Víctimas de todos los sectores hacen llamado a mesura para ser oídas

Víctimas de las Farc y también del Estado piden a la Mesa de Diálogo, a los medios y, en general, al país que faciliten el proceso en que la sociedad colombiana debe darles el lugar que les corresponde para que haya reconciliación. Todos deben hacer algo en este sentido, señalan.

5 de agosto de 2014
Foto: Unimedios

 
Al cierre del ciclo de los cuatro foros regionales que buscaron abrir la participación de las víctimas en el marco de las negociaciones de La Habana sucedió un hecho que puede enseñarle a Colombia el camino hacia la reconciliación: las mismas víctimas, víctimas de todos los sectores, pidieron al país y concretamente a los medios de comunicación no estigmatizarlas, no presentarlas como divididas, y, en cambio, abrirles los espacios para que puedan hablar, todas, sin distingos.

Lo hicieron las víctimas de las Farc que masivamente se hicieron presentes en este último encuentro. De un total de 1.520 víctimas registradas en este foro que tenía carácter nacional, 263 personas se identificaron como víctimas de las Farc, según informó el exdiputado Sigifredo López, que tiene la condición de víctima de las Farc y también víctima de un montaje judicial luego de su liberación.
 
En entrevista a Reconciliación Colombia, el subintendente de la Policía, Jhon Frank Pinchao, valoró este espacio en la medida en que estaban acudiendo víctimas del Estado, de los paramilitares, del Eln y de las Farc. “Y nos podemos dar cuenta de que sí podemos estar todos reunidos en un mismo lugar. Compartir nuestras ideas, exponer nuestros casos, sin necesidad de ser estigmatizados o rechazados. Y este es un paso para la reconciliación”, afirmó.
 
Así mismo, el llamado Frente Amplio para la Paz y la Democracia comentó que es necesario respetar el dolor de todas las víctimas del conflicto, “no solo en su condición de víctimas, sino también y, principalmente, en su condición de ciudadanos con derechos”.
 
Es decir, las víctimas de las Farc exigieron visibilidad como víctimas, pues sienten que hasta ahora esto no se les ha garantizado en los espacios creados para la participación de los colombianos afectados por el conflicto armado.
 
Por su parte, las víctimas del Estado pidieron que se abra los espacios de vocería política y ciudadana, pues consideran que estos son estrechos.
 
En lo que ambos coinciden es en el hecho de que las partes que negocian la terminación del conflicto en La Habana y la sociedad colombiana deben dar el lugar que corresponden a las víctimas para que haya una verdadera reconciliación nacional.
 
Lo que piden las víctimas de las Farc
 
Las víctimas de las Farc siguen insistiendo en que la metodología utilizada por la Organización de las Naciones Unidas y la Universidad Nacional en el ciclo de cuatro encuentros no les permitió una representación adecuada. “Siempre fueron opacadas en las mesas de trabajo, la proporción era de 8 a 2 por cada 10 asistentes”, comentó el exdiputado Sigifredo López, al tiempo que advirtió que por eso se hicieron presentes masivamente en Cali, lugar al que acudieron porque “a diferencia de los foros celebrados en Villavicencio, Barrancabermeja y Barranquilla, en esta ocasión las víctimas de las Farc llegaron a Cali dispuestas a hacerse oír”.
 
Y como también quieren ser escuchadas en las delegaciones que vayan a La Habana, las víctimas de las Farc están pidiendo que el 50 de estas participen de las comisiones que se conformen para viajar a reunirse con la Mesa de Negociación, sin que las partes tengan la facultad de decidir, incluso, sobre la conformación de estas delegaciones. Así, dijeron en Cali que “la selección de las víctimas de las Farc debe ser decidida por las mismas víctimas de las Farc y no debe pasar por aval de victimarios”.
 
Sobre el papel que estas personas cumplan en La Habana señalaron este martes que “los representantes de las víctimas de las Farc que vayan debe ir para que se esclarezca la verdad de todas las víctimas y no de sus casos personales”. Con todo, las víctimas están pidiendo saber la verdad de los desaparecidos y de los muertos en cautiverio, sus restos y/o paradero. Y la libertad de aquellos que aún pueden estar en sus manos. Así como la libertad para aquellos que han sido reclutados forzadamente.
 
En cuanto a la verdad, las víctimas de esta guerrilla no solo están pidiendo la verdad en referencia a aquellos que han secuestrado, sino en relación con casos de connotación nacional como los de atentado al Club El Nogal. “Las Farc deben aclarar las razones por la que se dio el atentado al Nogal y por qué el Estado dejó abandonadas a esta víctimas”, señalaron durante la mesa creada por y para las víctimas de las Farc en Cali. Además, exigen que las Farc diga dónde ha sembrado minas antipersona.
 
Así mismo, las personas afectadas directamente por las acciones de las Farc están pidiendo que nadie se atribuya la representación de estas, pues “deben ser víctimas directas de las Farc, o, garantizarles la participación a los familiares de estas víctimas, en caso de que ya no estén.  Están de acuerdo en el precepto de la representatividad regional
 
Estas víctimas de las acciones de la guerrilla piden igualmente su reconocimiento a través de hechos simbólicos y de memoria, reparación y “construir una ética del perdón basada en la verdad para cerrar el ciclo de dolor”. Desde ahí, consideran, se puede avanzar en promover espacios de “reconciliación desde los valores”.


