La paz de Santos cuatro años atrás; la paz de Santos hoy

El 7 de agosto de 2010, en su discurso de posesión, el Presidente Santos manifestó que la puerta del diálogo no estaba cerrada con llave y admitió que la justicia social es una condición necesaria para alcanzar la reconciliación. Para ese momento, una negociación de paz con las Farc y el Eln se veía demasiado lejana. Hoy, la posibilidad de poner fin al conflicto armado está más cerca que nunca y la equidad continúa siendo una tarea necesaria para alcanzarla.

Reconciliación Colombia contrasta tres puntos claves de los discursos:

7 de agosto de 2010

7 de agosto de 2014

1. “La puerta del diálogo no está cerrada con llave. Yo aspiro, durante mi gobierno, a sembrar las bases de una verdadera reconciliación entre los colombianos".

Hace cuatro años, la posibilidad de diálogo con las Farc y el Eln se veía demasiado lejana. Sin embargo, en septiembre de 2012, al comenzar el tercer año de su mandato, se confirmó el inicio de conversaciones formales de paz entre el Gobierno Santos y las Farc.

Al terminar su primer período presidencial, ya se han acordado tres de los cinco puntos que hacen parte de la agenda del acuerdo y se inició la discusión del cuarto punto, referente al tema de las víctimas. La discusión del último punto, relacionado con el cese al fuego bilateral y la dejación de las armas, comenzará en las próximas semanas.

2. "A los grupos armados ilegales que invocan razones políticas y hoy hablan otra vez de diálogo y negociación, les digo que mi gobierno estará abierto a cualquier conversación que busque la erradicación de la violencia, y la construcción de una sociedad más próspera, equitativa y justa. (...) Pero mientras no liberen a los secuestrados, mientras sigan cometiendo actos terroristas, mientras no devuelvan a los niños reclutados a la fuerza, mientras sigan minando y contaminando los campos colombianos, seguiremos enfrentando a todos los violentos, sin excepción, con todo lo que esté a nuestro alcance". 

Tal como lo definió el Presidente Santos en su discurso de posesión en 2010, el fin del secuestro fue una de las condiciones esenciales para el inicio de conversaciones con las Farc. Sin embargo, las acciones violentas de este grupo guerrillero, el reclutamiento de niños, el uso de minas antipersona, etc., continúan siendo uno de los lunares del actual proceso de paz. El Gobierno se ha negado a un cese al fuego bilateral porque esto dilataria las negociaciones y le serviría a las Farc para fortalecerse militarmente, pero los ataques de ese grupo guerrillero contra la población civil han puesto en riesgo las negociaciones y, como lo ha dicho el Presidente, la paciencia de los colombianos se está agotando.

3. “Doscientos años después no hemos alcanzado la justicia social ni consolidado la paz, soportes de la verdadera libertad”.

Aún antes de iniciar acercamientos de paz con las Farc y el Eln, el Presidente Santos admitía que la búsqueda de la equidad era una condición necesaria para lograr una verdadera reconciliación en el país. Por ese motivo, durante su primer mandato, se expidieron leyes como la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, que se orientan a ese objetivo, pero cuya implementación aún está en marcha. El Gobierno Santos tuvo desiguales resultados en temas que se relacionan directamente con la equidad: logró reducir a un dígito el desempleo, pero en temas como el agro y la educación no pudo presentar un balance satisfactorio.


Lea el análisis del discurso de posesión de Santos hace cuatro años




 

1. "Hoy les digo: ¡Voy a emplear todas mis energías en cumplir con ese mandato de paz! Pero más que celebrar nuestros logros, les recuerdo que entramos ya en la fase final de las conversaciones. Y que –como todo final– esta será la etapa más difícil y más exigente".

Pese a los avances en materia de paz, el Presidente Santos reconoce en su discurso que lo más difícil está por llegar. Sobre todo, lo que implica decisiones más delicadas: las penas alternativas que van a pagar los guerrilleros de las Farc, la forma como repararán a las víctimas y cómo harán la dejacion de las armas. 

La participación de las víctimas en La Habana y la nueva composición del Congreso son algunos de los factores que harán que el debate público sobre el avance del proceso de paz sea mucho más intenso de lo que fue en su primer período.

2. "Aquí quiero hacer una advertencia: los hechos de violencia de las últimas semanas son una contradicción inaceptable, y ponen en riesgo el mismo proceso. ¿Quién entiende que en La Habana estemos acordando la construcción de acueductos veredales mientras en Colombia las FARC destruyen esos mismos acueductos –como ocurrió en Granada– o afectan gravemente sus fuentes de agua –como ocurrió en el Putumayo–? Nadie. Y mucho menos se entiende que sigan causando víctimas civiles, incluyendo niños, como ocurrió en Miranda. La paciencia de los colombianos y de la comunidad internacional, no es infinita. Señores de las FARC: ¡están advertidos!".

Las reglas del proceso de paz establecen que la negociación se hará en medio del conflicto. Sin embargo, desde diferentes sectores se ha venido advirtiendo que esta condición no puede afectar a los civiles. Dentro de estas reglas de juego, es admisible que se presenten combates entre las partes, pero no que una niña resulte muerta en un ataque o que se arroje gasolina a los ríos o se afecten servicios públicos esenciales.  

Por ese motivo, sobre los equipos negociadores de ambas partes se ha venido intensificando la presión para que aceleren un acuerdo definitivo para el cese del conflicto o para que por lo menos se llegue a un acuerdo humanitario que saque definitivamente a los civiles del conflicto.

3. "Creo firmemente que Colombia debe trazarse hoy una meta con la que todos nos podamos comprometer. ¿Y cuál es esa meta? Ser, en el año 2025 –¡en una década!–, un país en Paz total, un país con equidad y el más educado de América Latina".

La equidad, como se destaca en el discurso del presidente Santos, sigue siendo una preocupación central del país para lograr una verdadera reconciliación. La diferencia de este discurso de posesión frente al de su primer mandato es que la educación pasa a ser uno de los pilares fundamentales para lograrlo, al punto de que el presupuesto en este sector para este año supera incluso al que se asigna para la defensa. En cuatro años, cuando se haga el balance de su mandato, se sabrá si el camino elegido fue el adecuado.


Lea el discurso completo del Presidente Santos