¿Qué alcance tiene la presencia en la delegación del guerrillero preso?

Reconciliación Colombia le hizo esta pregunta a Fabrizio Hochschild, el máximo representante de Naciones Unidas en Colombia. Fue enfático en afirmar que los victimarios también tienen derechos.

Noviembre 1o. de 2014

Quizá el hecho más polémico de esta cuarta delegación sea el que, simbólicamente, pues lo hace a través de un video, sea incluido un guerrillero de las Farc como parte de la delegación de víctimas. 

Su nombre es Tulio Murillo Ávila y está recluido en la cárcel de Cúcuta. Hoy es representante del movimiento de guerrilleros presos. 

Reconciliación Colombia le preguntó a Fabrizio Hochschild, coordinador residente del sistema de Las Naciones Unidas en Colombia, el alcance de su presencia en una comisión, nada menos que de víctimas. Estas son sus respuestas:

¿Por qué la inclusión de un guerrillero preso en la cuarta delegación?

La Mesa nos ha pedido promover los principios de pluralidad y equilibrio. Y en ese sentido, siempre quisiéramos destacar e incluir en las delegaciones miembros de la Fuerza Pública, o exmiembros de la Fuerza Pública como es el caso del general Luis Mendieta, que han sufrido graves abusos de sus derechos humanos.  Al mismo tiempo, también quisiéramos incluir a miembros de la guerrilla que han sufrido abusos en sus derechos. Entonces, en términos de perfiles sí buscamos una pluralidad en este sentido.

El caso de incluir a Tulio fue algo excepcional porque en este caso en particular una de las partes en la Mesa insistió en esta persona. Es el único caso en el que concretamente han insistido las Farc-Ep y por eso llegamos a Tulio. El fue básicamente seleccionado por las Farc. Hay que entender que nosotros (ONU, Universidad Nacional y Episcopado) trabajamos al servicio de la Mesa de Negociaciones. No podemos desconocer sus peticiones. 

¿Se contempla entonces más presencia de guerrilleros en las delegaciones de víctimas?

No hemos aun decidido quiénes van a integrar el último grupo de víctimas que van a La Habana en la segunda mitad de noviembre. Eso está aún pendiente de definirse.

¿Cómo explicarles a los sectores militares y militaristas que un guerrillero preso pueda ser parte de la delegación de víctimas?

Entendemos bien la preocupación que este nombre pueda generar, sobre todo basado en los hechos de su condena. Pero hay que entender que en un país democrático, donde rige la ley, no importa que una persona esté condenada por los peores crímenes. Tiene sus derechos. Es decir, cualquier victimario tiene derechos y eso se tiene que respetar. Desgraciadamente en este país por llamar a alguien 'para', por llamar a alguien guerrillero, le han violado todos sus derechos y eso no puede suceder. Se tienen que respetar los derechos incluso del peor criminal, incluso el que haya hecho cosas terribles. 

El otro punto es que es necesario reconocer que ha habido violaciones de los derechos humanos en casos de guerrilleros, principalmente en el momento de su captura, y hay muchos testimonios de esto. Es necesario entonces abrir esta reflexión al hablar de lo que ha pasado en el país y visibilidad esto. 

¿Podrían entonces entrar paramilitares presos dentro del grupo de víctimas?

Nosotros vamos a seguir construyendo los perfiles. Y ese proceso es totalmente abierto a cualquier persona que haya sufrido violaciones graves a sus derechos humanos. Y también vamos a seguir escuchando cuidadosamente a la Mesa.

¿Está es la puerta de entrada a que combatientes sean también víctimas?

Lo que nadie puede desconocer es la existencia de la ley. Y la ley implica que cualquier persona, incluyendo combatientes, dentro de su actuación como tales, pueden sufrir violaciones a sus derechos y esta eventualidad se incluye dentro de derecho internacional humanitario. El DIH. Lo que hay que entender es que el estar en combate no implica que ellos no tengan ellos derechos. Cuando sufren violaciones contempladas en el DIH, pueden llegar a considerárseles víctimas por razón de la violación que han sufrido. El hecho de ser combatiente, de ser guerrillero, de haber cometido un crimen no implica, a la vez, que no pueda ser considerado como alguien que ha sufrido hechos victimizantes. La Corte Interamericana, con sus fallos en casos concretos, ha ratificado esto.