El 20 por ciento de los personeros están amenazados

A pesar de la responsabilidad que por ley les corresponde a las personerías municipales en la atención a las víctimas, estas se quejan de falta de recursos y precarias condiciones de seguridad.

9 de octubre de 2014
Foto: Defensoría del Pueblo. 


Las personerías, por su presencia en casi todos los municipios del país, son la puerta de entrada para que las víctimas accedan a los beneficios que les brinda el Estado, pues actúan como puente entre este y la comunidad.

En concreto, ellos apoyan de primera mano las mesas de participación local de víctimas y por sus escritorios pasa casi el 80 por ciento de las reclamaciones de restitución de tierras.

Pero a pesar de esa responsabilidad, que nació gracias a la Ley de Víctimas, muchos personeros se quejan constantemente por la falta de recursos y de apoyo del Gobierno Nacional para realizar su labor. 

A eso se suma ahora un problema de seguridad. Según Camilo Fonseca, director de la Federación Nacional de Personeros (Fenalper), el 20 por ciento de los 1.102 personeros que atienden en Colombia están amenazados por bandas criminales y grupos armados. A esta conclusión llegaron luego de un análisis conjunto con la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) que comenzó en 2013. 

Hay zonas, como Chocó o Arauca, en donde la cifra de personeros amenazados supera el 50 por ciento. Y hay lugares en donde los grupos armados ya han pasado de las palabras a la acción. El pasado 3 de octubre, por ejemplo, el  personero de Suaza (Huila) se salvó de un atentado con una bomba tipo lapa que las Farc tenían preparado mientras se movilizaba en su vehículo oficial. 

Al respecto, Andres Santamaría, personero de Cali y presidente de Fenalper dice que el Estado no está cumpliendo con las medidas de protección que necesitan los personeros, sobre todo en municipios pequeños, donde actúan las bandas criminales. 

“Aunque el Estado preparó a las instituciones nacionales para atender y reparar a las víctimas, nunca hizo nada por las instituciones locales como las personerías”, dice. 

Para Ponts Rosenberg, jefe adjunto de la Embajada de Suecia en Colombia, las personerías cumplen una labor muy importante: “En áreas del país donde la presencia estatal no es fuerte, los personeros son los únicos actores que trabajan en construcción de paz”.

En ese sentido, piden más protección y más recursos para realizar su labor, pues aunque actualmente muchos cumplen la tarea de atender a quienes han sufrido como consecuencia del conflicto armado –según cifras de Fenalper, las personerías atienden al 85 por ciento de las víctimas del país–, eso lo hacen con los pocos recursos que tienen y, muchas veces, arriesgando su vida.