Reconocer los derechos de las víctimas, camino seguro hacia la reconciliación

Aunque nadie sepa a ciencia cierta cuándo y cómo finalizarán las negociaciones de paz con las Farc y ahora con el Eln lo que hoy representa una ganancia de cara a la reconciliación del país es el hecho de que ambas guerrillas reconozcan que su acción ha causado cientos de víctimas cuyos derechos deben ser reconocidos y resarcidos si se trata de avanzar en la construcción de un país donde no se recurra a la violencia para dirimir los conflictos.

También es diciente que del lado gubernamental se esté abriendo el camino a comisiones de esclarecimiento o comisiones históricas que evalúen las causas del conflicto armado y hallen las verdades que tanto reclaman las víctimas de todos los sectores, no solo de las guerrillas.

El comunicado de este 10 de junio entre el Gobierno Nacional y el Eln y en el que anuncian que desde enero de este año avanzan en diálogos exploratorios informa que aunque aún no está establecido el temario en torno al cual girarán las negociaciones: “las delegaciones acordaron que la agenda de negociaciones incluirá los puntos de víctimas y participación de la sociedad. Los demás temas están por acordar”, dice la comunicación de seis puntos.
 
Mientras tanto, el comunicado del Gobierno y de las Farc del 7 de junio  titulado “declaración de principios para la discusión del punto 5 de la agenda, víctimas”, afirma que “es necesario reconocer a todas las víctimas del conflicto”, y que cualquier discusión de este punto “debe partir del reconocimiento de responsabilidad frente a las víctimas del conflicto. No vamos a intercambiar impunidades”.
 
Esta declaración con las Farc también se refiere a la necesidad de que haya resarcimiento a las personas afectadas por el conflicto armado y a la necesidad de esclarecer lo sucedido a lo largo del conflicto: todas las causas, todos orígenes y todos efectos.

Las dos comunicaciones, por tanto, coinciden en que resarcir a las víctimas abona el camino de la reconciliación y en que garantizar su acceso a la verdad, a la justicia y a la reparación asegura de mejor forma que no haya repetición de las violaciones que estas sufrieron.

 
A propósito de los últimos hechos que subrayan la importancia de los derechos de las víctimas, la iniciativa Reconciliación Colombia hizo una revisión de las conclusiones de los cuatro encuentros regionales y del nacional  en los que participaron 1.730 personas y se conectaron 5.579 vía streaming. En todos estos espacios en los que participaron activamente las víctimas, entre otros sectores de la población, se encuentra que “sin verdad y justicia es muy difícil lograr verdaderos procesos de reconciliación”. 
 
En efecto, varias de las conclusiones generales que arrojaron los cinco encuentros en los que participaron activamente las víctimas, entre otros sectores de la población, señalan que “sin verdad y justicia es muy difícil lograr verdaderos procesos de reconciliación”. Al hablar de verdad no solo se ha hace referencia a la verdad judicial (como fruto del desempeño eficaz del sistema de justicia), sino a la verdad histórica, que abarca una comprensión sistémica.
 
Incluso en los encuentros regionales se les pidió a los distintos sectores que contribuyan con la verdad histórica. No solo Estado y Farc, lo que es evidente aunque explícito en el documento sobre víctimas de La Habana, sino los mismos empresarios reconocieron que “existe en algunos casos, responsabilidad de las empresas como agentes generadores de conflicto”.
 
Así mismo, el tema de la memoria cobra importancia pues no solo consiste en recordar el pasado, sino de proyectar el futuro como sociedad. Ivón Caicedo, coordinadora de la Agenda Interétnica de Paz del Foro Interétnico Solidaridad Chocó, FISCH, resume de una forma muy clara el centro del perdón y de la memoria: “Perdonar, sin olvidar”.
 
Otra de las conclusiones al revisar el tema de las víctimas de cara a la reconciliación es que el las esferas de víctimas y victimarios trasciende de quienes han sido afectados directamente por el conflicto y compete a todos como sociedad, todavía más si hablamos de 50 años de conflicto armado.  “El ejercicio en memoria histórica ha sido fundamental para la reconciliación, ya  que con este tipo de iniciativas se conoce la verdad histórica, la cual es esencial  para ayudar y sanar heridas”, señala una de las conclusiones del encuentro entre Cundinamarca, Boyacá, Bogotá, Valle, Cauca y Nariño.
 
Así mismo, de este diálogo entre febrero y mayo se concluyó que “es necesario acabar con los estigmas sobre los territorios que han sufrido las consecuencias del conflicto. Hay que valorar más y señalar menos”, por eso puede ser positivo que La Habana esté contemplando discusiones regionales en tres ciudades y una nacional en Cali.

También, y de cara a considerar la condición de “víctima” como algo transitorio hacia la constitución de nuevas ciudadanías, las conclusiones generales de los encuentros organizados por esta iniciativa de la sociedad civil señalan la necesidad de “formar nuevos ciudadanos que se piensen desde la reconciliación”, pues en la actualidad los colombianos se acostumbraron a “ver como enemigo a todo el que piensa diferente”.
 
Las siguientes son las conclusiones referidas al papel protagónico que deben tener las víctimas en los procesos de reconciliación, así como la interacción de sectores como las empresas y las instituciones locales en el resarcimiento de los derechos de las víctimas:

Primer encuentro (diálogo entre Antioquia, Chocó, Putumayo, Caquetá, Huila y Tolima)

. Se requiere la reconstrucción de los imaginarios, de la memoria, de los proyectos de vida y los proyectos colectivos que el conflicto ha destruido.

