“El 2015 tiene que ser el año de la paz”: Jan Egeland

El secretario general del Consejo Noruego para Refugiados, quien estuvo involucrado en las negociaciones de El Caguán, dijo que este proceso de paz tiene mayor probabilidad de éxito y afirmó que el próximo año va a ser decisivo para Colombia.

9 de diciembre de 2014

Jan Egeland conoce bien a Colombia y, sobre todo, los múltiples intentos por conseguir la paz en el país.

Este noruego no sólo ha estado presente en diversas ocasiones en zonas afectadas por la violencia, sino que entre 1999 y 2002 fue delegado de la ONU en las negociaciones de paz que adelantaba el Gobierno de Andrés Pastrana con las Farc en San Vicente del Caguán (Caquetá).

Por eso, sus opiniones acerca del proceso de paz en Colombia son una voz autorizada a la que hay que escuchar. Y sobre todo ahora, que como secretario general del Consejo Noruego para Refugiados realizó un viaje por Norte de Santander, Nariño y Cauca, departamentos con zonas que aún sufren las consecuencias del conflicto armado interno.

A su regreso a Bogotá, Egeland llego convencido de la necesidad de firmar la paz para acercar la Colombia moderna y ‘europeizada’ que se puede ver en ciudades como Cali, Medellín y Bogotá, con la Colombia alejada y violenta que se vive en el Catatumbo, Tumaco y algunas zonas del norte del Cauca.

Y dice que esta vez ve mayores probabilidades de que el proceso culmine con éxito.

“Colombia tiene actualmente un proceso de paz mucho más avanzado y con mayor probabilidad de éxito que el del Caguán, que yo viví de cerca”, dice Egeland. “Por eso me asombra el pesimismo que hay actualmente, porque aunque en esa época hubo menos avances, la sociedad estaba más optimista e impulsaba el proceso”.

Además, explica que las condiciones de Colombia crean un ambiente favorable para el proceso de paz. “Es más fácil hacer la paz con una economía que crece al 4 por ciento, en la que hay tierras para repartir y en la que hay mucho talento desaprovechado”.

Para Egeland, el papel de la comunidad internacional debe ser mucho mayor del que se ha visto hasta ahora. Y para eso, se comprometió a pedir más apoyo en una reunión con la Comisión Europea la próxima semana. “Es que este es uno de los países con mayor número de víctimas. Las 7 millones de víctimas necesitan reparación. Yo les voy a decir que en Colombia, a diferencia de Siria, sí hay esperanza de lograr la paz”.

Pero para que esa esperanza cristalice, según el diplomático noruego, es necesario que el proceso de paz se firme mínimo en los próximos dos años. “El 2015 va a ser decisivo para Colombia. Yo creo y espero que sea el año de la paz”.