Lo que piden las víctimas del Estado

Mientras tanto, desde el llamado Frente Amplio para la Paz y la Democracia exigieron a las partes pasar de los  reconocimientos genéricos, al esclarecimiento histórico de la verdad de crímenes atroces en la que ambos tienen responsabilidad. Y aquí reclamaron un trato prioritario y diferenciado a la participación y la reparación integral de las mujeres víctimas del conflicto armado, por ser este el grupo poblacional con el mayor número de víctimas.
 
También hicieron un llamado a los medios de comunicación para que “de manera objetiva y veraz” registren las propuestas de todas las víctimas, comentaron que la ONU y la Universidad Nacional han hecho su mejor esfuerzo por cumplir con este mandato de pluralidad y diversidad de las víctimas y hacen un reconocimiento a su labor y solicitaron a las partes “mayor coherencia en el proceso de paz, exigen al Gobierno un gabinete ministerial que responda al espíritu de diálogo para evitar que funcionarios públicos sigan manipulando la opinión pública en contra de los acuerdos”. A la vez exigieron a la guerrilla que “contribuya al desescalamiento del conflicto y evite que siga afectando a la población civil”.
 
Durante la rueda de prensa celebrada este martes por estas organizaciones, Aída Avella, quien fue presidenta de la Unión Patriótica, dijo que “independientemente del Gabinete Ministerial que llegué espera que “esté completamente comprometido con la paz” e hizo un llamado a todos los líderes políticos y empresariales y a los medios de comunicación para que “así como las víctimas estamos dispuestas a hacer todo por la reconciliación, las víctimas les pedimos que estos otros sectores también lo hagan".
 
Avella hizo parte de un grupo de portavoces en los que estaban también sobrevivientes de Chengue, de Segovia, de los Montes de María, de Bahía Portete, representantes de la Ruta Pacífica de las Mujeres de Buenaventura y del Urabá, y defensores de derechos humanos.
 
En la misma rueda de prensa, las mujeres -a nombre de la Cumbre Nacional de Mujeres y Paz- les exigieron al Gobierno y a las Farc que no se levanten de la mesa. "No les damos permiso que se levanten de la mesa, hay que confrontar esta situación sangrienta desde el diálogo”, dijo Marina Gallego, de esta plataforma.
 
Luis Guillermo Pérez , defensor de derechos humanos, advirtió que las víctimas no pueden “aceptar que las confronten y las dividan”.  “Las víctimas –dijo- debemos expresar gestos de reconciliación y de diálogo desde el respeto a escuchar”.
 
También se refirió a la polémica de si los militares pueden ser considerados como víctimas. Señaló que el Derecho Internacional Humanitario es el que hace la diferenciación entre combatientes y civiles y que los primeros “solo pueden ser considerados víctimas si una vez salido de combate sus derechos son vulnerados”. En todo caso, advirtió: “El tratamiento indigno en privación de libertad ahí sí hay violación de DIH”.
 
Sobre la petición de Farc de dejar salir a guerrilleros que están en las cárceles  dijo que los que han tenido derecho a la defensa no pueden ser considerados víctimas. Pero si en la reclusión, “hay desconocimiento del respeto de su integridad física y moral ahí si pueden ser víctimas”. 
 
Avella, quien volvió al país luego de permanecer la mitad de su vida en el exilio recordó que las masacres contra la Unión Patriótica se contabilizan en 99 y los asesinatos en más de 5.000. “No nos asesinaron los grupos ilegales, nos asesinaron los grupos del Estado”, dijo al afirmar que al menos el 80 por ciento del universo de las víctimas son del Estado.
 
Finalmente comentó: “Las víctimas queremos contribuir a la paz, estamos dispuestos a que todos los odios desaparezcan de Colombia y a que en esta patria estemos todos viviendo en este país, que los que tuvieron que salir puedan regresar".

La clausura del evento
 
Al terminar los tres días del Foro Nacional de Víctimas de Cali, Fabrizio Hochschild, coordinador residente de la Organización de las Naciones Unidas en Colombia, afirmó: “Este fue un foro largo, intenso y con momentos difíciles, pero muy productivo”.
 
Hochschild destacó la importancia histórica del evento y expresó su respeto y solidaridad con todas las víctimas participantes.
 
Por su parte, Alejo Vargas, de la Universidad Nacional, contó el comentario que le hizo una de las víctimas durante el encuentro: ‘aquí toca venir con disposición de diálogo, el que venga con odio, está jodido.
 
Destacó que el mensaje que dejaron las víctimas fue muy claro: todas merecen y requieren el mismo reconocimiento y respeto, independientemente de quién o quiénes hayan sido sus victimarios.
 
Representates de Noruega, Chile y Suecia, países que han acompañado el proceso, también expresaron su admiración por lo realizado:
 
"El proceso de paz les necesita", les dijo a las víctimas Laars Vaagen, Embajador de Noruega en Colombia, quien las felicitó por el carácter histórico del evento en que participaron.
 
Luis Maira, representante de Chile, señaló que "es una apasionante experiencia acompañar este proceso que puede llevar a cabo Colombia”, y Margot Wallström, de Suecia, destacó la fortaleza de la mujer colombiana y la importancia de que ella sea tenida en cuenta en todas las etapas del proceso. “Que no se decida nada sobre la mujer, sin la mujer”, explicó.