El respaldo de Estados Unidos al proceso de paz

La visita del Secretario de Estado de los Estados Unidos a Colombia demostró el apoyo de Estados Unidos al proceso de paz con las Farc. Pero también la preocupación de que las conversaciones se alarguen más de lo conveniente.  

12 de diciembre de 2014  

Aunque la visita de John Kerry, Secretario de Estado de los Estados Unidos, a Colombia, sirvió para ratificar el apoyo del Gobierno norteamericano al proceso de paz que se adelanta con las Farc, el funcionario dejó ver que a su país le preocupa que las negociaciones se tomen mucho tiempo.

“Cuando pasa el tiempo, esto se hace más difícil. Si se alargan las conversaciones, se agotan las posibilidades”, dijo el secretario luego de reunirse con el Presidente Juan Manuel Santos y el equipo negociador oficial, liderado por Humberto de La Calle.

En ese sentido, le pidió al Gobierno acelerar el proceso de paz y dijo que su país iba a regresar con ideas para apoyar a Colombia en que las negociaciones sigan adelante.

“Estados Unidos está junto a ustedes en este trayecto y esperamos que 2015 sea el año que traiga a los colombianos la prosperidad, la seguridad y, sobre todo, la paz que la gente ha añorado durante tanto tiempo”, dijo.

Al mismo tiempo, Kerry dejó claro que su país apoyaría a Colombia en un eventual posconflicto, que sería un ‘broche de oro’ del Plan Colombia que inició con el Gobierno de Andrés Pastrana.

“Estamos dispuestos a ayudar a construir oportunidades. De parte de los Estados Unidos, estamos comprometidos con su visión de paz y exhortamos a los colombianos para que se unan alrededor de ese propósito”.

El apoyo de Estados Unidos es clave para el proceso de paz. No sólo por el respaldo económico que ese país le podría brindar a Colombia en la construcción de paz, sino porque la mayoría de comandantes de las Farc están vinculados allá a procesos por  narcotráfico.

Incluso, en Estados Unidos está preso ‘Simón Trinidad’, uno de los jefes de ese grupo que fue capturado en Ecuador durante el Gobierno de Álvaro Uribe.