La voz de Pinchao, en el Encuentro Nacional de víctimas en Cali

Reconciliación Colombia encontró que dentro de las víctimas de las Farc que se hicieron presentes en Cali está el subintendente de la Policía, Jhon Frank Pinchao, célebre por lograr fugársele a la guerrilla. Aquí lo que nos dijo.
 
5 de agosto de 2014
 
Si hay alguna persona que los colombianos reconocen por su osadía es a Jhon Frank Pinchao, el subintendente de la Policía que tras permanecer nueve años de cautiverio a manos de las Farc logró escapárseles para narrarle al mundo el horror de ser víctima de esta práctica. Reconciliación Colombia lo encontró en el foro de víctimas de Cali y le preguntó sobre su percepción de lo que está pasando con las víctimas en este proceso de abrirles la participación para ser escuchadas. Nos dijo que aunque hay divisiones, el hecho de estar en un solo recinto es ya un avance. Aquí sus respuestas:
 
En los foros regionales organizados por las Naciones Unidas y la Universidad Nacional ha quedado en evidencia la división que hay entre el gran universo de víctimas. En este sentido, parece obvio que aún hay una tarea de reconciliación pendiente...

Sí es cierto. Lo que pasa es que en ocasiones hay intereses por parte de representantes de víctimas que, paradójicamente, ni siquiera han sido afectadas por el conflicto, y quieren tomar la vocería para defender intereses políticos o económicos. Eso desdibuja el carácter y objeto de este tipo de eventos.
 
¿Cómo cree entonces Usted que estos escenarios pueden aportar a la reconciliación?

Aquí se están reuniendo víctimas de todos los actores: del Estado, de los paramilitares, del Eln y de las Farc. Y nos podemos dar cuenta de que sí podemos estar todos reunidos en un mismo lugar. Compartir nuestras ideas, exponer nuestros casos, sin necesidad de ser estigmatizados o rechazados. Y este es un paso para la reconciliación.
 
Después de años de haber alcanzado su libertad, de haber salido del país y regresado, ¿Usted ya alcanzó un estado de reconciliación o aún también hay tarea por hacer?

Creo que un paso hacia la reconciliación es el perdón. El perdón cristiano. En lo personal, ya hice la catarsis de ese problema que tuve. Es decir, del secuestro. Este ya lo acepté. Ahora falta el perdón ciudadano. Pero para que se dé ese perdón es necesario que mi victimario, en este caso las Farc, pida ese perdón para yo poder concedérselo y crear un ambiente de reconciliación y de paz.
 
 ¿Cuál fue su mayor aprendizaje en esos largos ocho años de secuestro?

Que  uno nunca debe perder las esperanzas con respecto a sus sueños. En nuestro caso, era la libertad. Y soportamos durante muchos años, en mi caso ocho años y medio, y en el caso de mis compañeros trece años. 
 
¿Qué necesita Colombia para llegar a una verdadera reconciliación?

Una nueva cultura de la reconciliación que parta desde los más pequeños. Es decir, desde los jardines infantiles, desde las escuelas, desde los colegios. Y que sean estos niños los que nos enseñen esta cultura de la reconciliación a estos dinosaurios que somos los adultos, ya curtidos de violencia.
 
¿Usted cree que Colombia tiene posibilidades de reconciliarse, aún si hay o no hay acuerdo de paz?

El acuerdo de paz es necesario, pero más que el acuerdo, más que la firma de un papel, es el espíritu de cada uno de los colombianos de uno y otro bando, para que exista una verdadera reconciliación.