La reconciliación, el tema pendiente

Los resultados electorales de la primera vuelta presidencial que llevan a Óscar Iván Zuluaga (Centro Democrático, 29,26%) y a Juan Manuel Santos (Unidad Nacional, 25,68%) a disputarse la primera magistratura del Estado el 15 de junio próximo deja un tema pendiente para el país: la reconciliación.

Por ahora, los candidatos han centrado este tema en el escenario de La Habana el que, en todo caso, no sale bien librado, pues en la jornada electoral llevó la delantera el candidato que abiertamente está en desacuerdo con la forma como ha sido conducida esta negociación con el que considera el primer cartel de narcotráfico en Colombia.

Al reconocer los resultados, el presidente - candidato pidió "unidad para la paz" en este tema y dijo que los dos modelos que están hoy en disputa son "el fin de la guerra o una guerra sin fin". 

Por su parte, el candidato que resultó triunfador en esta primera jornada le bajó el perfil al tema, incluyendo otros en la agenda como la educación. E insistió en que si negocia con las Farc será bajo condiciones de exigencia para con esta guerrilla, como un cese unilateral del fuego en un plazo de ocho días contados a partir del 7 de agosto y la no participación política futura de guerrilleros involucrados en crímenes atroces. "La paz sí, pero una que beneficie a todos los colombianos", dijo en su discurso.

Las tres semanas que se avecinan indudablemente abrirán el abanico de ofertas de ambos candidatos que se espera vaya más de la negociación en La Habana, y que tienen que ver con una Colombia más igualitaria e incluyente y más atenta a las realidades de las regiones.

Serán aquí vitales las alianzas políticas con los otros tres candidatos y, sobre todo, con las dos que se llevaron el 15 por ciento de la preferencia electoral, cada una. Martha Lucía Ramírez (Partido Conservador, 15,53%) y Clara López (Polo Democrático Alternativo, 15,23%). Pero en esta reñida competencia no se puede despreciar el 8,28%  de Enrique Peñalosa, del Partido Alianza Verde.

López y Ramírez representan dos proyectos políticos claramente diferentes, pero decisivos. Y ambas se ocuparon de incluir en sus propuestas electorales temas como educación para los sectores más vulnerables y hasta grado universitario, y énfasis especial para darle impulso al papel de la mujer, temas  que tienen que ver con la reconciliación.

También habrá que trabajar por el alto porcentaje de abstención, que en esta última jornada electoral se situó en el 60 por ciento, pues una Colombia reconciliada pasa el fortalecimiento democrática,  como lo insistieron varias autoridades locales que participaron de los cinco encuentros del proyecto Reconciliación Colombia.