Convertir el dolor en acción, el reto de los exiliados

Sentimiento de abandono por parte del Estado, dificultades para retornar al país y poder continuar con sus vidas y la necesidad de crear marcos normativos más incluyentes y que respondan a las necesidades de los exiliados, fueron las posiciones predominantes en el marco del II Foro Internacional de Víctimas.

15 diciembre de 2014

Como conmemoración del Día Internacional de los Derechos Humanos y del Día Internacional de las Migraciones, se llevó a cabo el II Foro Internacional de Víctimas, con el apoyo del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) y la Unidad para la atención y reparación integral a las víctimas.

El foro congregó a 13 ciudades en Europa y América desde las cuales se realizaron actividades para la población exiliada, tales como talleres explicativos del estado actual del proceso de paz, herramientas jurídicas para la población migrante (Leyes 1465 y 1565) y discusiones sobre la necesidad de visibilizar a los exiliados como víctimas del conflicto armado.

En esta oportunidad Bogotá fue el escenario principal, desde el cual se intentó conectar a todas las ciudades para compartir reflexiones de organizaciones de exiliados, miembros de las organizaciones convocantes del evento y de organizaciones que acompañan a estas poblaciones.

En el desarrollo de la jornada fue evidente el sentir crítico de los miembros de las organizaciones de personas exiliadas, los cuales manifestaron abiertamente el poco alcance real que tienen los marcos normativos y la falta de cohesión de este grupo social a la hora de exigir sus derechos.

“El tratamiento a los colombianos en el exterior ha sido una burla. Lo poco que se ha podido hacer se ha gestionado a través de recursos de cooperación internacional. Bajo esto se hace imperante que se empodere a los migrantes para exigir el restablecimiento de sus derechos por parte del Estado”, señalo Álvaro Ruge, panelista invitado y Presidente de Aesco Colombia.

Por la misma vía Ricardo Marín del colectivo “Retornando Colombia” fue reiterativo en manifestar que las condiciones que se le dan al exiliado para que retornen al país son indignas, lo cual deja ver una clara falta de compromiso del Gobierno nacional. De la misma forma que encuentra indispensable que se visibilicen las problemáticas que enfrentan las poblaciones exiliadas, que quieren retornar pero que no pueden hacerlo.

“Ninguno de los programas que ha creado el gobierno sirve porque no están diseñados para entender las problemáticas del exiliado y las necesidades de salud, educación y trabajo que se deben suplir de manera integral a la hora de pensar en retornar”, agrego Marín e invitó el próximo 18 de diciembre a unas manifestaciones que se realizaran frente a los Consulados colombianos en el exterior y el Ministerio de Relaciones Exteriores en Bogotá.

Sin embargo, el Foro fue el espacio que sirvió para que víctimas del exilio y coordinadores de las actividades en las otras ciudades dieran su parte de trabajo. Puntualizando la importancia de visibilizar las necesidades de los exiliados, sus inquietudes y pensar en cómo se pueden articular dentro del proceso de paz que se adelanta en La Habana.

El mensaje claro que se dio desde el grupo de trabajo en Noruega es que desde el exilio se debe convertir el dolor en acción para poder restituir integralmente los derechos de la población exiliada.