Los que nos dejaron en el 2014

Reconciliación Colombia rinde homenaje a aquellas personas que ya no están entre nosotros, pero que fueron clave a la hora de construir un futuro más reconciliado.

Diciembre 26 de 2014 

 

Gabriel Turriago

El domingo 5 de octubre, un infarto se llevó a este hombre soñador, decidido, alegre e irreverente que fue inspirador de muchas comunidades marginadas, a las que acompañó y enseñó a caminar desde muchos espacios y, en la última década de su vida, desde el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo –PNUD-.

Gabriel, había cumplido años unos días antes, y escribió en su Facebook un mensaje que dejamos a nuestros lectores como ruta para el 2015: “A todas y todos los amigos quiero invitarlos a seguir siendo espíritus libres, a equivocarse en el sentido correcto, a que se nos sigan cruzando los malos pensamientos con los buenos movimientos y que más allá del cielo sigamos en el suelo, en donde está la tarea”, 29 de septiembre de 2014.
 
Martha Henao

Martha le dio un giro a su vida de 180 grados. Luego de haber pertenecido a grupos de paramilitares asentados en su región en 2004, Puerto Boyacá (Magdalena Centro), esta mujer decidió transformar su vida. Participó de la desmovilización colectiva en 2006 y desde entonces comenzó a trabajar por convertirse en gestora de paz: creó una fundación para impulsar que quienes dejaban las armas estudiaran y validaran el bachillerato; luego reunió a víctimas y a victimarios para trabajar juntos artesanías, como excusa para su re-encuentro;  y trabajó con miembros de las autodefensas y de la guerrilla en las cárceles para hallar con ellos un camino diferente para sus vidas. La muerte la encontró el 31 de octubre, como consecuencia de un cáncer que fue apagando su vida.
 
Henry Peña

Este empresario lideró a Industrias Par, una de las empresas que le perdió el miedo en brindarles oportunidades a los desmovilizados, contratándolos como mano de obra. En su calidad de líder del sector privado regional invitó a los empresarios a intentar reinventarse en su papel frente a los retos del posconflicto. “Sí se puede. Se puede perdonar, si lo queremos de verdad”, dijo en el cuarto encuentro de Reconciliación Colombia, que en Bucaramanga reunió a los Santanderes y el Eje Cafetero. Industrias Par tiene su sede principal en Bucaramanga.


 
Mujeres víctimas por su condición en Arauca

El 27 de noviembre la Defensoría del Pueblo expidió un comunicado en el que denunció el asesinato a tiros de dos mujeres líderes sociales en el municipio de Tame, Arauca. Se trató de la fiscal de Asojuntas, Amalis Fernanda Meza, y de la presidenta de la Junta de Acción Comunal de la vereda Puerto San Salvador, Leidy Milena Méndez. Según La Silla Vacía, en el 2014 un total de 12 mujeres fueron asesinadas en Arauca en casos que la Defensoría del Pueblo considera están directamente relacionados con el hecho de ser mujeres, afirmó este portal.

Reconciliación Colombia viene acompañando la difusión del enfoque de género, a través del hashtag #MujerReconcilia, por considerar que solo el respeto a la dignidad de la mujer y el reconocimiento de su papel en la construcción de país puede traer un país reconciliado.

Indígenas en el Cauca, región donde la violencia no cede

La iniciativa de país Reconciliación Colombia rinde también homenaje a las comunidades indígenas en el Cauca, departamento que continúa sufriendo las consecuencias del conflicto armado. Uno de los últimos hechos fue el relacionado con unas vallas que las Farc instalaron por el tercer aniversario de la muerte de ‘Alfonso Cano’. En un absurdo hecho, dos guardias indígenas que se negaron a esta acción en la zona rural de Toribío fueron asesinados por esta guerrilla el 5 de noviembre pasado. Las comunidades indígenas han dado muestras de su resistencia frente a todas las formas de violencia de todos los actores armados.
 

Defensores en la mira

Según el Programa Somos Defensores, desde que inició el 2014, en Colombia habían sido asesinados 30 defensores de Derechos Humanos y otros 194 habían sufrido algún tipo de violencia por su labor en este campo. Ese programa, conformado por organizaciones no gubernamentales, en el primer semestre de este año cada día fue agredido un defensor y cada seis días fue asesinado uno de ellos. Para las Naciones Unidas, la labor de los defensores de derechos humanos es esencial en un sistema verdaderamente democrático.