¿Cómo le aportan los líderes a la reconciliación del país?

Cuatro de los 30 personajes reconocidos como los mejores líderes del país por la Revista Semana y la Fundación Liderazgo y Democracia, le contaron a Reconciliación Colombia cómo aportan a la reconciliación del país.

5 de septiembre de 2014

Vienen de distintos sectores de la sociedad. Hacen parte del deporte, la cultura, el periodismo, el sector público, el empresariado o llevan varios años trabajando de forma discreta en la base, con las comunidades.

Pero todos comparten una característica: trabajan por lograr un país mejor. Son 30 personas que fueron reconocidas el pasado miércoles 3 de septiembre cómo los mejores líderes del país.

Reconciliación Colombia habló con cuatro de ellos para averiguar cómo se están preparando estos líderes para aportar, desde ya, a la reconciliación del país:

Maurice Armitage


El Presidente de la Siderúrgica de Occidente contó su historia en uno de los encuentros regionales que organizo el proyecto a principios de 2014, ha salido en varios medios de comunicación. El reconocimiento lo obtuvo porque a pesar de haber sido secuestrado dos veces por las Farc, hoy da empleo y oportunidades a varias personas desmovilizadas. Incluso, llegó a pagar el abogado de uno de sus captores. Es un verdadero ejemplo de reconciliación.

¿Qué siente al haber sido reconocido como uno de los 10 mejores líderes del país?

Esto para mí es una sorpresa. Yo ni siquiera pensaba que iba a estar dentro de los 30 reconocidos. Eso no estaba dentro de mi cabeza.

Usted dejó hoy un mensaje para que todos los empresarios del país le aporten a la reconciliación …

En el momento que está viviendo Colombia, cuando estamos en plan de hacer la paz y buscando acabar la inequidad, los empresarios debemos buscar generar riqueza para repartirla. Pero repartirla haciendo participes a nuestros colaboradores y a toda la sociedad.

Luego de estar secuestrado dos veces, ¿qué lo llevo a trabajar por los desmovilizados?

Cuando uno ha podido conocer a la gente de abajo y de ver las angustias que viven y a lo que los ha llevado la violencia y la falta de oportunidades, uno termina entendiéndolos, perdonándolos y ayudando a que el país cambie.
 
Elsa Noguera         


Es alcaldesa de Barranquilla y desde la Puerta de Oro de Colombia ha trabajado por generar más oportunidades para los ciudadanos y más infraestructura para el país. Quedo entre los 10 primeros líderes destacados y el reconocimiento lo obtuvo por disminuir las brechas sociales en la capital de Atlántico.

¿Qué siente al haber sido reconocida como una de las 10 mejores líderes del país?

Es un inmenso honor pertenecer a este grupo de líderes de Colombia. Pero sobre todo porque es un  reconocimiento al esfuerzo que estamos haciendo en Barranquilla para construir un país mucho más justo y que se preocupe más por la población pobre.

¿Cómo se puede empezar a trabajar desde las ciudades por la reconciliación?

Es que, precisamente, desde las ciudades es que podremos lograr la reconciliación. Porque allí es donde recibimos a toda la población que ha sido víctima de la violencia y dónde podemos darles una solución para que dejen esa condición de desplazamiento y les garanticemos los derechos fundamentales: una educación de calidad, una salud de calidad, vivienda digna y la posibilidad de tener un empleo o en emprender.

¿Cómo hacer para que la gente del común en las ciudades empiece a trabajar también por el tema?

Es fundamental que todo el mundo tome conciencia de acoger a estas personas que han sido afectadas por la violencia en nuestro país. Eso no lo puede resolver el Congreso, sino que lo tenemos que resolver entre todos. Hay que entender que las víctimas, más que nadie, necesitan del apoyo de la sociedad.
 
Johana Bahamon


Muchos la reconocen por ser una de las actrices y modelos que salen cada noche en la televisión. Sin embargo, además de del trabajo que realiza para las pantallas, tiene desde hace varios años una fundación, llamada Teatro Interno, que trabaja con mujeres presas de la cárcel del Buen Pastor. Por realizar este trabajo con mujeres que, según ella, merecen una segunda oportunidad, fue reconocida como una de las 30 líderes del país.

¿Cómo es el trabajo que realizas con las mujeres presas en el Buen Pastor?

Mi fundación tiene tres programas.  El de teatro interno, que es el que todo el mundo conoce, es una forma de dispersarlas y distraerlas, ya que pueden liberarse por medio de la actuación y de ser otro personaje. El segundo es el de crecimiento interno, una red de apoyo para rehabilitar a las adictas a las drogas, y el tercero es el de trabajo interno, que busca que ellas tengan ingresos por medio de pulseras, manualidades y artesanías.

¿Por qué trabajar por gente que está presa?

Yo creo en las segundas oportunidades y así una persona haya cometido un error, no tiene que ser juzgada ni estigmatizada. Es más, debe brindársele otra oportunidad para corregir el error que haya cometida. Nosotros tratamos de dar las facilidades y los medios para que puedan hacerlo.

¿Qué has aprendido de ellas?

Todo. Es mucho más lo que yo he aprendido que lo que yo he dado. Me han enseñado a entender que las cosas no son tan fáciles y que hay un proceso y una causa para todo.

¿Cómo puede aportar el arte a la reconciliación?

Mucho. El arte es una forma de ser libre. Así ellas estén en la cárcel pueden liberarse a través del arte: así encuentran una libertad de expresión, del espíritu y del alma, algo que no conoce barrotes. De hecho es la mejor forma de liberarse.
 
Alan Jara


Estuvo secuestrado durante ocho largos años en las selvas de Colombia, en donde lo privaron de ver crecer a sus hijos y de estar con su familia. Sin embargo, eso no impidió que cuando saliera de su cautiverio volviera a trabajar en el sector público, por la gente de su departamento y por un país mejor. Hoy, como gobernador del Meta, no sólo busca la paz, sino que ha implementado una serie de proyectos de infraestructura que han generado más oportunidades.

¿Cómo se puede trabajar por construir paz desde el territorio?

La tarea de construir la paz es una tarea de todos. Es un derecho. Y más allá de la responsabilidad pública o privada, la paz es algo que todos nos merecemos y es algo que toca construir entre todos. Los diálogos en La Habana buscan terminar el conflicto, pero la paz se construye es en los territorios: generando oportunidades, proyectos de vida exitosos que permitan generar más igualdad. Donde más conflicto ha habido es donde más necesidades hay.

¿Qué deben hacer los líderes del país para trabajar por la reconciliación?

Desde la cotidianidad. Generando las oportunidades: abriendo espacios desde lo público y desde lo privado para que quienes no han tenido una oportunidad de sacar adelante un proyecto de vida, lo puedan hacer.

¿Qué lo llevó, después de su secuestro, a volver al sector público?

Ese era mi proyecto de vida y no lo quise cambiar. De alguna manera la misma sociedad del Meta me reparó al elegirme como su gobernador. Con mi familia lo debatimos mucho, pero acordamos que una circunstancia tan dura podía superarse siguiendo en el mismo proyecto de vida.