Las lágrimas de verdad de Mónica Fonseca

La modelo y presentadora quedó muy conmovida por su participación en Misión Impacto. "Lo que más da rabia es que muchas de estas problemáticas son muy sencillas de resolver con mayor presencia del Estado", dice. 

24 de octubre de 2014
Foto: Misión Impacto


Hace menos de 8 días vimos llorar a Mónica Fonseca. Estas no fueron lágrimas de cocodrilo. Es decir, no fueron fruto deliberado de la actuación o expuestas sobre su mejilla para unas cuantas tomas fotográficas de modelaje, mundos con los que Mónica tiene mucha relación.

Estas sí fueron lágrimas de verdad, ocasionadas por su contacto con una realidad dura y cruel: niñas abusadas sexualmente con apenas diez años de edad y en unas condiciones de pobreza extrema. Un solo dato para mostrar el drama: en Colombia cada 14 minutos es violado una niña o un niño.

Mónica hizo parte del capítulo de televisión Misión Impacto de este domingo 19 de octubre y en el que fue exaltada la labor de la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar, la ‘Juanfe’ como se le conoce, que dirige Catalina Escobar. Hablamos con ella este duro capítulo y esto fue lo que nos dijo:

1.¿Por qué cree que los contenidos como el de Misión Impacto no son tan taquilleros en este país? ¿Es un problema de producto o de audiencia?

Es un problema de audiencia. A la gente no le gusta que la enfrenten con su verdadera realidad. Con los hechos que lo tocan muy de cerca. Cuando la gente se identifica demasiado con un hecho doloroso, prefiere cambiar el canal y, de repente, entretenerse con algo que lo saque de su realidad. La realidad que nos revuelve las entrañas no es la que la audiencia prefiere elegir.

Sin embargo,  independientemente de los rating, creo que Misión Impacto ha llegado a muchísima más gente de la que puede medir un rating y eso ha sido muy satisfactorio. La reacción que ha generado cada uno de los capítulos ha sido muy bonita. En particular he recibido miles de mensajes, de correos, de tuits, apoyando y sintiéndose identificados con el tema; con el deseo de ayudar con esta dura realidad. La televisión ha migrado a nichos, por lo que es interesante evaluar también si la forma como se está midiendo el rating tiene en cuenta el cambio que ha experimentado el televidente en su forma de elegir contenidos.

2.¿Qué tipo de mujer entra a la Juanfe y qué tipo de mujer sale de la JuanFe?

La mujer que entra a la Juanfe representa a esas niñas absolutamente vulneradas, con las que han trapeado el piso, niñas que han crecido a las malas, que han hecho mujeres sin tener en cuenta sus derechos como niñas. Y las mujeres que salen de la ‘Juanfe’ son precisamente mujeres poderosas, empoderadas, llenas de conocimiento, de sabiduría por sus experiencias e, incluso, llenas de perdón, de gratitud con la vida y con la ‘Juanfe’. Son unas valientes que se agarran de una oportunidad y logran salir adelante. Madres valiosas y mujeres fantásticas.
 
3.¿Qué fue lo que más le dio rabia constatar de la situación que vivió en el capítulo de Misión Impacto?

Lo que más da rabia es que muchas de estas problemáticas son muy sencillas de resolver con mayor presencia del Estado, con mayor educación, con fórmulas muy simples para llegar a la comunidad de manera directa y eficiente. Darles educación a los niños, a los papás y a los ancianos. Da rabia que debido a la corrupción, miles de personas en Colombia viven en condiciones de extrema pobreza, porque unos cuantos se roban los recursos de millones.

4.¿Cuál cree Mónica que es la principal diferencia una mujer que tiene oportunidad de estudiar, de una que crece en medio de la pobreza y el maltrato?

La primera, es una mujer que va a poder muy pronto ser capaz de generar recursos inclusive para su familia y eso hace que la brecha de pobreza se cierre. Esto la empodera. La mujer que no tiene esa oportunidad, se pierde tener mejores ingresos y, por lo general, tiene que aguantarse el maltrato porque su pareja es la que aporta económicamente en su casa. Ser ama de casa es tan valioso como trabajar. Pero esta condición en Colombia es subvalorada. Es como si no se trabajara. No es un oficio digno. El Estado debería proveer condiciones para que la mujer pueda estudiar, pues es la base de la sociedad.

5.¿Cree que el colombiano se queda en el querer ayudar, pero le cuesta dar el paso a la acción?

No creo necesariamente que el colombiano no quiera ayudar. De hecho, el colombiano ayuda un montón. Hay unos colombianos que son muy solidarios y considerados. Y han hecho de la donación y del trabajo social su más grande bandera como Catalina Escobar, Juanes, Carlos Vives, Shakira. Ellos han entendido que el trabajo social es parte esencial de la carrera; de devolverle algo al público. Yo crecí en una casa donde mis abuelos me enseñaron siempre que hay que ayudar a los demás. Una de mis abuelas ayuda con la Fundación Los Niños de San Francisco. Yo crecí con esas mujeres que hacen obras como chocolatadas para recaudar fondos para ayudar a esos niños. De repente, lo que necesitamos es que haya más inversión extranjera e incentivos del Estado para esas personas que se dedican a ayudar a los demás.
 
6.¿Qué cree que puede hacer un colombiano de a pie para apoyar este tipo de iniciativas?

Tiempo. Cualquier colombiano puede salir y compartir tiempo, de su talento, puede donarlo. Es querer, encontrar y realizarlo. Cualquier colombiano de a pie puede unirse a grandes fundaciones, o crear sus propias fundaciones. Integrarse a una red de ayuda. Cosas sencillas como ayudarse entre los vecinos a cuidar a los niños de su comunidad. Las Fundaciones deben ser administradas como grandes empresas para que puedan elevarse a la N potencia y ser sostenibles.
 
7.En lo personal, ¿cómo la afectó la realidad que conoció en Cartagena?

Me afecto mucho en esta oportunidad, aunque con la Fundación vengo trabajando hace varios años donando tiempo, donando dinero, etc. La realidad de Cartagena y del país la conozco a través de mi padre Carlos Fonseca Zárate, con quien he recorrido el país, Latinoamérica, Estados Unidos. Esta vez me partió el corazón y es la hora en la que todavía lloro. El capítulo es un resumen perfecto de la realidad de la otra Cartagena. Me dio dolor de patria, de mujer, de mamá. Quisiera que todas esas mujeres tuvieran las oportunidades que he tenido yo.

8.Nuestro proyecto promueve la reconciliación. ¿Cómo se relacionan proyectos como la Fundación Juan Felipe con la reconciliación?

Tal vez esta pregunta es la más difícil de responder. Yo todavía estoy aprendiendo de reconciliación porque nunca he estado en los zapatos de las niñas que pasaron por estas dolorosas situaciones. Pero yo sí opino que parte de la reconciliación y del perdón surge del hecho de que los victimarios sean capaces de pedir disculpas a las víctimas. Todo victimario de maltrato o de abuso, lo mínimo que debe hacer es pedir disculpas. Independientemente, lo que la ‘Juanfe’ trabaja es que estas mujeres se recuperen y encuentren la autoestima que jamás tuvieron y que no se sientan culpables de todo lo que les ocurrió. Y no sé si perdonen, pero, al menos, sí se reconcilian consigo mismas, porque a través de esta oportunidad que se les presenta pueden salir dignamente de la situación dolorosa que han vivido durante años. Reconciliación no es una palabra fácil. Esta es una palabra muy compleja…