Así funcionará la Comisión Histórica del Conflicto

El 21 de agosto comenzará a trabajar una comisión integrada por doce expertos que entregarán un informe sobre la historia del conflicto armado, que guiará a la Mesa de La Habana en la discusión de los puntos de víctimas y fin del conflicto. No es una comisión de la verdad. 

5 de agosto de 2014

Las delegaciones del Gobierno Nacional y las Farc que están negociando la terminación del conflicto armado en La Habana, expidieron este martes 5 de agosto un comunicado en el que explican cómo funcionará la Comisión Histórica del Conflicto, creada por la mesa para entregar un informe que guíe a los negociadores en la discusión del tema de víctimas.

Esta comisión, que será presentada el próximo 21 de agosto, estará conformada por doce expertos y dos relatores. Los expertos deben producir un informe acerca de los orígenes y las múltiples causas del conflicto, los principales factores y condiciones que han facilitado o contribuido a la persistencia del conflicto, y los efectos e impactos más notorios del conflicto en la población civil.

Los dos relatores, teniendo en cuenta esos informes, deben elaborar un informe síntesis que será presentado a la mesa luego de la revisión de los expertos, en el que “reflejen con la mayor objetividad los consensos, los disensos y la pluralidad de visiones de los expertos”. El informe debe ser insumo para comprender las causas del conflicto y las responsabilidades de quienes hayan participado en el mismo.

Este informe debe ser entregado cuatro meses después de que comience a trabajar la comisión. Es decir, mínimo, el 21 de diciembre de 2014.

La idea, según el comunicado, es que ese documento contribuya a “la comprensión de la complejidad del contexto histórico del conflicto interno y para proveer insumos para las delegaciones en la discusión de los diferentes puntos del Acuerdo General que están pendientes”.

Los expertos deben ser independientes y tener un amplio conocimiento académico. La mesa escogerá los doce nombres con base en la sugerencia de los delegados del Gobierno y de las Farc.

Los escogidos podrán presentar informes preliminares a la mesa, no tendrán ninguna restricción en los temas que aborden y por decisión propia podrán elaborar informes conjuntos.

El Gobierno facilitará y financiará los espacios de reunión que requiera la Comisión y fijará una remuneración razonable para las 14 personas que integren el equipo.

No es una comisión de la verdad

Esta comisión no es la misma Comisión de la Verdad que se conformaría al terminar la negociación y que se encargaría de documentar la verdad de todos los crímenes cometidos durante el conflicto armado, sino que es una versión pequeña que tendrá la responsabilidad de entregar un informe objetivo e imparcial sobre el conflicto armado.

La Comisión de la Verdad es una de las propuestas que más han presentado las víctimas en los foros organizados por las Naciones Unidas y la Universidad Nacional. En ella, muchos piden que estén presentes personas que representen a las víctimas de todo el universo de violaciones a los derechos humanos.

Para el Gobierno y las Farc, sin embargo, el informe que serpa presentado por la Comisión Histórica “será un insumo básico para una futura comisión de la verdad y contribuirá a la reconciliación”.

Sobre el tema de víctimas

La mesa de negociaciones en el mismo comunicado habla del tema que en estos días ha desatado la polémica: la participación de 60 víctimas en las negociaciones de La Habana. Las partes reiteran su deseo de que “prevalezcan el equilibrio, el pluralismo y la sindéresis en la elección de las delegaciones, y que se tengan en cuenta los diferentes sectores sociales y poblaciones, y el enfoque territorial”.

Además, repiten que van a escuchar a las víctimas de todo el universo de violaciones a los derechos humanos e infracciones al DIH sin discriminación alguna, y dicen que no sólo van a oír sus testimonios y propuestas, sino que piensan abrir espacios de diálogo y reflexión.

También responden a una de las peticiones realizadas por las víctimas de las Farc, que pedían que quienes viajaran a La Habana pudieran representar a sus organizaciones y no sólo fueran a poner su caso en particular.

“El hecho de que sean escogidas víctimas directas del conflicto, no excluye la posibilidad de que esas víctimas pertenezcan a una organización y reflejen su punto de vista”, dice el comunicado.
Entre otros puntos, las partes piden que se incluyan víctimas en el exterior y mujeres.

Negociación paralela

Al mismo tiempo, las Farc y el Gobierno se comprometen a crear subcomisiones en La Habana que avancen en la negociación de los puntos que hacen falta, mientras se trabaja en el tema de víctimas del conflicto.

Es así como desde el 22 de agosto, una parte de los negociadores –10 de cada equipo– comenzará a discutir, en paralelo, varios temas álgidos: el cese al fuego bilateral definitivo y la dejación de armas.