El “cachetadón” de realidad que recibió Julian Arango

El actor afirma que quedó muy tocado por su participación en Misión Impacto, el nuevo programa del Canal RCN que cuenta historias de emprendedores sociales que trabajan en diversos lugares del país, y que de manera anónima demuestran que es posible trabajar por la reconciliación. “Hay que dejar de hablar tanta mierda y actuar”, dice.
 
29 de septiembre de 2014
Foto: Misión Impacto

 
Si no hubiera una razón muy clara para hacerlo, se podría pensar que el programa tiene unos productores con poca cortesía o incluso perezosos.
 
Sin decirle para dónde va, un actor o un personaje de la farándula es citado en el aeropuerto en donde debe abordar un avión y llegar por su cuenta, acompañado solo por un camarógrafo, a un lugar apartado del país, en donde deberá ‘ponerse el overol’ y ayudar en su trabajo a un emprendedor social.
 
Julián Arango, el personaje invitado al primer capítulo de Misión Impacto, el nuevo programa del Canal RCN que cuenta historias de emprendedores sociales, reconoce que le produjo gran desconfianza cuando lo invitaron a “donar su tiempo”, porque muchas veces hay iniciativas de este tipo que no tienen tan buenos resultados.
 
Pero después de haber pasado por el programa dice que “fue como un cachetadón”. Descubrió que es posible ayudar y que hay personas que, sin buscar nada a cambio, están dispuestas a sacrificarse por otros.
 
El programa en que participó Julián estuvo dedicado al proyecto ‘Litros de luz’, una iniciativa innovadora que, con materiales muy económicos o de reciclaje, lleva iluminación a poblaciones que no cuentan con servicio de energía eléctrica o que no tienen recursos suficientes para pagarlos.
 
El capítulo mostró cómo ‘Litros de Luz, un grupo de emprendedores que lidera Camilo Herrera, iluminó con paneles solares y botellas recicladas llenas de agua y cloro un camino que los habitantes del barrio Altos de Oriente del municipio de Bello (Antioquia) debían transitar prácticamente a oscuras durante la noche.
 
Julián ayudó a los emprendedores a montar los postes y pegar los paneles solares y las botellas. Como lo dijo en el programa, él, que es recordado entre otros papeles por ‘El inútil’, pudo demostrar que no es ningún inútil.
 
Vea la nota de Reconciliación Colombia sobre el programa: http://www.reconciliacioncolombia.com/historias/detalle/437/litros-de-luz-iluminan-un-camino-de-emprendimiento
 
Julián cree que el programa deja un mensaje muy claro a todas las personas que muchas veces quieren ayudar, pero no saben cómo.
 
Esto respondió a Reconciliación Colombia sobre su participación en el programa
 
Vimos que al principio usted no tenía muy claro para dónde iba. ¿Qué se imaginaba cuando lo invitaron a participar en el programa?
 
Tenía una gran desconfianza cuando me dijeron ’¿quiere donar su tiempo?’, por muchos casos que uno escucha de proyectos que no tienen muy claro lo que están haciendo.
 
Después, la llegada al aeropuerto, estar solo con un camarógrafo, coger la primera buseta que aparezca, la gente que me miraba como ‘Este qué hace aquí’. Yo pensaba: ‘Aquí puede pasar cualquier cosa’, pero me fui metiendo y  fue como un cachetadón. Me di cuenta: puedo ayudar. Muchas veces yo pensaba: ‘Quiero ayudar, pero no sé cómo’. Esta fue la oportunidad de poder hacerlo.
 
¿Qué mensaje cree que le deja el programa a personas que viven en las ciudades y tienen muy poco o ningún contacto con esta realidad?
 
Es lo que yo decía: uno no sabe cómo ayudar, pero el programa demuestra que no hay que ser un  gran emprendedor, que cualquier persona puede ayudar. Es una cosa de principios básicos del ser humano, es algo natural, que da muchas satisfacciones. Ojalá el programa motive a muchas personas en el país que quieren ayudar, pero no saben cómo, a hacerlo.
 
¿De Camilo y el grupo de emprendedores de ‘Litros de Luz’ qué le impactó?
 
Me impactó como lo dejaron todo por decidirse a ayudar. Y sobre todo siendo personas tan jóvenes. Gente que está en una etapa de la vida en que está rumbiando y con novia. Yo se los pregunté y me dijeron ‘Ya habrá tiempo para eso’. Yo no hubiera podido. Me impactó como es posible dejar el ego a un lado.
 
Uno siempre se pregunta ¿por qué hacen eso?, ¿qué estarán ganando? (¿Ve? La desconfianza). Y la verdad es que no, no se están ganando nada, solo lo hacen porque de verdad quieren ayudar.
 
¿Cómo aporta este proyecto a la reconciliación?
 
Completamente. Cuando uno ayuda, está limpio. Deja atrás el yo, el ego, lo que me hicieron. Si deja de pensar en uno, si se sale de ahí, puede ayudar. Es como ayudar a una viejita en la calle y esperar a que todo el mundo lo vea o simplemente hacerlo. Es dejar de hablar tanta mierda y actuar.