. Se requiere superar la discusión de víctima y victimario, la sociedad debe comprender que el tema de reconciliación incumbe a todos y no solamente a quienes han sido afectados directamente por el conflicto.

. Procesos de retorno, como los vividos en San Carlos, Antioquia, sí son posibles siempre y cuando haya una articulación interinstitucional.
 
. Las iniciativas de retorno deben estar ancladas en procesos de planificación concretos y orientados a la acción integral que permita el goce efectivo de derechos por parte de las comunidades.
 
Segundo encuentro (diálogo entre Cundinamarca, Boyacá, Bogotá, Valle, Cauca y Nariño)

. Lo importante de un proceso de reconciliación entre los diferentes actores, es que no se reduce únicamente a un proceso entre víctimas y victimarios. Es un proceso de todo el país.
 
. Es integral. Es necesario acabar con los estigmas sobre los territorios que han sufrido las consecuencias del conflicto. Hay que valorar más y señalar menos.
 
. Darle voz a quienes desde hace mucho tiempo han estado excluidos de la participación y la construcción del territorio.
 
. El 67% de discapacitados de este país lo pone la Fuerza Pública, producto del conflicto. Estas personas también deben ser vistas como víctimas del conflicto.
 
. El ejercicio en memoria histórica ha sido fundamental para la reconciliación, ya  que con este tipo de iniciativas se conoce la verdad histórica, la cual es esencial  para ayudar y sanar heridas.
 
. Hay que darles el valor a las personas, con actos simbólicos desde las comunidades y nunca desconocer el dolor de los otros “hay que darle reconocimiento al dolor”.
 
. Las empresas deben escuchar a las comunidades. No es pretexto el que los empresarios “que no sepan cómo participar en la reconciliación” ya que no hay método ni fórmula mágica. La reconciliación requiere del compromiso de todos los colombianos.
 
. Es importante recuperar la confianza en el Estado, para que la población sienta el amparo de las instituciones.
 
. Es importante que las entidades del Estado y la Fuerza Pública pidan perdón por los  abusos cometidos contra la población, y este perdón traducirlo en construcción de  escenarios, donde la población pueda recibir beneficios, ya sea por medio de obras o programas que desarrollen positivamente a las comunidades.
 
. La tenencia de la tierra es un problema que hay que abordar.

Tercer encuentro (diálogo entre las regiones Caribe y la Orinoquia)

. Es importante actuar para que la reconciliación sea un movimiento en la nación, razón por la cual debemos; hablar de memoria, de verdad, de reparación. También debemos reconocer lo que se ha hecho y se viene haciendo bien, y reconocer lo que se ha hecho y se viene haciendo mal, a nivel; Estado, Empresas y como sociedad civil, así podemos trabajar para mejorar en lo que se está fallando y reforzar lo que se está haciendo bien.
 
Cuarto encuentro (diálogo entre el Eje Cafetero y los Santanderes)

. Todos los actores deben contar la verdad, incluyendo el Estado y a las empresas. De esta manera, es posible saber qué se va a perdonar y, sobre todo, no volver a cometer los mismos errores del pasado.
 
. Es necesario superar múltiples violencias, no sólo aquella que se está discutiendo en La Habana.

Conclusiones de autoridades locales con respecto a las víctimas:

. Es fundamental que los recursos que se inviertan en el posconflicto sean directamente proporcionales al impacto de la guerra en cada territorio.
 
. Los comités territoriales de Justicia Transicional pueden ser cada día más útiles si se logra el verdadero compromiso y seguimiento de los alcaldes quienes más allá de presidirlos deben ver en ellos un espacio de oportunidad para reconstruir la confianza y trabajar por la verdadera reconciliación.
 
. Se requieren cambios estructurales para recuperar la confianza en las instituciones golpeadas por el  conflicto armado, la corrupción, etc.
 
. La reconciliación tiene que darse regionalmente porque allí es donde se ha vivido el conflicto.
 
. La reconciliación consiste en que haya un diálogo respetuoso entre las comunidades afectadas y las instituciones del gobierno.
 
Conclusiones de sector empresarial con respecto a las víctimas:

. Existe en algunos casos, la responsabilidad de las empresas como agentes generadores de conflicto.
 
. Es importante reconocer que todos tenemos una deuda social con los colombianos que han sufrido por cuenta del conflicto. Razón por la que se debe fortalecer el trabajo desde el rol que tiene cada actor en la sociedad.
 
. Se debe hacer un esfuerzo por entender que las víctimas muchas veces no tienen la misma experiencia laboral que otros colombianos y crear mecanismos de selección donde este elemento no sea factor de desventaja.

Conclusiones del sector de la sociedad civil con respecto a las víctimas:

. Es importante que las víctimas sean escuchadas, y que ellas mismas se conviertan en agentes constructoras de paz.
 
. Las políticas públicas deben atender la realidad que ha dejado el conflicto armado: mientras los hombres han hecho la guerra, las mujeres son quienes cargan con la guerra; se quedan con la familia, con los hijos, sin recursos.
 
. El arte y la cultura han demostrado ser medios muy potentes a través de los cuales los jóvenes se expresan, se involucran y comprometen con la realidad social. Se propone valorar estos como medios para trabajar con los jóvenes en pro de la reconciliación.