¿Cómo fomentar la reconciliación desde el periodismo?

¿Qué es el periodismo para la paz? ¿Cómo se debe cubrir el conflicto? ¿Cómo las narrativas que sean distintas al conflicto armado, como por ejemplo los conflictos sociales? Estas fueron las preguntas que animaron el conversatorio sobre periodismo y paz promovido por la Plataforma de Periodismo de la organización Consejo de Redacción.

Las profundas diferencias que han aflorado en esta época electoral muestran que el tema de la paz vuelve a estar en la agenda del país y no propiamente para generar unidad. Aunque algunas encuestas indican que está en el sexto lugar entre las prioridades de los colombianos, los dos candidatos presidenciales que se enfrentarán en segunda vuelta están usando repetidamente la palabra paz en sus discursos de campaña para seducir al electorado bajo la idea de que su contrario no la alcanzará por la vía propuesta. Más allá de la incertidumbre sobre lo que pasará con los diálogos de La Habana, no hay duda de que la reconciliación se convirtió en una prioridad para el futuro del país.

“En ese escenario el periodismo juega un papel fundamental: trabajar por la resolución del conflicto de la manera más justa y con el menor dolor posibles”. Esa es la conclusión del Conversatorio periodismo y paz, la nueva agenda para narrar las realidades del país que se realizó en el Centro Ático de la Universidad Javeriana. Pero la responsabilidad de los medios no termina ahí.

Según Xavier Giró, director del Observatorio de cubrimiento de conflictos de la Universidad Autónoma de Barcelona, lo primero que hay que entender es que la firma de un acuerdo de paz no significará el fin de los conflictos, sino su paso a la resolución por métodos pacíficos y democráticos.

En su intervención, Giró mencionó algunos aspectos que son de obligatorio cumplimiento para los periodistas que quieran contribuir a la paz y a la convivencia en el país. Estos son varios de los que mencionó:

· Por ser los medios de comunicación los canales por los que circulan los discursos públicos debe verificarse toda información. No se trata solo de darles espacio a todas las voces, sino de constatar qué es verdad y qué es mentira. De esa manera se logra transmitir una versión más cercana a la realidad del conflicto.

· Los periodistas tienen que buscar el lenguaje más preciso posible, con textos que indiquen claramente quiénes son los actores, cuáles son sus acciones y qué consecuencias tienen.

· El periodismo para la convivencia explora el origen del conflicto, explica el contexto en el que se desarrolla e identifica a los actores que participan y los intereses que defienden.

· Esta perspectiva parte del principio de que en la solución de los conflictos todas las partes deben obtener una ganancia. No existe una victoria absoluta para ninguna de las partes porque la suma final de los conflictos no debe ser igual a cero.

· Un periodista que trabaja por la convivencia debe fomentar el diálogo, la empatía y la comprensión entre los actores enfrentados. Debe enfatizar en la creatividad y tener un enfoque preventivo de los conflictos.

· Un cubrimiento de los conflictos desde esta óptica resalta los efectos invisibles de la violencia y reporta el sufrimiento de todas las partes involucradas. También le da prelación a quienes trabajan por la transformación de los conflictos violentos.

· Cuando un conflicto se termina, el periodista que trabaja por la paz no se va a cubrir otra guerra, sino que se enfoca en el proceso de reconstrucción y en la reconciliación entre las partes.
Estas recomendaciones de Xavier Giró caen como anillo al dedo en la actual coyuntura del país. En un momento en el que la polarización respecto a la paz domina el panorama político son muchas las reflexiones que se desprenden sobre el papel del periodismo en este escenario. Para Giró los medios de comunicación deben jugar un rol protagónico y aportar desde sus posibilidades a que la paz, independientemente de quien gane la Presidencia, sea una realidad en Colombia.