Memoria de la lucha de las mujeres colombianas a través de 42 iniciativas

La publicación ‘Gestando la paz, haciendo memoria’, recoge experiencias colombianas en clave de lecciones aprendidas, riesgos y oportunidades de cara a los eventuales acuerdos de paz y las implicaciones regionales de la implementación de acuerdos desde las voces de las mujeres.

25 de septiembre de 2014

Por Julia Alegre
Periodista de Fucsia
Especial para Reconciliación Colombia


Para recordar la importancia de promover la igualdad de género y la participación de la mujer en materia de reconciliación, nace el libro Gestando la Paz, haciendo memoria. En él, se recoge la sistematización de 42 iniciativas locales de construcción de paz puestas en marcha por organizaciones de mujeres provenientes de 30 departamentos, 68 municipios y 5 regiones distintas de Colombia.

El documento se gestó con las experiencias recabadas tras la celebración de la Cumbre Nacional de Mujeres y Paz, constituida por petición de nueve organizaciones de mujeres de la sociedad civil colombiana. El objetivo de esta reunión que se cumplió en octubre de 2013 con el apoyo de ONU Mujeres fue la de hacer un llamado a la sociedad colombiana, en su totalidad, y a sus mujeres, en particular, para que participen de forma activa en la construcción de paz.

Todo ello conforme al punto 6 del acuerdo general para la terminación del conflicto, y en el marco de la Resolución 1325.  Aprobada por unanimidad por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en octubre de 2000, esta normativa convierte la promoción de la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en una preocupación e interés estratégico internacional en materia de paz y seguridad y en lo que respecta a la negociación de acuerdos de paz, la planificación de la atención humanitaria, las operaciones de mantenimiento de la paz y la reconstrucción de sociedades devastadas por la guerra.

“Esta publicación es el reflejo del trabajo incansable y valiente de estas mujeres que aportan ideas muy concretas para la construcción de paz desde la diferenciación de género”, indicó durante la presentación del mismo Belén Sanz Luque, representante de ONU Mujeres en el país.

Las 42 experiencias que incluye el documento giran en torno a dos ideas centrales. Por un lado, el papel de las mujeres en la refrendación y verificación de acuerdos de paz en clave de lecciones aprendidas, riesgos, oportunidades y caminos visibles. Por otro, en las implicaciones regionales de la implementación de los acuerdos desde las voces de las mujeres. Todo ello con el objetivo de visibilizar, reconocer y reconstruir una memoria de identidad, esta vez bajo una visión de género y de diferenciación positiva.

“Este es un libro de dolor, pero también de reconciliación”, expuso el abogado colombiano Ramiro Bejarano durante la presentación. El jurista aseguró que el documento es una perfecta radiografía del país: “No hay un rincón donde no se haya producido un gran dolor y las mujeres no sean protagonistas de ese dolor. Este libro es un buen itinerario para que sean retribuidas por ello a efectos de involucrarlas en la construcción de paz. Son las experiencias de lideresas que han sembrado su semilla para favorecer la reconciliación”.
 
“Hasta ahora, hicimos propuestas y nadie las tuvo en cuenta. Pero dijimos que teníamos que ser escuchadas con voz y cuerpo de mujer y aquí estamos. No hay protección para las mujeres en el territorio, más en el ámbito rural. Pero aún así, seguimos en la lucha”, indicó Nelly Velandia, representante del Comité Político de la Cumbre.

La líder campesina también hizo un llamado a la necesidad de posicionar en la agenda política la eliminación de toda violencia contra la mujer y denunciar los crímenes de los que estas son víctimas, así como del uso de sus cuerpos como arma de guerra. “Se necesitan movilizar más esfuerzos estatales para lograr una sociedad igualitaria e inclusiva”, concluyó.