"Compromiso de las Farc está a prueba"

En alocución, Presidente Santos mantiene decisión de suspensión de diálogos hasta que Farc liberen a general Alzate y a los otros secuestrados.

17 de noviembre de 2014.
Foto: Presidencia.

Al advertirles a las Farc que a la paz no se llega "minando la confianza" de los colombianos, el presidente Juan Manuel Santos dijo ayer que los diálogos de La Habana se mantendrán suspendidos hasta tanto se produzcan las liberaciones del general Alzate y las demás personas presumiblemente secuestradas por esta guerrilla.

Es lo que considera "sentido de responsabilidad histórica" para con el país en este momento en el que su administración está decidida por la solución negociada del conflicto.

Para el mandatario, a estas alturas las Farc deben ser conscientes que el respaldo hacia el proceso se gana con acciones y no solo con palabras. Por eso, su exigencia fue clara con esta guerrilla: que liberen al General, a las otras personas recientemente secuestradas -en Chocó y en Cauca-, los ataques a civiles -como los del Cauca- y comiencen a desescalar la confrontación armada.

"El compromiso de las Farc está puesto a prueba. De su decisión depende seguir avanzando hacia el fin del conflicto y la reconciliación", dijo el mandatario.

Les pidió a los colombianos entender que lo que, en últimas, se está discutiendo en Colombia es ponerle fin a una situación que la ha desgastado en los últimos 60 años. "Estamos hablando de parar la violencia".

Santos pidió a los países garantes ayudarles a buscar una solución. Mientras tanto, Naciones Unidas, a través de un comunicado, expresaron "su inquietud por el impacto que estos hechos tienen sobre el proceso de paz" y pidió que la situación sea resuelta lo más pronto posible liberando a los secuestrados.

Aquí las palabras textuales del Presidente, anoche en su alocución:

Compatriotas:

La paz es un valor supremo para los colombianos y un anhelo nacional. 

Por ello tomé la decisión de adelantar el proceso de paz con las FARC, con firmeza y sentido de responsabilidad, consciente de que este camino no sería fácil de recorrer.

Yo sé que a veces hay confusión sobre los avances que se han logrado, por desconocimiento y –sobre todo– porque es difícil entender que, mientras se habla en La Habana, la confrontación sigue en el país. 

Pero estamos hablando de parar la guerra de una vez por todas. 

Esto se logra con la terminación del conflicto. No con una simple tregua. 

Créanme, conversar en medio del conflicto es la forma más efectiva para ponerle punto final a esta absurda guerra. 

Lo anterior no significa que en el curso de las conversaciones no se puedan dar los primeros pasos para des-escalar el conflicto, como ya lo venimos discutiendo desde hace algún tiempo con las FARC.

Hay que ser claros: aunque estamos negociando en medio del conflicto, las FARC tienen que entender que a la paz no se llega recrudeciendo las acciones violentas y minando la confianza. 

La muerte de los indígenas en Toribio, Cauca es solo un ejemplo.

El secuestro ayer en Chocó del general Alzate, de un suboficial y una abogada, que se une al de dos de nuestros soldados en Arauca, son actos que en nada ayudan a avanzar hacia la paz. 

Las FARC son responsables de su integridad física y deben devolverlos de inmediato. Los colombianos exigimos su liberación. 

Es el momento para que demuestren su compromiso con el proceso. 

Mientras esta situación no se solucione, les he reiterado a los negociadores del Gobierno que no podrán viajar a La Habana para reanudar las conversaciones.

A las FARC les exijo –y no solo yo: se los exige nuestra nación y toda la comunidad internacional– que demuestren su voluntad de paz con acciones y no solo con palabras. 

Confío en que, con la intervención de los países garantes –con quienes ya entramos en contacto para ofrecer nuestra colaboración–, se pueda encontrar rápidamente la respuesta que el país está esperando.

El compromiso de las FARC está puesto a prueba. 

De su decisión depende seguir avanzando hacia el fin del conflicto y la reconciliación.

Siempre es más fácil optar por la violencia. Es de valientes optar por la paz.

Y esa paz sólo se construye con gestos de paz y con sentido de responsabilidad histórica.

Buenas noches.