Presidente propone transformar el Consejo Nacional de Paz

El Gobierno, en conjunto con los sectores sociales que lo componen, ajustará el organismo creado en 1998. Su principal función será preparar a las regiones para implementar en los territorios los acuerdos de La Habana y el posconflicto.  

9 de octubre de 2014
Foto: Presidencia


Una de las  mayores críticas al proceso de paz con las Farc ha sido la falta de conocimiento y participación de la sociedad civil y de los colombianos de a pie en estos diálogos. Algo que ha llevado a desinformación, falta de interés y confusión frente a lo que se negocia en La Habana.

En los últimos días, sin embargo, el Gobierno ha tratado de salirle al paso a este problema. Hace dos semanas decidió, en conjunto con la guerrilla, publicar los borradores completos de los tres acuerdos a los que han llegado las partes. Mientras tanto, Sergio Jaramillo, el alto comisionado para la paz, está recorriendo el país para despejar dudas y explicar los avances.

Hoy el presidente Santos dio otro paso en esa dirección. Instaló la segunda sesión durante su mandato del Consejo Nacional de Paz, instancia que reúne a sectores de la sociedad civil y del Estado, y que funciona como un órgano asesor y consultivo del Gobierno, para buscar herramientas para lograr la paz.

Pero la reunión no se quedó en una sesión informativa. Durante la instalación, el presidente Santos presentó una propuesta para que el Gobierno y los sectores que pertenecen al Consejo rediseñen ese organismo y lo
ajusten para “que sea coherente con el año 2014, el proceso de paz actual y la Colombia de los próximos 10 años”.

Además, pidió que tenga objetivos realizables y medibles para que no se quede en un órgano de deliberación, como ha funcionado hasta ahora.

En ese sentido y de acuerdo con las palabras de Santos, el Consejo Nacional de Paz sería el encargado de preparar el terreno para implementar en las regiones los acuerdos de La Habana y los ajustes que requerirá el país en el posconflicto.

“Es importante que el Consejo nos ayude a preparar a las regiones para la implementación de los acuerdos. Porque la construcción de la paz y el posconflicto se hará desde las regiones y los territorios. No va a ser lo mismo en Putumayo, que en los Montes de María, porque cada región tiene necesidades y realidades diferentes”, dijo el Presidente.

Además, propuso que se encargue de realizar la pedagogía de los acuerdos de paz en las regiones y que una de sus tareas sea reactivar los consejos territoriales para empezar a ‘meterle región’ a la paz.

Una tarea urgente, porque según Sergio Jaramillo, quien va a estar a la cabeza del Consejo, lo más difícil de todo el proceso de paz viene ahorita: negociar los puntos más álgidos con la guerrilla y, sobre todo, llevar lo acordado a la práctica. Algo que ya están preparando, pues según dijo en la reunión de esta mañana: “estamos trabajando con la oficina del General Naranjo, que va a diseñar la estrategia del posconflicto”.

Para llevar a cabo la transformación del Consejo Nacional de Paz, el Gobierno prepara un decreto que construirá en conjunto con los diferentes sectores que hacen parte del organismo y que hoy están reunidos en Bogotá, como las organizaciones sociales, movimientos políticos, alcaldes, gobernadores y líderes sociales, entre otros. 

“Este decreto debe dar cuenta de un nuevo consejo, con nuevas tareas y una reglamentación que le herramientas suficientes para apoyar el diseño de proyectos para la construcción de paz y su puesta en marcha. Para eso requiere definir bien sus funciones, tener procedimientos realizables, claridad en la relación nacional-local, y actualizar su composición”, dijo el primer mandatario.

En ese sentido, podrían entrar a hacer parte del consejo los jóvenes, las organizaciones de personas con problemas de discapacidad, miembros de la comunidad LGTBI, artistas y representantes de las Juntas de Acción Comunal.

¿Qué es el Consejo Nacional de Paz?

El Consejo Nacional de Paz es un órgano asesor y consultivo  del Gobierno, conformado por sectores de la sociedad civil y del Estado, que nació en 1998 bajo el gobierno de Ernesto Samper, con la idea de que la comunidad estuviera informada y pudiera ayudar en la búsqueda de la paz.

Pero el organismo no ha funcionado adecuadamente. Aunque la ley obligaba a que se reuniera cada dos meses, ni siquiera durante los diálogos de San Vicente del Caguán este objetivo se cumplió. Durante el gobierno de Andrés Pastrana, el consejo se reunió esporádicamente sin ningún resultado concreto, y cuando Álvaro Uribe llegó al poder, este organismo cayó en el olvido y no fue convocado ni una sola vez durante sus dos mandatos presidenciales.

Hace dos meses, en medio de unas reñidas elecciones, Santos reactivó el organismo y lo reunió en el Centro Memoria Distrital para informar los avances logrados en el proceso de La Habana.

Y en esta segunda reunión, que convocó a los dos meses como lo obliga la ley, propuso transformarlo y ajustarlo a la realidad de hoy, con nuevas funciones y objetivos más definidos.

En la reunión de hoy están gobernadores como Alan Jara (Meta) o Temístocles Ortega (Cauca), líderes de movimientos sociales y políticos como Piedad Córdoba, miembros de organizaciones sociales y ministros, como Juan Fernando Cristo y Yesid Reyes.

En los próximos días se conocerá la nueva reglamentación, y se sabrá con claridad cuáles serán las funciones de este organismo, su composición, sus objetivos y cómo ayudara al Gobierno a meterle pueblo al proceso de paz.