Gimnasio Los Andes se mete en el tema de reconciliación

Los alumnos de este colegio bogotano recibieron el testimonio de dos desmovilizados que hoy trabajan por la reconciliación en el marco de un encuentro sobre el papel de los jóvenes en la construcción de paz. Reconciliación Colombia estuvo con ellos. 

30 de septiembre de 2009

Los alumnos del colegio Gimnasio los Andes, ubicado en el norte de Bogotá,  tuvieron una oportunidad irrepetible: hablar frente a frente con dos actores del conflicto armado y hoy constructores de paz. De esta forma, se aproximaron con fuentes de primera mano a la realidad de la que tanto han oído a través de las noticias y los programas de televisión.

Esto fue posible gracias al conversatorio ‘Jóvenes, víctimas y reconciliación’, organizado por cuatro estudiantes de octavo y noveno grado del colegio (Manuel Rodriguez, Jose Miguel Urrueña, Hanna Ruiz, Claudia Zabaleta), que se apoyaron en Reconciliación Colombia para llevar los testimonios y adelantar el espacio en el que participaron alumnos de once y que pudieron seguir todos los estudiantes y profesores de bachillerato gracias a un sistema de televisión cerrada que el Gimnasio Los Andes tiene instalado en los salones.

Los estudiantes  fueron  apoyados por la profesora Carolina Sierra Rangel y el Departamento de Ciencias Sociales de la institución.

Uno de los testimonios fue el de Martha Henao, directora de la organización Artesanías Amor por Colombia y desmovilizada de las Autodefensas Unidas de Colombia desde 2006, quien hoy trabaja con víctimas y excombatientes de la región del Magdalena Centro (La Dorada, Puerto Berrío, Puerto Triunfo y Puerto Boyacá), hablando sobre el perdón y, a la vez, gestionando un proyecto productivo de manillas y camándulas.

“Tenemos los mejores deportistas del mundo. ¿Por qué no podemos tener los mejores ciudadanos del mundo?”, dijo Martha, quien contó cómo terminó metida en las autodefensas, luego de salir desplazada de La Dorada, de ser violada y de quedar viuda. A pesar de haber participado en la guerra, ella logró rehacer su vida luego de la desmovilización a través del perdón y el trabajo social.

Por otro lado,  Sabas Duque, un desmovilizado de las Farc, quien trabajó en los centros para la reconciliación que funcionaron en algunos barrios de Bogotá, contó como entró a la guerra por falta de oportunidades, luego de no haber  podido estudiar más allá de su primaria y de crecer en una zona rural donde la única autoridad era la guerrilla.

Sabas estuvo en la guerra por siete años hasta que sufrió un atentado que lo dejó en una silla de ruedas que, además, lo dejó sin percibir la ayuda mensual que le daba el grupo ilegal. Decidió desmovilizarse, terminar los estudios que había dejado pendientes cuando niño y realizar, junto con otros desmovilizados, trabajo social en las comunidades. Finalmente, entró a hacer parte de la Fundación para la Reconciliación y aprendió a manejar los centros de reconciliación, donde se encontró con desplazados y víctimas de la violencia.

“Evalúen cómo están siendo violentos en sus vidas, con sus familias, con sus mamás, con sus compañeros de clase. Eso también es violencia”, les dijo Sabas a los estudiantes, que luego tuvieron la oportunidad de preguntar y hablar con los dos personajes.

"Lo más importante de este evento, fue lograr que nuestra comunidad académica tomara conciencia de que la paz es un asunto que debe comprometernos a todos por igual y que es desde nuestra cotidianidad, donde logramos verdaderos ejercicios de reconciliación", dijo la profesora Carolina al final de la jornada.

Los alumnos del Gimnasio Los Andes que organizaron el evento hacen parte de la iniciativa ‘La Javeriana va a La Habana’, en la que la universidad impulsa a estudiantes de varios colegios de Bogotá para que presenten propuestas de cómo lograr la reconciliación en el país. El próximo 21 de octubre las propuestas serán entregadas a Reconciliación Colombia, socio de la iniciativa.