¿Por qué el ataque contra el semanario Charlie Hebdo es tan sensible para el mundo?

El atentado terrorista que dejó 12 personas muertas ha generado una enorme preocupación e indignación en todo el mundo. No solo por haber ocurrido en el corazón de París, sino porque es un peligroso antecedente para la libertad de expresión, la democracia y la convivencia de culturas diferentes.

Enero 8 de 2014

Cientos de miles de personas salieron a las calles de Francia en la noche del miércoles para manifestarse en contra del atentado que dejó 12 personas muertas, entre ellas periodistas y caricaturistas del semanario satírico Charlie Hebdo, y dos policías.

En redes sociales circularon ilustraciones hechas por caricaturistas de todo el mundo repudiando el ataque y el hashtag “#JesuisCharlie se hizo tendencia mundial. Los mandatarios de Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania, entre muchos otros, expresaron su solidaridad con Francia frente a este atentado terrorista.

Además del dolor que provoca la muerte de 12 personas por un acto que no tiene ninguna justificación, varios factores hacen que este violento hecho haya causado una impresión y una preocupación tan grande a todo el mundo. Estos son algunos de ellos:
 
1. El riesgo que significa para la libertad de expresión

Stephanne Charbonnier, director del semanario Charlie Hebdo, consciente de la amenaza que pesaba sobre su vida, explicó en una declaración al diario El País de España, por qué la publicación no se preocupaba de que sus dibujos pudieran ofender a los extremistas islámicos.

“Si nos planteamos la cuestión de si tenemos derecho a dibujar o no a Mahoma, de si es peligroso o no hacerlo, la cuestión que vendrá después será si podemos representar a los musulmanes en el periódico, y después nos preguntaremos si podemos sacar seres humanos... Y al final, no sacaremos nada más, y el puñado de extremistas que se agitan en el mundo y en Francia habrán ganado", señaló.

Se ha dicho que las caricaturas de Charlie Herbo eran polémicas y que incluso podían resultar ofensivas para algunos creyentes. Sin embargo, la esencia de la democracia consiste en respetar a quienes piensan distinto, por molesto que pueda resultar lo que piensan.

El ataque contra Charlie Herbo amenaza la libertad de expresión porque plantea una premisa que es inaceptable de que existen temas vedados o que están prohibidas determinadas formas de abordarlos, y peor aún, de que alguien pueda creerse con el derecho de asesinar a otro por no estar de acuerdo con lo que publica.

La respuesta no puede ser otra a la dada en un editorial conjunto escrito por seis periódicos europeos (‘Le Monde’, ‘The Guardian’, ‘Süddeutsche Zeitung’, ‘La Stampa’, ‘Gazeta Wyborcza’ y ‘EL PAÍS’): “Continuaremos informando, investigando, entrevistando, editorializando, publicando y dibujando sobre todos los temas que nos parezcan legítimos, en un espíritu de apertura, enriquecimiento intelectual y debate democrático”.
 

2. Convirtió al periodismo en objetivo terrorista



Es poco lo que un grupo de periodistas inermes hubiera podido hacer contra tres terroristas bien armados y entrenados.

Como lo muestra la caricatura que hizo Francisco J. Olea (@Oleismos) a raíz del ataque (arriba), las únicas armas de los caricaturistas son sus lápices, el borrador y el tajalápiz.

Aun así, como lo dijo el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, el atentado muestra “el grado en el que estos terroristas temen a la libertad de expresión y la libertad de prensa”.  Así mismo, que los periodistas son un objetivo militar para los extremistas.

El año pasado ya fue uno de los años más mortales para el periodismo con 60 casos confirmados. Entre estos, los asesinatos cometidos por el grupo terrorista Estado Islámico. Y este año, con el ataque contra el semanario Charlie Hebdo, las cosas no comienzan nada bien.
 
3. Aumenta el temor de los europeos hacia el islamismo
 
Coincidiendo con el ataque contra el semanario Charlie Hebdo, circula en Francia la novela Sumisión, de Michel Houllebecq, que plantea un futuro en el que Francia, en 2022, es gobernada por un musulmán.

En la obra, la Sorbona se convierte en una universidad islámica financiada por emires, su rector está casado con tres esposas, una de ellas adolescente, y las mujeres se retiran del mercado laboral, por lo cual el desempleo entre los hombres disminuye dramáticamente.

Más allá de su historia, que tiene mucho de sátira, la novela refleja el temor que existe en algunos sectores europeos ante la llegada de inmigrantes y el avance del islam. Incluso, algunos filósofos franceses hablan de que la población europea terminará siendo sustituida por los inmigrantes, lo cual llevará a un cambio de civilización.

No es gratuito que algunos hayan comparado el ataque de ayer con el atentado contra las Torres Gemelas y el Pentágono en 2001, pues podría provocar el mismo sentimiento anti-islámico que provocaron en su momento esos atentados en Estados Unidos.