Nuevo Congreso hace primer debate a proceso de paz

“Nuestra presencia en La Habana no implica un aval a los ataques de las Farc contra la población”, dijo Humberto de la Calle,  jefe negociador del Gobierno. Por el contrario, afirmó que lo que se busca es impedir que continúe una situación que ha martirizado a muchos sectores del país.
 
El debate fue citado por la exsecuestrada y actual Representante a la Cámara Clara Rojas para discutir acerca de la escogencia de las víctimas que irán a La Habana, pero los representantes de la Comisión Primera plantearon a los negociadores del Gobierno temas como la posible impunidad de los crímenes de las Farc, la atención que se está dando a las víctimas en el país, e incluso la existencia o no de un conflicto armado en Colombia.
 
En respuesta a planteamientos que le hicieron varios representantes del Centro Democrático sobre la condescendencia del Gobierno con las Farc, Humberto de la Calle explicó que el “fundamento moral” con el que cuentan los negociadores del Gobierno no es la aceptación de los crímenes de las Farc, sino la certeza de que es posible ponerle fin a estos hechos.
 
“Existe una oportunidad de poner fin al conflicto. No es una predicción, porque existen temas muy difíciles todavía por discutir, pero tenemos la certeza de que esa oportunidad sí existe”, señaló De la Calle.
 
“En La Habana decimos a puerta cerrada lo que tenemos que decir y eso es que haya gestos que muestren que este conflicto va hacia un fin”, manifestó por su parte el Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo.
 
A una pregunta del representante Edward Rodríguez sobre si cree que en Colombia existe un conflicto armado y no una amenaza terrorista como lo sostenía el anterior Gobierno del que él hizo parte, Jaramillo respondió: “si uno no reconoce la enfermedad no se va a recuperar”.
 
Sobre la participación de las víctimas en La Habana, la representante María Fernanda Cabal, manifestó que el método escogido por el Gobierno no es el adecuado.
 
“Con el argumento de que ‘ahí cabemos todos’, se sigue diluyendo la responsabilidad de las Farc”, dijo, y explicó que en varios de los foros de víctimas no ha habido una representación mayor de 60  personas que han sido víctimas directas de las acciones de las Farc, frente a un total de 700 por foro.
 
De la Calle respondió que el Gobierno cree que la manera de afrontar el conflicto es aceptando la participación de todas las víctimas.
 
“La verdad es en serio, pero creemos que son todas las verdades”, dijo y contó que los negociadores del Gobierno han sido claros con las Farc acerca de que en este tema el balón está en la cancha de ellas.
 
“El vagón del Estado ya se movió: en múltiples espacios ha reconocido sus víctimas. En (los procesos de) Justicia y Paz se ha logrado una dosis importante de verdad. El que no se ha movido es el vagón de las Farc”, señaló De la Calle.
 
El jefe del equipo negociador manifestó que espera que este tema no se convierta en un factor de división de las víctimas, sino de unión.
 
Finalmente, la Comisión Primera de la Cámara aprobó una proposición en la que se priorice a las víctimas de las Farc en la delegación que viaje a La Habana. De la Calle manifestó que el Gobierno se orientará en ese sentido.