La paz no es fácil, pero va por buen camino

Ser tratados como sobrevivientes y no como víctimas, empoderar a la sociedad en temas de memoria, paz y reconciliación para enfrentar un escenario de posconflicto y acabar las estigmatizaciones frente a las personas que viajan a Cuba fueron las posiciones expresadas por miembros de la cuarta delegación de víctimas a La Habana.

12 de Noviembre de 2014
Foto: Centro de Memoria, Paz y Reconciliación de Bogotá


En una apuesta por acercar las víctimas y La Habana a los sectores sociales, académicos y políticos interesados en pensar la reconstrucción del país desde un escenario de posconflicto, integrantes de la cuarta delegación de víctimas sostuvieron un diálogo sobre reciente viaje a la Isla.

El conversatorio se llevó a cabo en el Centro de Memoria Distrital y convocó a grupos sociales, académicos y defensores de derechos humanos. Allí acudieron Marisol Garzón, hermana de Jaime Garzón; Alberto Tarache, víctima de reclutamiento infantil por parte de los grupos paramilitares; Daniela Cardona, acompañante sicosocial de las delegaciones de víctimas a La Habana; Aída Avella, sobreviviente de los asesinatos selectivos contra la Unión Patriótica, y Wilfredo Landa, víctima de desplazamiento por parte de las Farc.

Para estas personas es fundamental involucrar activamente al grueso de la sociedad en los procesos de construcción de memoria histórica, ya que cada colombiano ha puesto su cuota de sufrimiento y de dolor en el conflicto. También enfatizaron que el posconflicto va a ser un proceso de largo aliento en el que se necesita que todos los grupos sociales realicen sacrificios en favor de la paz.

Alberto Tarache fue claro en señalar que “sin perdón y reconciliación por parte de la sociedad no va a haber resolución del conflicto”. A su juicio, un acuerdo de paz necesita ser validado e interiorizado socialmente para que se le ponga fin a la guerra.

En esa vía Aída Avella manifestó que la paz más allá de un ejercicio que requiere sacrificios por parte de sociedad y debe ser una apuesta acompañada por justicia social y verdad. “El reto es preparar a la sociedad para la paz articulando a medios de comunicación, empresarios, militares y élites políticas. Sin la participación de todos los sectores sociales construir la Colombia de posconflicto va a ser difícil”, dijo la lideresa política.
 
Para este grupo de representantes de víctimas ha sido muy importante hacer entender que hay que desarmar el lenguaje y las actitudes de la sociedad y profundizar en una cultura de la reconciliación. “Es muy triste ver que los mismos compatriotas estigmatizan y humillan a los que hemos ido a representar las víctimas a La Habana. Se le tiene que pedir a la gente comprensión con las víctimas”, manifestó Marisol Garzón.

Finalmente, en un video proyectado a los asistentes, Jineth Bedoya, periodista torturada y víctima de violencia sexual por parte de paramilitares, reflexionó sobre la importancia de no construir la paz desde el odio e involucrar a toda la sociedad para garantizar que se den garantías de no repetición de la barbarie del conflicto. 

Así, desde el Centro de Memoria Distrital se ha venido dando la apuesta de acercar las víctimas y La Habana a los sectores sociales, académicos y políticos que se encuentran interesados en pensar la reconstrucción del país y sus comunidades en un posible escenario de posconflicto.