Desigualdad: el reto para una reconciliación sostenible

Informe del PNUD señala que Colombia se encuentra en el grupo de naciones con desarrollo humano elevado, en el puesto 98 entre 187 países. Sin embargo, al ajustar las cifras con el índice de desigualdad interno, el país cae 10 puestos y su índice de desarrollo humano cae 20 puntos.
 
Por José Vicente Guzmán
Periodista de Reconcliación Colombia
29 de julio de 2014
 
Cuando corría el año 2000 los 189 países miembros de las Naciones Unidas, preocupados por el crecimiento de la pobreza extrema en el mundo, se comprometieron a cumplir con ocho objetivos retadores en materia de desarrollo hacia el año 2015.

Así nacieron los objetivos del milenio, que buscan erradicar la pobreza extrema y el hambre, hacer universal la educación en primaria, reducir la mortalidad infantil, y garantizar la sostenibilidad ambiental, entre otros.  

Cuando falta sólo un año para ver cuántos países cumplieron con los compromisos, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publicó nuevo informe de desarrollo humano donde muestra que los retos siguen siendo enormes.

El informe dice que actualmente hay más de 2.200 millones de personas en situación de pobreza, que casi el 80 por ciento de la población mundial no cuenta con una protección social integral, y que alrededor de 842 millones de personas padecen de hambre crónica.

Sin embargo, al mirar las cifras generales y la evolución de los países desde 1990 (año en el que se comenzó a publicar de manera anual el informe), se puede ver que hay avances importantes en materia de desarrollo.

“Desde la publicación del primer informe, la mayoría de los países ha registrado un desarrollo humano significativo. Este año las tendencias globales en general son positivas y el progreso continúa”, dice el documento, lanzado recientemente en Tokio.

La traba de la desigualdad

El informe también señala que “existen indicios claros de que la tasa global de progreso se está ralentizando en todos los grupos de desarrollo humano”.

En ese sentido, el mayor reto no sólo es reducir la pobreza sino mantener esos niveles con el tiempo. Como dijo Helen Clark, administradora del PNUD, en la presentación del informe: “El aumento de la inestabilidad se ha convertido en la nueva norma, con desastres y crisis que amenazan con detener o invertir los progresos alcanzados”

Estas inestabilidades, según el informe, se presentan por los desastres naturales, el cambio climático, la corrupción, políticas gubernamentales erróneas y, sobre todo, el aumento de la desigualdad.

De hecho, el informe pública el listado de los países según su índice de desarrollo humano, calculado sin tener en cuenta la desigualdad, y luego muestra como cambiaría la calificación al  tener en cuenta las desigualdades internas en educación, salud e ingresos.

El primer listado lo lideran Noruega, Australia, Suiza, Holanda y Estados Unidos, pero al hacer la modificación, algunos de esos países salen del top 20.

Algo similar sucede en el caso de Colombia, que según el listado se encuentra en el grupo de naciones con desarrollo humano elevado, en el puesto 98 entre 187 países. Sin embargo, al ajustar las cifras con el índice de desigualdad interno, el país cae 10 puestos y su índice de desarrollo humano cae 20 puntos.

En ese sentido, el nobel de economía Joseph Stiglitz afirma en un texto que sale publicado en el documento que “debemos empezar a considerar la desigualdad no solo una cuestión moral, que por supuesto lo es, sino una preocupación económica fundamental, inherente a la reflexión sobre el desarrollo humano y particularmente importante en cualquier análisis de la vulnerabilidad”.

Según Clark, el informe pide a las instituciones y a los países implementar políticas para crear sociedades más justas que puedan enfrentar las vulnerabilidades y en donde los logros de desarrollo humano sean sostenibles.