Interpretaciones al otro abrazo

Por lo general, los abrazos se asocian a gestos de reconciliación. El del general Rubén Darío Alzate, liberado este 30 de noviembre, con el del guerrillero de las Farc ‘Pastor Alape’ recibe otras interpretaciones.

1º. de diciembre de 2014

En Colombia nunca han sido bien recibidas las fotografías donde la gente aparece abrazando a guerrilleros. Para no ir muy lejos, este gesto le ha costado buena parte de su reputación a la exsenadora Piedad Córdoba. Y quien sus opositores han tildado de ‘aliada del terrorismo’.

En las ocasiones en que civiles secuestrados aparecen abrazando a sus captores hay una especie de compasión por ellos porque se consideran que han entrado en el terreno del ‘síndrome de Estocolmo’, y se elevan rezos para que con los días este estado se les pase.

Por eso, y aunque se daba por descontado que las Farc aprovecharían publicitariamente la entrega del general Rubén Darío Alzate y de sus acompañantes, sorprendió la foto que horas más tarde comenzó a circular por la prensa y por redes, y a la que se tuvo acceso por la página Web de Telesur, canal de televisión del Estado Venezolano, que calificó la fotografía de “Foto histórica”. Y, en realidad, puede serlo por la calidad de los señores de la guerra que aparecen en el retrato:

Se trata de la fotografía en la que el general Alzate y el guerrillero de las Farc ‘Pastor Alape’, del secretariado general de esta agrupación, aparecen vestidos de civil y abrazándose. ‘Alape’ estaba en Cuba y tras ser delegado para esta liberación llegó a las selvas del Chocó, donde comanda el frente ‘Iván Ríos’, para ponerse al frente de esta entrega.

Este lunes hubo en la radio toda suerte de interpretaciones a este abrazo. Se dijo que cómo no, con el general aprehendido a las malas. Otros comentaron que a punto de ser liberado,  este no podía menos que manifestar felicidad. Otros muchos comentaron que la actitud de Íngrid Betancourth con sus captores fue muy distinta.

La prensa, en cambio, prefirió alejarse de los calificativos (o ‘descalificativos´) y registró la foto con estos titulares: “El abrazo del comandante guerrillero de las FARC con el general del Ejército secuestrado”, así lo escribió el portal Semana.Com

Este portal se hizo las siguientes preguntas: “¿Por qué el insurgente aparece con rostro adusto? ¿Con una seriedad absoluta? ¿Por qué el hasta ahora más alto oficial secuestrado en la historia de la durísima confrontación exhibe una leve sonrisa?”.

Y en el mismo artículo responde: “Es posible que sea un gesto de nerviosismo. O porque, según los testigos, Alzate sabía de la importancia para el país de que en esta ocasión las cosas salieran bien”. Y agrega que el CICR informó sobre esta liberación que “fue ‘especialmente emotiva’ porque todos eran conscientes de que ‘de ella dependía mucho’. (Ver aquí artículo completo).

El Tiempo titula la foto como “Inédita foto del general Alzate con alias Pastor Alape” y El Espectador: “Publican imágenes de general Alzate y ‘Pastor Alape’ antes de la liberación”.

Desde la perspectiva de un observador externo, Arturo Wallace, corresponsal de la BBC, asegura que la reacción que se dio en el país por la foto muestra lo lejos que estamos de la reconciliación.

Todas las fotos tienen la marca de agua ‘Delegación de Paz de las Farc– Ep / Archivo Farc –Ep’ y una fotoleyenda en la que se lee: “La paz triunfará”.

Esta será sin duda una fotografía que dará mucho de qué hablar, pues ya el expresidente Álvaro Uribe, quien con sus comentarios ayuda a medirle el pulso a la paz y al proceso, escribió en su acreditada cuenta de Twitter, que estas “son imágenes degradantes”.

En todo caso, los abrazos, son abrazos, y para un lector desprevenido y  apolítico -de esos que casi no existen en Colombia, pues es evidente que el largo y desgastado conflicto colombiano ha llevado a todos a tomar posición-, podría tratarse de simplemente el abrazo de dos colombianos, como, también, en efecto lo es.