Secuestros han roto los últimos procesos de paz en Colombia

La suspensión de los diálogos tras el secuestro del General Rubén Darío Alzate ha puesto el proceso de paz de La Habana en su momento más difícil. No es la primera vez, en la historia de los diálogos con los grupos guerrilleros, que este tipo de crímenes echa al traste lo que se ha logrado en la mesa.

Noviembre 17 de 2014

Un secuestro puso fin a los diálogos de paz en el Caguán en 2002, luego de cuatro años de negociaciones.

Aunque los diálogos ya venían heridos de muerte porque existían claras evidencias de que las Farc habían utilizado la zona de distensión para el narcotráfico, fortalecerse militarmente y mantener allí secuestrados, fue el rapto del senador Jorge Eduardo Gechem, la gota que derramó el vaso.

Gechem fue secuestrado en un avión en pleno vuelo, unos minutos después de salir de Neiva, por un grupo de guerrilleros que obligó al piloto a aterrizar en una carretera, en el municipio de El Hobo.

Esa misma noche, el Presidente Andrés Pastrana terminó los diálogos y dio menos de tres horas a las Farc para abandonar la zona de distensión. 

Tras el fin del proceso, vino el mayor recrudecimiento de la guerra contra las Farc, que solo terminó en 2012, cuando empezaron los acercamientos con el Gobierno Santos.

En 1992, durante el Gobierno Gaviria, otro secuestro puso fin también a los diálogos de paz con los grupos guerrilleros.

En esa ocasión, las negociaciones se llevaban a cabo con la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar, que reunía a las Farc, el Eln y el Epl.

Después de más de un año de conversaciones (que iniciaron primero en Caracas, pero debieron trasladarse por el intento de golpe contra Carlos Andrés Pérez), el Epl secuestró al ex ministro Argelino Durán Quintero.

Durán murió en cautiverio, a causa de un ataque cardiaco. Al hacerse pública su muerte, el Presidente Gaviria puso fin a los diálogos.