“En los procesos de reconciliación es imposible lograr la paz y hacer justicia”

Christoph Schaefgen, uno de los fiscales del proceso de justicia transicional alemana, habla sobre su experiencia.

Noviembre 9 de 2014
Foto: Storify

Hace 25 años, Alemania fue capaz, después de 28 años, de echar abajo el muro que la separaba en dos.

Atrás, quedaron muchas heridas, incluídas las de cientos de personas que murieron tratando de escapar de Alemania Oriental hacia la Occidental.

También las de muchos 'enemigos' del régimen comunista, que fueron espiados, perseguidos y enviados al exilio.


Christoph Schaefgen, uno de los fiscales a cargo de los procesos de justicia transicional en Alemania, asegura que por quererlo juzgar todo, el proceso dejó una sensación de decepción en los ciudadanos de la antigua RDA y advierte sobre el riesgo de crear expectativas imposibles de cumplir. 
 

Con la caída del muro Alemania inició un proceso de justicia transicional. Después de 25 años, ¿cree usted que se hizo justicia?

La verdad es que el resultado de los procesos de justicia transicional decepcionó a los ciudadanos de la RDA. De los 100 mil casos que se abrieron sólo 753 resultaron en juicio. A esto se suma que Erich Honecker y Erich Mielke, dos importantes cabezas del partido comunista, no pudieron ser juzgados porque estaban ya muy viejos y enfermos. Pero en mi opinión lo que falló no fue la justicia. Los medios de comunicación y los políticos crearon unas expectativas muy difíciles de cumplir.  

Y ahora que los colombianos comienzan un proceso similar, deben saber que es imposible lograr la paz y hacer justicia al mismo tiempo. Por eso la opción surafricana de las comisiones de la verdad me parece una buena opción y un compromiso viable.  

Los colombianos no conocen mucho sobre el verdadero funcionamiento de la Stasi. ¿Podría explicarnos qué tipo de delitos cometían? 

El Stasi tenía derecho a utilizar cualquier método para combatir a los “enemigos” de la RDA; y los que más les gustaban eran los intentos de asesinato, los secuestros dentro del territorio de la RDA, el uso de ciudadanos como espías no oficiales y la interceptación de las líneas telefónicas y del correo. Además, tenían poder suficiente para determinar el éxito o el fracaso laboral de cada uno de sus ciudadanos y con frecuencia lo utilizaban para amenazarlos. 

En este momento los colombianos están discutiendo sobre el modelo de justicia transicional que utilizarán cuando se firme el proceso de paz con la guerrilla. Los alemanes eligieron la salida más difícil, perseguir todos los delitos ¿Por qué?

Los líderes del partido comunista tuvieron que retirarse porque sus acciones no les permitían hacer parte del proceso de reunificación. Luego el Estado que lideró el proceso de justicia transicional fue la República Federal de Alemania y sus leyes establecen que todos los delitos deben ser juzgados. Además, las encuestas realizadas demostraban que eso era lo que exigía la mayoría de los alemanes. Pero hubo un motivo adicional. Después de la Segunda Guerra Mundial la justicia alemana no cumplió de manera satisfactoria su tarea de llevar a los miembros del partido nazi ante los tribunales, y con el paso de los años eso fue dejando un mal sabor entre los alemanes.

¿Cree usted que los ciudadanos de la RDA, que fueron perseguidos por miembros de la Stasi, se han reconciliado con sus agresores y los han perdonado?

Esa pregunta no la puedo responder yo. Alemania logró su reunificación sin que hubiera explosión de violencia alguna pero el perdón es personal y no político y por eso el Estado no tiene derecho a imponerlo.

En retrospectiva no creo que la justicia transicional sea la única responsable de la reconciliación alemana. Y lo digo porque incluso hoy hay muchos victimarios que siguen sin admitir sus culpas. ¿Cómo hablar de reconciliación con ellos?

En su opinión, ¿el proceso de memoria llevado a cabo por Alemania impide que este tipo de crímenes se repitan?

No lo sé. Espero que sí. Lo que puedo decirle es que los Estados democráticos están diseñados para que los diferentes poderes se controlen unos a otros. Esto debería impedir que se cometan crímenes de lesa humanidad. Además, es el pueblo el que elige a su gobernante y espero que los alemanes no cometan el mismo error dos veces. Lo importante es que los ciudadanos voten conscientemente y que exijan el reconocimiento de sus derechos.