‘Un sistema judicial fuerte es fundamental para la paz’

La debilidad e inestabilidad del aparato judicial, la aplicación desigual de la justicia y el incumplimiento de los acuerdos por parte del Estado con las personas que han dejado las armas son factores históricos que tendrían que ser cosa del pasado, si se quiere avanzar en un probable escenario de posconflicto.

14 de octubre de 2014

Temas como la impunidad, los impactos de las estructuras privadas de justicia, la justicia penal militar y un balance sobre la ley de justicia y paz, en el marco de la justicia transicional en Colombia, fueron temas de análisis que abordaron investigadores y académicos en la octava jornada de la Cátedra ¡Basta ya!

Luis Carlos Sánchez, investigador del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) y coautor del Informe, identificó factores estructurales que han permitido ligar guerra y justicia: un sistema judicial débil y desbordado, pero no colapsado; tensión entre los delitos políticos y la guerra criminal; y altos índices de impunidad.

Para el académico estos factores han sido fundamentales para articular un acceso a la justicia inestable, que está marcado por los intereses particulares de las élites y los actores armados. 

“Es un sistema con muchas problemáticas. En los municipios las tasas de impunidad en homicidios está por el 95% y los procesos de restitución de tierras, al ritmo que van, tomarán cerca de 110 años”, agregó.

Por eso planteó que una de las necesidades más importantes en este momento es generar salidas jurídicas sostenibles y políticas razonables para un escenario de posconflicto.

Por su parte, Patricia Linares, investigadora del CNMH y de la Universidad Externado de Colombia, en su lectura sobre el conflicto resaltó que en el país se busca acabar con la guerra aniquilando al enemigo, pero no subsanando las causas estructurales de este. Por lo cual es importante que el aparato normativo de posconflicto busque garantizar condiciones que permitan superar la guerra.

“Es claro que históricamente ha habido un reiterado incumplimiento por parte del Estado en términos de las promesas planteadas para escenarios de posconflicto, lo cual siempre genera argumentos para profundizar la guerra”, señaló.

De la misma forma señaló que para esto es fundamental que el modelo de justicia transicional abogue por la búsqueda de mayores niveles de verdad así se tenga que sacrificar en menor medida el factor justicia. Pero resaltando que es sencillamente imposible pensar que se pueda llegar a escenarios de amnistía e indulto, por cuanto son jurídicamente inviables.

“Lo importante es que se dé un proceso penal bien llevado que se convierta en un mecanismo reparador para las víctimas del conflicto. Se tiene que hacer claridad que los procesos de justicia transicional son problemáticos, pero, igual, tienen que ser realizados”, añadió.

Finalmente, la mesa de panelistas fue enfática en señalar que es importante hacer una pedagogía clara del proceso de justicia transicional en el que sea fundamental el reconocimiento de los derechos de las víctimas, con lo cual se podría evitar repetir las experiencias fallidas de paz en Colombia.  

En el desarrollo del ciclo de la Cátedra ¡Basta ya! la próxima sesión abordará la temática de “Daños e impactos” y estará a cargo de Martha Nubia Bello y Esther Polo Zabala.

Para los interesados en seguir la Cátedra y sus contenidos, desde aquí se puede acceder a los videos de las sesiones y aquí se puede descargar el capítulo 3 del Informe ¡Basta ya! Colombia: memorias de guerra y dignidad.