“Cuando la problemática de las tierras no son solo las tierras”

Complejas relaciones entre los indígenas, afros y campesinos que buscan la reivindicación de sus derechos, presencia desigual del Estado en las regiones para garantizar los procesos de restitución y una gran influencia de los intereses de mineros ilegales y narcotraficantes hacen que la situación de tierras en el Cauca y bajo Cauca se tenga que analizar con mucho cuidado.

7 de noviembre de 2014
Foto: Mauricio López

Académicos y figuras de opinión buscaron dimensionar, entender y acercar la situación del Cauca y del bajo Cauca frente a los procesos de restitución de tierras, a propósito de la presentación de informes periodísticos que sobre esta temática ha realizado el portal Verdad Abierta.

Juan Camilo Restrepo, exministro de Agricultura en el primer gobierno de Santos, compartió la dificultad que existe para adelantar los procesos de restitución. Para él uno de los problemas estructurales es la inexistencia de un banco de tierras que permita impulsar una reforma agraria integral y “el aperezamiento político que ha venido presentando el Incoder en cuanto a lo que hace referencia a continuar con los procesos de restitución de tierras”.

El panorama de las regiones es complejo. La problemática de las tierras no solo está limitada por el acceso a la tierra. Se han tenido casos donde se han asignado territorios de las comunidades afro a comunidades indígenas, lo cual ha generado procesos de confrontación entre estos. Los enclaves de economía ilegal ligados a la minería y los cultivos de coca también hacen que existan intereses creados en cuanto al acceso a la tierra y su explotación.

Las dinámicas de concentración de la tierra, en especial de las unidades más productivas, impulsan disputas en las regiones y la presencia desigual del Estado en las regiones hace que no se puedan garantizar condiciones mínimas de seguridad para que se den procesos de restitución de tierras a las comunidades.

Consciente de estas caracterizaciones especiales de los territorios, Carlos Duarte, coordinador del área de investigación aplicada del Centro de Estudios Interculturales, de la Universidad Javeriana de Cali, fue más allá señalando que “el problema de la tierra no se puede solucionar solo con la compra y titulación de tierras a comunidades por parte del Estado. Para eso se necesitarían muchos recursos y que las tierras tuvieran un segundo piso”.

Para Duarte las problemáticas de restitución de tierras tienen que articular al Estado, las comunidades, los gremios políticos e industriales, buscando diálogo directo y la concertación de garantías para la restitución de derechos de las víctimas.        

Para Jean Galrland, asesora de derechos humanos de la Misión de USAID en Colombia, es clave entender que el conflicto colombiano maneja dinámicas que lo hacen complejo a la hora de abordar el análisis. Dio importancia a que el Estado y las víctimas realicen esfuerzos de comunicación para que se pueda acceder eficientemente a las herramientas institucionales para el restablecimiento de derechos.

Los informes periodísticos  presentados por el equipo de Verdad Abierta titulados “Tierra a las malas, tierra a las buenas”  y “La esquiva restitución en el Bajo Cauca” son una apuesta por mostrar desde la investigación rigurosa y el trabajo de campo las realidades de dos territorios afectados por el conflicto, con características especificas en cada caso, pero que comparten la dificultad de adelantar los procesos de restitución de tierras.