regional de Reconciliación Colombia, que reunió a las regiones de Pacífico (Cauca, Valle y Nariño) y Centro (Bogotá, Cundinamarca, Boyacá).

Autoridades locales, empresarios, académicos y representantes de la sociedad civil provenientes del Pacífico y del Centro de Colombia se reunieron para poner en común sus perspectivas frente a la reconciliación en el país.

En ese sentido, los participantes estuvieron de acuerdo en que la reconciliación no es un proceso que se construye de la noche a la mañana, ni tampoco se reduce a la implementación de una política pública pensada desde las altas esferas políticas. Al contrario, es un hecho que convoca a todos los colombianos y necesita de unas comunidades empoderadas y propositivas. Por ello es necesario un ejercicio de pedagogía que reivindique la importancia del diálogo y del respeto por el diferente.

Así, por ejemplo, una verdadera reconciliación en el país implica el reconocimiento de las particularidades culturales de los indígenas, los afrodescendientes y los campesinos. Para que estos grupos se sientan incluidos en el relato de la nación colombiana se deben respetar sus creencias, sus formas de vida y sobre todo propiciar su acceso a opciones productivas en los territorios. Esto significa, entre otras, detener el despojo de sus tierras y evitar su desplazamiento hacia las ciudades.

El segundo encuentro regional también dejó claras algunas tareas para los empresarios y para las autoridades locales. En el primer caso, es necesario que las iniciativas productivas no vayan en detrimento de los intereses de las comunidades locales. Se debe encontrar un modelo en el que la generación de riqueza incluya las visiones particulares de quienes habitan los territorios. Además, es claro que la paz y la reconciliación tienen un costo que debe ser asumido por lo que más recursos poseen.

En el segundo caso, los alcaldes y gobernadores deben entender la reconciliación en términos de equidad y justicia. Para ello es fundamental proponer políticas que mejoren los ingresos de las personas, promover la participación de sectores históricamente excluidos y buscar la articulación con entidades nacionales e internacionales para que la reconciliación no se quede en esfuerzos aislados. Eso sí, en Cali quedó claro que para que el  proceso sea exitoso debe contar con acompañamiento continuo a través de las veedurías ciudadanas.

En síntesis, el segundo encuentro regional de Reconciliación Colombia dejó planteados varios retos para el país. En primer lugar, la consecución de la paz pasa necesariamente por las regiones. Esto implica la asunción de un rol protagónico por parte de las comunidades locales. En segundo lugar,  es necesario fortalecer el trabajo con la niñez y con las familias. La reconciliación es un proceso a largo plazo que requiere la participación de todos los colombianos. Por último, el simbolismo es importante siempre y cuando se acompañe de acciones concretas. Hay que pasar de la retórica a la práctica.

Conclusiones Segundo Encuentro

 
Conclusión Principal:
 
- La reconciliación pasa por los territorios y el país no va a cambiar si desde el centro no se reconoce la diversidad regional y se respeta la autonomía local.
- Uno de los principales problemas del país es el centralismo, y el desconocimiento que desde el centro se tiene de las regiones. Se requiere desarrollar políticas que generen empoderamiento de las comunidades y el fortalecimiento de las regiones.
 
Conclusiones Generales 
 
- La reconciliación es un proceso que requiere de pedagogía. No es un proceso que se construye de la noche a la mañana, ni tampoco que se reduce a la implementación de una política de reconciliación, la paz se puede discutir y firmar en La Habana pero se construye en las regiones.
- Lo importante de un proceso de reconciliación entre los diferentes actores, es que no se reduce  únicamente a un proceso entre víctimas y victimarios. Es un proceso de todo el país.
Es necesario dialogar para conocer y reconocer con quién se está conversando, algo que se ha hecho poco en el pasado.
- Resulta positivo conversar ya que se tienen que romper paradigmas,  como por ejemplo el conocimiento.
- Es necesario acabar con los estigmas sobre los territorios que han sufrido las consecuencias del conflicto.
- El simbolismo es importante siempre y cuando éste sea acompañado de acciones concretas.
 
Sobre indígenas, afro descendientes y campesinos…
 
- Los pueblos indígenas son diferentes y tienen una concepción diferente de la vida, por esto, es importante reconocerse.
- Si a los campesinos se les brinda un apoyo adecuado pueden llegar a ser incluso más productivos que las grandes empresas, como lo ha demostrado en los últimos diez años el proyecto Vallenpaz, en el Valle del Cauca y Norte del Cauca.
- Es necesario  abrir  mercados y acceso  para los campesinos.
- Las ciudades no están en capacidad de dar respuesta a la población campesina desplazada que garantice condiciones dignas. El principal problema es la tierra.
- Las ciudades no siempre son el espacio donde estas familias pueden reiniciar su proyecto de vida, ya que su arraigo a la tierra y a la agricultura es muy fuerte.
- Se hizo un llamado de atención a los medios de comunicación con el fin de que se enfoquen más en el cubrimiento de los territorios y los pueblos indígenas.
 
Sobre las autoridades…
 
- Se deben desarrollar políticas de reconciliación bajo una visión de desarrollo.
- Es necesario entregar responsabilidades a los alcaldes sobre reconciliación, pero aún más importante realizarles seguimiento a través de veedurías ciudadanas.  
- Darle voz a quienes desde hace mucho  tiempo han estado excluidos de la participación y la construcción del territorio.
- Se requiere  mayor articulación entre entidades del Gobierno nacional y las entidades de los gobiernos locales en la formulación de políticas de reconciliación.
 
Sobre los empresarios…
 
- La reconciliación y la paz cuestan.  Y ese costo debe salir de quienes más tienen.
- Es importante encontrar fórmulas de colaboración activas y efectivas entre los empresarios y el Estado para estimular y fortalecer los procesos de reconciliación.
- Se debe superar el choque de visiones que se da en varias departamentos de estas dos regiones, entre los proyectos empresariales y el respeto de la visión de territorio de las comunidades.
 
Principales retos…
 
Se necesita  reconciliar a la ciudad con el campo, así  como  el campo con la cuidad.
- Es necesario fortalecer el trabajo con la  niñez y con la familia. Se debe plantear un trabajo que inicie en el núcleo familiar hacia el postconflicto.
El 67% de discapacitados de este país lo pone la Fuerza Pública, producto del conflicto. Estas personas también deben ser vistas como víctimas del conflicto.
 
 Para destacar
 
“La construcción de paz se puede y se debe construir desde los meta relatos y las pequeñas historias, no desde las élites. … no existe una sola verdad, así como tampoco una sola memoria, si algo ha permitido el conflicto colombiano es reconocer la diversidad. Pensar en una reconciliación distinta, ya no desde arriba sino desde abajo.” Luis Carlos Salinas, Director del Observatorio de Derechos Humanos, Universidad del Tolima.
La reconciliación para los pueblos indígenas se basa en el respeto, la dignidad y el amor. Aunque los indígenas somos la población que más ha sido afectada por el conflicto – asesinatos, desplazamiento, etc.-, no guardamos rencor.” Denis Cabezón, Representante – Woundeko, Chocó.
“La reconciliación es cultura, educación, valores éticos, respeto, es  reconocer al otro.” Luis Fernando Sarco, Consejo Mayor Indígena del Chocó.