‘La violencia también se ha ensañado contra las minorías’

Reconocer que la violencia ha acarreado daños diferenciados a las comunidades y los pueblos es fundamental para poder elaborar escenarios de posconflicto en los que se resalten la memoria de las víctimas y se consoliden espacios para la reconciliación.
 
27 de octubre de 2014
Foto: Federico Ríos

 
Los impactos del conflicto armado y los enfoques diferenciales de género y grupos étnicos fueron las temáticas desarrolladas por académicos e investigadores en la décima sesión de la Cátedra ¡Basta ya!.
 
Donny Meertens, profesora asociada de la Universidad Javeriana y de la Universidad Nacional, resaltó que la guerra ha sido un proceso que se ha ensañado con los grupos sociales y las clases menos favorecidas, lo cual ha servido para ahondar las discriminaciones históricas a pobres y minorías étnicas.
 
En la misma vía, Patrick Morales Thomas, investigador del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) señaló la relación entre cultura, guerra y hechos victimizantes en especial contra los grupos étnicos.
 
“De los más de seis millones de víctimas del Registro Único, cerca del 12% de estas hacen parte de pueblos étnicos. Sin olvidar que acá existe un gran subregistro”, dijo.
 
Así mismo, es importante reconocer que estas comunidades llevan ya muchos años construyendo relatos de memoria que van más allá de la Ley de Víctimas. Para estos pueblos es fundamental rescatar la memoria de larga duración y que se reconozca que el territorio también ha sido víctima de la violencia.
 
“Es importante que los dispositivos culturales de memoria se constituyan en herramienta para la construcción de una política pública integral para tratar a las víctimas, lograr un fortalecimiento cultural, generar escenarios de reparación y el establecimiento de lugares de memoria viva que le den una identidad a las comunidades afectadas por el conflicto”, añadió Morales.
 
Por su parte, Nancy Prada coordinadora de enfoque de género del CNMH, reconoció la importancia de construir memoria, entendida como interpretaciones de lo que ha sucedido, integrando factores políticos, sociales y culturales y reconociendo la afectación de género.
 
“La violencia de género ha sido uno de los engranajes que sostiene la guerra. Genera estigmatización de la víctima y procesos de revictimización a la hora de acceder a los mecanismos de justicia. Es una práctica extendida y sistemática, que ha sido perpetrada por todos los actores armados”, señaló Prada.
 
Para la investigadora, si no se atienden esas causas estructurales de la violencia de género y en contra de los pueblos étnicos, es muy probable que se vuelvan a repetir esas prácticas de guerra que tanto dolor han acarreado a las comunes menos favorecidas del país.
 
En el desarrollo del ciclo de la Cátedra ¡Basta ya! la sesión once abordará la temática de “Iniciativas, memorias y resistencias” y estará a cargo de Pilar Riaño y María Victoria Uribe.
 
Para los interesados en seguir la Cátedra y sus contenidos, desde aquí se puede acceder a los videos de las sesiones. De la misma forma pueden descargar aquí el Informe ¡Basta ya!