Así fue la primera clase de la cátedra ¡Basta Ya!

La cátedra es un esfuerzo desde la academia para entender el conflicto y construir la memoria histórica de lo que nos pasó.  
 
25 de agosto de 2014

¿Puede recuperarse la memoria de manera objetiva? ¿Cómo hacer para que la memoria sea dignificante? ¿Qué hacer para que en esta reconstrucción participen efectivamente las víctimas? ¿Cómo lograr que esa memoria tenga repercusión social?
 
Con esas preguntas -de no poca monta-, este sábado 23 de agosto se dio inicio a la serie de cátedras promovidas por el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), con la que se busca ampliar la discusión y el debate en torno al informe ¡Basta ya! Colombia: memorias de guerra y dignidad, presentado al país en junio del 2013. Así mismo, difundir el contenido de los 21 informes que han venido siendo elaborados por el CNMH. Esta primera clase tuvo lugar en la Universidad Nacional, sede Bogotá.
 
“La memoria tiene sentido si se difunde y logra interpelar a la sociedad, porque es inmoral vivir en un país donde sucede tanta barbarie”, dijo la profesora Martha Nubia Bello, docente de la Universidad Nacional e Investigadora del equipo del CNMH que ayudó en el Informe ¡Basta Ya! Al público asistente. Fueron más de 300 personas las que asistieron a este ejercicio académico, entre estudiantes, ciudadanos del común y promotores de la iniciativa. “Es innegable que hay muchas deudas con la memoria en este país”, añadió la catedrática.
 
Para Bello la serie de conferencias busca aportar a la memoria de los sobrevivientes, construir procesos de esclarecimiento histórico y la verdad. Resaltando que es fundamental que se haga la memoria desde la voz de las víctimas.
 
El informe ¡Basta Ya! tomó siete años de trabajo interdisciplinario para articular los 21 casos que se presentan. Nació como respuesta al requerimiento hecho por la Ley 975 de 2005 (conocida como la Ley de Justicia y Paz) que solicitaba la presentación de un informe público sobre las razones para el surgimiento y evolución de los grupos armados ilegales.
 
Marta Zambrano, vicedecana de Investigación y Extensión de la facultad de Ciencias humanas de la Universidad Nacional, comentó que el informe es referencia obligada para entender el conflicto y sus causas estructurales.
 
Para Juan Silva, asistente al evento por parte de la Universidad San Buenaventura, es fundamental resaltar que la importancia de la cátedra es rescatar el valor ético de la memoria, en la que no se puede dejar de recordar lo radicalmente malo que nos ha sucedido como país, pero sin dejar de lado las cosas buenas, como lo son las formas de resistencia de las víctimas que nos permiten ver que existen muchas cosas más allá del dolor.
 
La cátedra también será insumo para el desarrollo de escenarios académicos en la Universidad del Valle, Antioquia, Nariño y la Industrial de Santander, para que sean desarrollados módulos de discusión y análisis sobre el conflicto armado en Colombia.
 
Para los interesados en seguir la Cátedra, las 14 sesiones van a estar disponibles en la página del CNMH http://www.centrodememoriahistorica.gov.co/ donde se podrán acceder a los videos de las clases y los materiales de los módulos de estudio. Esta serie de cátedras planteada recibe el apoyo de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID),  la Organización Internacional para la Migraciones (OIM) y las Universidades Nacional, Javeriana, La Salle y San Buenaventura.